jueves, 29 de septiembre de 2016

El sí o sí de Convergencia a la CUP es falso y doloroso


Un golpe, o mejor dicho, un beso, un abrazo de lucha a lo mejor del ser humano en su larga trayectoria por la vida, eso, la historia en brasas humanas, es lo que la CUP, y Anna Gabriel en toda la grandeza de sus palabras, ha puesto en el Parlament Català ante la cuestión de confianza pedida por el convergente presidente de la Generalitat.

La técnica política es clásica en el mundo de Convergencia y ahora este partido que busca regenerarse -y que lo necesita para su supervivencia social, porque ya lo está sobradamente en la salvación mercantil-, la está aplicando con su elección a la soberanía que siempre se planteó desde la izquierda. Es clásica su técnica yendo a Madrid con el sí o sí para irse de bruces hacia otro año más en su táctica regenerativa y es igual cuando culpa al supuesto compañero con otro sí o sí de no apoyarle en los presupuestos. Esta política es falsa y dolorosa, pero esta es la realidad y ello roza lo versallesco con la independencia en que Convergencia se ha implicado.

Que una idea de sociedad capitalista, neoliberal e irracional coja oxígeno de una idea anti-capitalista, cooperativa y razonable puede tener sus días contados, pero jamás será la CUP la culpable de que la soberanía no progrese, sino que será precisamente Convergencia, por no hacer una rápida regeneración, quien cargue la máxima culpa no solo del parón soberanista, sino para mal de males -o bien supremo buscado- que la CUP sufra una caída estrepitosa.

La CUP puede caer por el riesgo que asumió con la sonrisa independentista. Si la belleza y la salud de la CUP son atrapadas en esta sonrisa, es en ella donde más escaseará si Convergencia le aplica un paisaje capitalista, neoliberal e irracional como dogma para reír.

No hay oráculos para la soberanía de un pueblo, pero si aparecen diciendo que las coyunturas sociales aconsejan pasos con mayor serenidad, la CUP se mantendrá en su hermosa y saludable proyección de la razón para Catalunya y para todo pueblo que de verdad la ame y la luche.

(También publicado en El Periódico, Catalunya, bajo el título "El `sí o sí ' de Convergencia a la CUP es doloroso)

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Paco se desahoga contra la vieja política española


Un gran amigo, el Paco, me ha escrito un desahogo, como dice él y sienten muchos españoles. Los mismos que hasta hoy, pienso, votaban al PSOE, habrán aprendido cómo se hunde a un partido cuyo secretario general, aparentemente, eligió ser decente frente a una realidad apabullada por la perversión de un sistema que logra, aún en su tragedia, hacer crecer en votos y escaños a un Partido Popular que, dentro de poco, no habrá suficientes jueces para juzgarle las fechorías a que obedece su esencia ideológica contra el pueblo. Y todo este burlesco planificado o imaginado por el señor Felipe González, el mismo que quiso “arreglar la situación venezolana” traicionando a las fuerzas más progresistas de ese país. En fin, Paco se desahoga:

“¿Y el señor FG, cuando Pedro Sánchez le dijo que se abstendría en segunda vuelta no se sintió indignadísimo, porque eso significaba que PS estaba engañando a todo su electorado al que decía continuamente (como al final hizo) que el PSOE no se abstendría ante el PP?

¿O es que FG piensa que es inaceptable que PS le engañé a él pero ya le va bien que se engañe a todos los ciudadanos si es para hacer lo que FG desea?

Si el PSOE se hubiera abstenido y por tanto cumplido PS su palabra con FG ¿se estaría pidiendo su dimisión en el partido por haber engañado al pueblo español?

Ah, no, disculpa, que al pueblo español los políticos lo pueden engañar y mentir las veces que haga falta sin que pase nada, pero por supuesto, entre ellos no se puede tolerar la mentira.

Toda esta basura no hace más que confirmarme el poco respeto que tiene la vieja política por los ciudadanos a los que representan, no les importamos un rábano, tan sólo les importan sus intrigas para lograr el poder.

Espero que Podemos pueda al menos marcar esa diferencia.

Hala, ya me he desahogado!”

Y todo sigue con la ejecución de la orquesta: 17 miembros de la ejecutiva del PSOE renuncian para que PS se abstenga o dimita. La última pieza del PSOE sigue sonando para gloria del esperpento nacional.

martes, 27 de septiembre de 2016

España va a la escuela de Estados Unidos


Los Estados Unidos de América parecen destinados a enseñárnoslo todo, incluso a través de nuestros emigrantes que deben ir allá para satisfacer sus dignidades en el poder adquisitivo o las condiciones necesarias para sus investigaciones de talento. La actual contienda electoral norteamericana, al acabar con Sanders que aún siendo del mismo sistema era más cercano al cambio, es ajena a los propósitos de la política en ese país, por lo que su presencia fue un alarde de democracia imperial y finalmente el despedido pidió el voto para su rival, la señora Clinton, la misma de la carcajada al ver cómo sus guerrilleros asesinaban a Gadafi y la misma que atiza el temor a Rusia entre otras menudencias de su historia.

Mientras eso pasaba en los demócratas, un rocambolesco personaje con bastante parecido a cómo los medios pintan al mandatario norcoreano, el señor Trump, ascendía en el trono republicano. Un excéntrico millonario que se congraciaba con Putin llevó a que el Banco Mundial pensara cómo evitarlo en la elección de su director. Y desde Obama hasta el más insignificante de los ciudadanos tildaron de máxima locura a este ejemplar de pura cepa norteamericana. Es muy posible que Clinton le gane a Trump gracias al talante que el sistema le ha dado a su contrincante, aunque todo es posible en este espectáculo.

Todo eso pasa allá. Aquí, en nuestra pequeña y triste España, Rajoy espera que el PSOE liquide a Sánchez para quedarse en el gobierno. El socialista teme a Podemos, la real posibilidad para el cambio. Por ello con el 20D algo favorable, él pactó con Ciudadanos y fuimos a otras elecciones. Rajoy subió con el PP atizando el miedo a Podemos junto a IU, que se mantuvieron iguales, mientras que el PSOE y Ciudadanos decayeron. ¿Ahora? Tal vez España arrincone a Podemos y despida al PSOE, o vayamos a otras elecciones donde el aval de la enseñanza americana, como en aquel lío con la piedra Perejil, nos conmueva con el valor del PP en La Moncloa y adiós al leve cambio imaginado.

(También publicado en El Periódico, Catalunya, bajo el título "España aprende de EEUU y se despide del cambio político")

La olla hirviente de la responsabilidad


Que se haya abierto en Cuba un paisaje de conflictos y desafíos con la palabra le da miedo a algunos, lo siento, a mí me da mucha paz. Todo eso forma parte de ese conocernos que tanto necesitamos los cubanos para seguir y seguir adelante con ese camino pleno de aprendizajes que es la construcción del compromiso con las luchas liberadoras. Difícil, agónico, pero donde hasta el momento, con más bondades que desgracias, el gobierno cubano ha logrado mantener la independencia del proyecto revolucionario y la paz necesaria para que el diálogo lo fortalezca.
Para nadie es un secreto que solo el ser humano activo, con la conciencia, la voluntad y la decisión firmes de participar en las transformaciones sociales, puede aportar algo a la Revolución. Para muchos, por no decir todos, desde que Cuba entró en el llamado Periodo Especial, muchas, muchas cosas empezaron a ser de otra manera y ello, necesariamente, habría de plasmarse en una muchedumbre que, a pesar de la belleza del heroísmo en la resistencia popular sostenida, se vería definitivamente afectada en sus pensamientos y sentimientos más legítimos. Así anda Cuba por el mundo, y la muchedumbre que la sigue, llámese oficial, alternativa o como quiera llamarse en su más exacta responsabilidad, es la olla hirviente más libre, entusiasta e irrefrenable con que soñó la generación histórica de la Revolución. Es que aquellos sabían que el camino continuaba y que nunca sería fácil.
Es indudable que se cometerán grandes fallos, pero ¿de qué fallos no se levanta el ser humano cuando su principio es levantarse? ¿Es que acaso aquella magnífica generación no cometió grandes fallos? Por ello todos vivimos entre las órdenes de otros con que se va formando el cuerpo legal de una nación. Es el mejor invento de la historia para imponer el abrazo y la fraternidad, porque la libertad, si no es compartida, no pasa de ser como el viento que siempre pasa, nos roza si acaso, y se va.
Soy optimista: Cuba posee un gran espacio para la felicidad.

(También publicado en El Periódico, Catalunya, bajo el título "Así anda Cuba por el mundo")

lunes, 26 de septiembre de 2016

Los ejércitos visibles


Todos nos erizamos ante la posibilidad de que engrosemos algún ejército contra Cuba. Por ello no basta la alerta del agravamiento de un problema que, aún siendo útil el aviso, necesita una mayor creatividad en su visión para conjurar sus peligros. Es demasiada la agresión que aguanta Cuba de los Estados Unidos para ignorar que ahí está la raíz de sus entuertos.
Si bien el ejército de cansancio, decepción y desánimo ante el proceso revolucionario es importante, lo es más el que se despliega en el campo de la percepción de la realidad, su expresión pública y las soluciones que se aportan. Es curioso que se elogie la magnífica obra revolucionaria en la Educación, alertando del riesgo de su deterioro, y se concluya que un salario digno para los maestros solucionaría el problema. ¿Puede Cuba hacerlo con todos sus trabajadores o con tal solución destruimos el elogio? Igual cuando pensamos que, con todas las ventajas que tiene un emigrante cubano con la ley norteamericana, muchos, sobre todo jóvenes -aunque mucho más los viejos con todo lo que les dan-, no sean tentados, en medio del agobio que viven, a probar la suerte de sus vidas. ¿Por ello se vacían de todo lo bueno que han hecho en nuestra historia?
La Revolución Cubana destina sus pocos recursos a ayudar a los más débiles. Ello significa, aceptando con orgullo que nuestros médicos atienden a cualquiera en el mundo, la certeza de atender a todos los cubanos donde quiera que estén y piensen lo que piensen. Ningún cubano puede quedar desamparado ni verse a sí mismo como un enemigo de su Revolución. En algún futuro o ya mismo, esos cubanos podrían reforzar nuestro más entrañable ejército: el que ganó el poder por haber creído en el ser humano y querer que este prevalezca sobre cualquier otro interés. El emigrante y el desanimado con su vida es la expresión más acabada de estos tiempos tan turbios en que unos países se arrogan el derecho de vivir a costa de que otros sufran, mueran o se hastíen de sus luchas liberadoras.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Ayuda para el artista del pueblo

Discrepar será siempre la semilla del mundo, aunque la cosecha habrá de hacerse con el lema latino, mosquetero y suizo “uno para todos y todos para uno”. Por más que se insista en la normalización de la vida cubana, no es verdad. Cuba sigue acosada y se le quiere destruir. De ahí que todos hayamos de sembrar con grandes precauciones. Es una blasfemia al mejoramiento del país y sus gentes entronizar una contradicción entre los términos “cubano” y “revolucionario”. Ayuda a la destrucción el contraponer los dos significados. Se sabe que hay alguna diferencia, pero si en ella se enconan vivencias de sufrimiento o de victorias seguidas no abonaremos la fertilidad que necesitamos.

Es el tiempo de andar hacia adelante y no de estar buscando de qué pata cojea cada uno para que se caiga sin mirarlo. Falta la obra de arte de la nación y es en esta donde no caben ambigüedades. Nadie puede pasarse de listo: o nos abrazamos con todo el recuerdo y todo el olvido o nos peleamos con todas las indigencias del alma.

Ser revolucionario añade una gota más de coraje para enfrentar el océano de la historia, de Cuba y de cualquier otro pueblo que quiera sobrevivir. El presente puede ser nuestro mayor y mejor relato nacional. Emponzoñarlo puede convertirlo en vergüenza colectiva y en la rapaz traición al objetivo común que tienen los pueblos para levantarse. Para estos tiempos tan difíciles no ha de valer más lo que nos puede seguir dañando que todos los esfuerzos que hacemos por evitarlo.

Viva la intocable discrepancia para sembrar, pero que nunca ahogue la eterna unidad donde sobreviven los pueblos. La hermosura puede tener grandes caudales, pero la fealdad, y la ingenuidad en que a veces se oculta, como todo lo que destruye, desvía en un segundo todos los cauces hacia un despeñadero. En busca de belleza andamos y ninguna sobra. Quien no pueda juntarlas, ayudará a las bestias de falsas promesas que no le permitirán ser cubano y mucho menos ser revolucionario para vencerlas y sonreír

(También publicado en El Periódico, Catalunya, bajo el título "Cuba: En busca de la normalización de la vida")

sábado, 17 de septiembre de 2016

Yo desobedecí al Tribunal Constitucional de España el 9N de 2014

Como en cualquier parte del mundo, también en Catalunya el lenguaje es una medular herramienta para la verdad y la mentira. Es una pena que en el desahucio que se le practicó hace unos días a una familia con niños pequeños en Barcelona -como en los tantos que se realizan diariamente en la propia gran ciudad y en otras de Catalunya y España- no hayan asistido, si podían hacerlo, millones de personas para impedirlo. Es terrible que la desobediencia a la ley practicada por tantos el 9N de 2014 aún no se practique ante los desahucios.

Yo desobedecí al Tribunal Constitucional de España cuando presidí una mesa de votación el 9N de 2014. Yo no fui allí con la astucia o la inocencia con que algunos hoy tratan de explicar su responsabilidad en aquel proceso participativo. La verdad es la verdad aunque nos cueste lo que nos cueste, si es que exactamente es la verdad lo que nos lleva a creer honradamente que la encarnamos y que por ello la promovemos. Yo fui desobediente con la injusta ley que prohíbe la puesta de las urnas como un hecho democrático. Pienso que a los pueblos -a mí, a ti, a todos-, nadie debe impedirle ni disminuirle la responsabilidad que tienen con la verdad. Cuando ello se hace, venga de donde venga y arguméntese lo que sea, delata de tal forma a la verdad que la hace prácticamente una mentira.

Digan lo que digan muchos sobre la importancia de un asunto u otro para concurrir a él, no hay ninguno, si prima la injusticia, que nos libre de la responsabilidad que adquirimos asistiendo a unos y a otros no. Cuando eso falla, se siente el dolor de la herida con todo lo que nos falta para saber la autenticidad que practicamos con unas asistencias y unas ausencias. Y no se trata de ninguna valentía, sino de la coherencia necesaria para que la verdad se fertilice a sí misma y venza a la injusticia. No hay cosa más hermosa para la justicia que su práctica completa y no la elección parcial interesada que, aún con alguna verdad, siempre nos degrada hacia el futuro.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Una Diada en Catalunya por Cuba


La Diada catalana fue un rotundo éxito de pronunciamientos por el Bien Común y me recordó a Cuba. ¿Es posible la soberanía de un pueblo sin la solidaridad de los demás? Los pueblos somos las personas que queremos encontrar el bienestar en todos los órdenes y somos los mismos en el Caribe o en Europa. Para vivir en ese estadio es que vinimos al mundo, porque si no es así, ¿qué verdades humanistas exponen las luchas sociales? Cuba es un ejemplo de solidaridad con los demás pueblos, pero nunca han cesado las agresiones contra ella para truncarle su soberanía y en mucho se la truncan. La solidaridad con la isla, que es grande, no puede decirse que haya constituido un asunto de máxima urgencia para el mundo. Algo parecido pasó con el pueblo griego después de su referéndum popular. Los pueblos seguimos separados como si alguno aún confiara que puede glorificar la soledad.

Ya se ha repetido bastante que el capitalismo jamás optará por la vía solidaria entre los pueblos, pero es una rotunda realidad que tal sistema posee una gran fuerza para seguir dictándonos sus normas y para que muchos quieran disfrutar sus golosinas, se adapten a él y crean que es el único sistema de vida que funciona aún sabiendo que arrastra como alimañas a millones de personas.

Con el capitalismo habremos de seguir interrelacionándonos. Catalunya, España, Grecia, Europa y el mundo viven en él. Y Cuba, que lo rechaza radicalmente, no ha podido prescindir de algunas de sus normas y sigue chapoteando en su salvación. Muchas preguntas en estos territorios en lucha son un esquema metafísico, salvo una: ¿queremos realmente construir una sociedad mejor, dar el bello paso de vernos todos como iguales en las necesidades a compartir y creer, acabar de creer, que el corazón limpio y bueno no basta? Se impone un esfuerzo decisivo: la firme convicción de que todos los pueblos tenemos necesidad de convivir en el bienestar y practicarla. Nos esforzamos o seguiremos vagando en el silencio de que nada de esto es humano.

(También publicado en El Periódico, Catalunya, bajo el título "Catalunya y Cuba: sin solidaridad no hay soberanía")

jueves, 8 de septiembre de 2016

Desde La pupila insomne, la lógica con Michel


(A partir del debate suscitado por el artículo "Lo viejo, lo nuevo y lo feo en el periodismo bifronte", de Carlos Luque, en el blog cubano de Iroel Sánchez La pupila insomne, escribo al comentarista Michel estas palabras)

Estimado Michel, todos tenemos una sola vida y en ella sembramos y cosechamos todo lo más hermoso que imaginamos y realizamos. Así nos encontramos con las más diversas actitudes. Y siempre juzgamos, es una tarea humana, aunque muchas veces "la magia" -en forma casual- nos envuelve. No sé si en mí opera algún efecto mágico -en forma de mis ideas y mi experiencia vital- para asumir, también como un dogma de nuestra época, que el capitalismo como sistema de vida ya no tiene nada que aportarle al mundo. Sigo con mucha atención todos los pasos con que nuestro país, por la geopolítica mundial, se interrelaciona con ese sistema. No sé qué efectos tendrá en el futuro, pero sí sé algo de los que está causando ahora: algunas de las ideas que dices me suenan que van por ahí. Y no estás errado, es lo que ves con toda "la lógica" de los problemas que vives. Yo, por vivir fuera de Cuba, veo otra "lógica". No creo bueno que nos pongamos a polemizar sobre cuál es la verdadera. Viví en Cuba hasta el año 2 mil, todo lo más destacado del periodo especial, y vine acá a realizar un proyecto a través de la UNEAC, y por complicaciones familiares aún sigo por aquí. Ya en años anteriores había conocido parte del mundo, pero residir en distintos países me fue nuevo y aumentó mi conocimiento del mundo. Seguramente que ello influyó en mis ideas sobre el capitalismo, desde Honduras e India hasta Barcelona y Ottawa. Lo más destacable en mis observaciones fue el constatar QUE GRANDE Y BELLO ES EL PUEBLO EXIGENTE DE CUBA, EL MÁS EXIGENTE DEL MUNDO.


Pero, lógicamente, sentí que no todos los cubanos ni millones de seres humanos de tantos otros países podrían vivir la experiencia y me apenó. Por ello el 1 Mundo se blinda ante la emigración. No podría resistir el golpe inmenso de su indiferencia con las mayorías de seres humanos que no lo ven. Pero, ya, después de la desaparición del Campo Socialista del Este Europeo, al capitalismo le va dejando de interesar la complicidad de esa parte privilegiada del planeta y en sus propias narices está creciendo el abandono humano y los grandes poderes del capital no saben qué hacer cómo, con la indiferencia anterior, implantarla entre sus anteriores cómplices. Hace casi 1 año que el Reino de España no tiene gobierno. Catalunya y Euskadi reclaman su derecho a decidir al Estado Español. Y en el resto de las sociedades capitalistas desarrolladas las posiciones se polarizan precisamente por no aceptar la indiferencia en ellas. La indiferencia en la inocencia se va perdiendo en todas partes. De ahí que el capitalismo, a través de sus gigantescos recursos, promueva otras preocupaciones, sobre todo, cegar los ojos y enturbiar las mentes. Lo hicieron con las llamadas "primaveras árabes", las guerras emprendidas en el Medio Oriente, el acorralamiento a Grecia, la desaparición de informaciones sobre África, las truculencias para juzgar a Rusia y China, las desestabilizaciones de todos los gobiernos progresistas latinoamericanos, el nuevo método contra Cuba para acabar de destruirla, y no por elección de Obama, sino porque a Cuba se acercan todos los que no han querido ni quieren sostener la indiferencia en el mundo.

En fin, esta es mi opinión de lo que veo y la lógica que le aplico. Seguro que tú ves otras cosas y estás en todo tu derecho para exigir otra lógica, PRECISAMENTE PORQUE, EN MUCHO Y EXIJAS LO QUE EXIJAS, ESTÁS EN ESA PARTE DEL MUNDO QUE ACABÓ CON LA INDIFERENCIA. ¿Qué quiero decirte en definitiva? Algo, creo, bastante sencillo: que estés donde estés, nunca olvides que Cuba es eso. Y que vayas donde vayas y tengas la suerte que tengas, defiendas esa lucha contra la indiferencia. Lo contrario es lo que más he sufrido y sufro aún -sin espantarme, desde luego- en mis viajes: Ver cómo algunos cubanos formados por la Revolución no solo en sus profesiones y cálidas sensibilidades, sino también, y sobre todo, en la lógica de que tienen, como todo ser humano, todos los derechos a vivir dignamente en cualquier parte del mundo, no defienden esa lógica cubanísima que cada vez más asume todo el planeta (y que el capitalismo les niega). Siempre mi abrazo.


martes, 6 de septiembre de 2016

"Que cada cual vaya a la suya" va contra todos


En nombre de la pluralidad al estilo capitalista muchos fracasaron al intentar romper la unidad lograda por el pueblo cubano. No creo que haya fruto en el pensamiento único, por demás imposible en su plena concepción humana, pero en el decir “que cada cual vaya a la suya”, de alguna manera se está buscando otra vez esa "pluralidad" falsa e ingenua que ni en los países más ricos obedece al sentido común.

Nadie lo duda, Cuba se propuso una pluralidad en la unidad. Y en mucho avanzó con independencia de quienes fueron o son sus mayores defensores. Que en las más difíciles circunstancias del proceso revolucionario, Cuba siga avanzando en sus transformaciones es un desafío gigantesco que a todos nos será complicado definir, pero los que creemos que en la pluralidad unida enarbolada sí existe libertad, democracia, un orden social justo y una apertura favorable al mundo, estamos obligados a redefinirla con nuevas ideas. Es la única imagen por la que el tiempo de la historia mira a Cuba y hasta para nosotros mismos, los cubanos, que viendo su posibilidad real o no, nos debatimos con algunos sonrojos. Que en nuestra pluralidad unida debemos ser sumamente cuidadosos para no dañar ninguna buena intención debe ser sagrado, pero que debemos ser igualmente exigentes con su existencia debe ser aún más divino. Lo contrario, ya lo sabemos todos, es cruzar el arco depredador que nos amenaza y donde solo dependerá de la sinuosidad en la suerte de cada cual la salvación de algo. Y esto no solo es válido para Cuba, sino para todo el mundo.

Las luchas por una vida digna individual y colectivamente no tienen nada que ver con rendir la unidad que nos formó. Pueden hacerse tantos cambios como sean necesarios, pero jamás la aceptación de “que cada cual vaya a la suya” es la clave de ninguna pluralidad ni de ningún cambio fructífero al que debemos correr. La unidad revolucionaria cubana se mantiene o la absurda “normalidad” del mundo nos perturbará hasta lo más insignificante que logramos.

(También publicado en El Periódico, Catalunya, bajo el título "En la pluralidad en la unidad cubana hay lugar para democracia y libertad")