jueves, 16 de julio de 2015

Con Grecia otra vez aprenderemos pensamientos y corajes


Aunque nuestra palabra, para bien de la “libertad de expresión” con que los Grandes Medios nos matan los sueños, no tenga ninguna resonancia, estábamos hablando de temas imprescindibles para saber la fuerza de los pueblos. Hablábamos de los vergonzosos salarios que perciben los diputados al Parlament de Catalunya y en general de todos los políticos europeos, españoles y catalanes en la inmensa mayoría de las instituciones. Ya sabemos que el pleno del Ayuntamiento de Barcelona aprobó por mayoría -no gobernante en el consistorio- no bajar ni los salarios mensuales ni las dietas ni otros pagos adicionales que nos repugnan a todos. Podemos imaginar que lo mismo sucederá en otros sitios donde los tradicionales políticos en activo tienen más coraje que los padecimientos de los pueblos.

Hablábamos de una Lista Independentista de la Sociedad Civil Catalana sin políticos en activo para las próximas elecciones al Parlament de Catalunya y que gobernara realmente para todos, independentistas y no independentistas, pues en definitiva si lográbamos demostrar que la secesión de España marcaría más poder para los pueblos ya era más que suficiente para crecer en coraje y empezar a empujar con mayor fuerza todos los cambios posibles. Al fin la “Lista Independentista” llevará políticos en activo de CDC y ERC, ya que la CUP se ha desmarcado y, aún cuando los principales líderes de estos dos partidos van en cuarta y quinta posición en la lista, está acordado que serán ellos los que ocupen la presidencia y la vice-presidencia de la Generalitat, o sea, está aprobado por aquellos de la Sociedad Civil que ocupan los tres primeros lugares de la lista la aceptación de no tener capacidad para dirigir el camino a la independencia de Catalunya. ¿Es que no saben qué es la independencia después de tantas fuerzas que pusimos con nuestras más potentes movilizaciones por la independencia? ¿Para qué están en los tres primeros lugares? Podríamos pensar que están ahí para reforzar la pertenencia a la Unión Europea, ¿querrán cambiarla o por ahora eso no toca? Otra vez los tradicionales políticos en activo tienen más coraje que los padecimientos de los pueblos.

Hablábamos que con lo que está sucediendo en Grecia, en plena crisis de los fundamentos neoliberarles del euro y de la Unión Europea, la firma de un acuerdo contra el pueblo griego sería un ataque a todas las independencias. El último acuerdo de la Unión Europea con Grecia establece la privatización de puertos, aeropuertos, ferrocarriles y otros activos públicos griegos, pero también modifica en el país aspectos que, de alguna manera, expresaban la soberanía nacional. Ahora son los banqueros de la Unión Europea quienes deciden para Grecia, entre otras medidas, liberalizar horarios comerciales, que los medicamentos no sólo se vendan en las farmacias y que las panaderías funcionen de otra forma. Resulta fácil suponer que el aumento de las exigencias al gobierno heleno siga la dirección que ya se va implantando para los pueblos de la Unión Europea en medio de una gran opacidad y confusión con la complicidad de muchos politicos en activo. Podríamos imaginar que nuestros enfermos vayan a curarse a los supermercados, que nuestros niños y jóvenes estudien a través de videojuegos, que la gente simple no se comunique con otras personas, sino mediante máquinas, que la realidad que nos brindan las informaciones de los Grandes Medios sea la que ellos digan y nunca una esperanza de diversidad, que el divertimento colectivo de la televisión aturda las fiestas populares, que una ley mordaza apenas nos permita hablar y, en fin, que mientras más enajenados estén los pueblos más fuertes serán la libertad y el bienestar del Capital enviado desde la UE y el FMI. Así es elemental concebir que, si dejamos de pensar, echaremos al cubo de la basura, de la mejor forma democrática, o sea, con nuestros votos, a Syriza en Grecia, a Podemos en España y a una Confluencia de Izquierdas en Catalunya. Con ello habremos roto toda posibilidad de unión entre los pueblos, que es la única vía en nuestros tiempos para reflexionar sobre el inicio de una revolución que pueda cambiarlo todo. Y esto quiere decir de la manera más sencilla, para que lo entendamos todos muy bien, que como gente común no sabemos nada sobre independencia real ni sobre luchas populares. De nuevo los tradicionales políticos en activo tienen más coraje que los padecimientos de los pueblos. Nos tienen bien agarrados, aunque mucho más temprano que tarde, y con Grecia otra vez, aprenderemos pensamientos y corajes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario