martes, 12 de septiembre de 2017

La solidaridad se llama Cuba

Esta vez Cuba ha pertenecido al huracán, por esa cuantía de fallecidos que nos ha extrañado tanto y por la devastación de tantos recursos vitales que a nadie ha extrañado por la fuerza que tenía el fenómeno que ya abandonó la isla. Ahora falta que Cuba vuelva a pertenecernos por todo lo que podamos hacer por su pronta recuperación. Y como toda la justicia del mundo depende siempre de a qué lado nos aproximamos, Cuba nos espera. Nuestra conversión en huracanes de ayuda nos dirá si realmente creemos todavía en la solidaridad con las mejores ideas de sus verdaderas raíces.

La mayoría de vosotros ya conocen la humildad de mi vida por estas otras tierras de lucha. Nunca preferí otros tesoros que, seguramente, ahora me hubieran agradado tener, o quizás no y siga eligiendo vivir como vivo y que aquellos que poseen otra suerte piensen en los valores que Cuba representa. Si ahora yo he podido sacar de mis cuentas mensuales 50 euros para donarlos a la isla, ¿qué no podrán sacar los que no hacen cuentas o los que hacen menos? Seguramente podrán sobrepasarme y en ello me sentiré representado extensamente.

En los próximos días diversos movimientos de solidaridad con Cuba abrirán cuentas para las pertinentes donaciones. Por lo pronto ya sé de una y aquí se las envío. Desde cualquier parte del mundo pueden hacer las correspondientes transferencias a: Caja Laboral – Euskadiko Kutxa
ES55 3035 0134 43 1340056971. Titular: Euskadi-Cuba. BIC CLPEES2MXXX, especificando el nombre y apellidos del donante. Y para cualquier consulta, diríjanse a: medios@euskadicuba.org
Nunca será mejor la cooperación que cuando se dirige a aquel lugar donde se privilegia que todos tenemos el mismo derecho a la vida y se practica con tantos pueblos diversos en nuestro adolorido mundo como lo hace durante décadas, a pesar de las circunstancias de bloqueo y continuas interferencias hacia ese afán de compartir siempre lo poco que tiene, esa tierra huracanada donde Patria es Humanidad que lleva el nombre de Cuba.


domingo, 10 de septiembre de 2017

Nuestra mayor responsabilidad es la esperanza

Más que la era digital, vivimos la era de la manipulación en todos los aspectos de la vida cotidiana por unos poderes económicos, políticos, culturales y mediáticos que buscan librarse de la fuerza que tienen las legítimas reivindicaciones populares. Cuando la mayoría de los servicios públicos, recortados sus presupuestos, crean el ambiente idóneo para una privatización completa, la vida entera está en peligro. Ya no solo las empresas del agua y la electricidad son privadas, es toda la nación refundándose en un contubernio público-privado con la sanidad, la educación, la cultura, el deporte, las comunicaciones, los medios informativos generales y la militarización del Estado.

Gran parte del gobierno estatal, el autonómico y el municipal entienden que esta perversión se adapta a la realidad del mundo actual. Usan el poder democrático con que los elegimos para darlo a la libertad de la gran empresa y esto no solo afecta a las entidades públicas, sino también a las medianas y pequeñas empresas cooperativas que junto a cada persona ven privatizarse, a favor del gran empresario, sus derechos a la existencia con la aceptación del poder adquisitivo ciudadano como el súmmum valor para acceder a los bienes esenciales y, desacreditado el insostenible uso de las armas para defenderse, al acceso de algún poder en el abanico de la manipulación. Así los dos valores principales de nuestra convivencia, con la expansión de las guerras neocoloniales que nos hacen cómplices de un mortífero modelo de vida, alcanzan la máxima perversión.

Todos los trabajos y los trabajadores ya no dependen de su auténtica realización y necesidad, sino de la estimación ganancial que proyecten. La democracia se acomoda a la libertad de una pelea que se pacifica mediante la seguridad privada. Una aberración donde las grandes aseguradoras privadas eligen el valor que trasmitimos con un seguro privado. Nuestra humanidad se cotiza en un sistema donde la inmensa mayoría de la población no tiene voz ni voto para transformarlo. Frente a ello solo nos queda hacernos anti ese sistema y así evitar que nos prohíban el instinto de la supervivencia.


En Catalunya se empieza a imaginar un cambio radical y, a pesar de las múltiples dudas con el camino, dada la relevancia que tienen en él muchos de los que glorifican al sistema, estamos frente a la disyuntiva de creer o no creer que el proceso independentista puede alcanzar otras victorias. No creer es creer que las movilizaciones populares que luchan por una -aunque sea una sola-, legitimidad social, no crean capacidades para un cambio total. No creer es también creer que cada uno de nosotros significa muy poco. Entonces, hay que creer que nuestra mayor responsabilidad es con la esperanza. Creer que todo puede empezar no solo con las necesarias movilizaciones de la Diada y del 1 de octubre, sino en el imprescindible proceso constituyente que debe iniciarse al día siguiente donde han de blindarse tres declaraciones: 1-La lucha emprendida basa su justicia en que ha de ser compartida con todos los pueblos de España. 2-El modelo de producción y consumo que discrimina a millones de personas en sus iguales derechos a la vida y se engulle al planeta debe ser suprimido. 3-Las guerras neocoloniales deben ser condenadas como crímenes de lesa humanidad. Y solo después de este blindaje, comenzar a decidir que el derecho al sustento es de todos y que por ello ni el trabajo, ni la vivienda, ni el agua, ni la alimentación, ni la sanidad, ni la educación, ni la electricidad, ni el gas, ni las comunicaciones, ni los medios informativos generales, ni las principales investigaciones científicas y técnicas, ni la Banca y ni siquiera las buenas vacaciones deben su efectividad a su perversión. Por creer que Catalunya puede ser un comienzo, y apartándome de mis propias manipulaciones, rompo las cadenas del miedo que me inoculan el gobierno español, Europa y los privilegios del Primer Mundo al monopolizar la violencia de la ley con sus pervertidas democracia, libertad y paz pública, y participo del proceso independentista catalán. Puede que en estos momentos no existan en Catalunya y en España las disposiciones revolucionarias necesarias para las decisiones queridas, pero sí las pueden impulsar. Entonces, tal vez, Catalunya y España comprendan y aprendan algo sobre la resistencia de Cuba y Venezuela.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Para Cuba el máximo respeto

Desde luego que Cuba no es Jauja, pero por seguir luchando con sus principios humanistas el respeto a ella debe ser máximo.

Con el título “Cuba, decadencia y comunismo”, el barcelonés Enric Vivanco escribe en El Periódico de Catalunya que “constata”, después de “visitar 3 veces la ciudad de La Habana”, que “el comunismo no tiene futuro”. Todos somos libres de pensar lo que estimemos, pero la falta de una real argumentación rebaja la constatación. Dice que compró “diez libros por valor de 210 euros”. Supongo que fue a librerías privadas y obtuvo ediciones raras. El pueblo cubano es bueno, pero no tonto. Yo pagué 10 euros en la céntrica librería Fajad Jamís, subvencionada por el Estado, por 21 obras de la literatura universal. También él escribe sobre “la prostitución femenina y masculina”. No hay que viajar tanto para ver lo que en Barcelona alcanza niveles de degradación inconcebibles en Cuba.

Igual escribe espantado que “observó cómo se peleaban estirándose del pelo varias mujeres por no respetar el orden de una cola para entrar en un cine”. Qué violencia más curiosa ante los desastres sociales, secuestros y asesinatos que priman en México, Colombia, Brasil y en tantos otros países de nuestro sufrido planeta, pero que él no conoce por sus preferencias habaneras. No se va a Cuba tantas veces para no ser comunista, quizás debe irse para pensar en el mundo y hacerlo nuestra preocupación principal.

Dice que “la sanidad y la enseñanza gratuita y universal se han convertido en que la mayoría de profesionales están en las misiones aportando divisas al Estado”. ¡Qué grande debe ser un país, pobre y acosado por el vigente bloqueo económico, comercial y financiero de los EEUU y seguido hasta hace muy poco por la Unión Europea, cuando puede formar a tantos profesionales que contribuyen a sostener el coste de esos servicios que, a pesar de todo, se mantienen en pie gratuitamente para todos los cubanos gracias a un Estado que los prioriza de acuerdo a sus posibilidades y que igualmente también organiza misiones similares a más de 40 países que no pueden pagarlas. Si esa solidaridad la hicieran los países ricos, ¡cuán grande y cuán hermoso podría ser el mundo! En Cuba no se constata que “el comunismo no tiene futuro”, sino que es la especie humana la que lo pierde si no prioriza la vida de su propia civilización en peligro de desahucio.


miércoles, 30 de agosto de 2017

Ser revolucionario el 1 de octubre o no saberlo

 Cuando más de 2 millones de personas podrían desafiar el orden establecido, la pérdida de su patrimonio y afrontar la cárcel por hacer funcionar unas urnas prohibidas, es que han asumido una posición bien radical. ¿Se llegará a la radicalidad de enviar esa realidad hacia otros pasos revolucionarios o la encrucijada marcará la dura aventura de una gran ilusión?

La CUP es radical en su lucha por la independencia catalana. ¿Es que se puede ser de otra forma? Está planteado en su cartel de la barredora de tantos males que nos aquejan. Los postconvergentes no lo entienden. ¿Puede hablarse de ampliar las bases independentistas o ya está bien como están? Los postconvergentes quieren un Nuevo Estado que después de obtenido fije las transformaciones necesarias. ¿Cuáles? He aquí el nudo gordiano que aún no se ha desatado. ¿Acaso la aprobación de las medidas austericidas de la UE que favorecen a los más ricos, la pertenencia a la agresividad de la OTAN con sus andanzas por el mundo y la preferencia por los maratones caritativos de TV3 en vez de una sensibilización con los significados de la Revolución Bolivariana en Venezuela a la que se le criminaliza incluso más que la TVE son las claves del cambio? Ello es el mayor desafío entre la decisión de arriesgarlo todo por tener unas urnas y la escaramuza nocturna que ama la radicalidad de votar y ganar el referéndum del 1 de octubre sin saber qué es.

Resulta bastante claro que con la manipulación mediática contra la CUP y que, con naturalidad, acogen las mayorías independentistas en nombre de la astucia y el buen hacer del catalanismo, sea la CUP quien se hunda en próximos comicios, aunque también puede salirle el tiro por la culata a los poderes que lideran el procés y la CUP emerja como la única vía para el triunfo independentista. Si la CUP logra insuflar en la sociedad que ser radical es la única solución para las luchas de los pueblos, las urnas señalarán su impostergable camino revolucionario en todas las soberanías populares.


lunes, 28 de agosto de 2017

Inversiones que son la bomba

 Quienes tienen alguna responsabilidad en las guerras con que se relacionan los atentados terroristas, pueden no escuchar los pitidos y abucheos dados, pero es el mejor homenaje a las víctimas: intentar, querer simplemente que no aumenten. Algo casi imposible por la corrupción con que el poder asume la realidad y le inocula la mayor impotencia para regenerarse.

En el año 2012 las entidades Setem y Justícia i Pau elaboraron un exhaustivo informe: “Inversiones que son la bomba. Negocios de la banca con empresas españolas de armamento”. En su preámbulo leemos que “las maneras de financiar a la industria militar no son únicamente las que resultan más evidentes, por su relación directa entre el banco y la empresa de armas, sino que existe un entramado financiero complejo (público y privado) en el que la industria militar recibe apoyo de los bancos a través de grandes transnacionales, empresas de capital riesgo, inversores particulares, infinidad de intermediarias financieras y SICAV. El apoyo financiero que ha recibido el complejo militarindustrial mediante participaciones accionariales, fondos de inversión y créditos de 2007 a 2011, nos muestra que se han desviado al menos 1.372 millones de euros al sector armamentístico, (casi 2.300 si contamos la participación de la SEPI en EADS), que hubieran podido ser destinados a dar apoyo a otros sectores de la economía con efectos más positivos sobre la sociedad. Los diez bancos que han participado en el negocio armamentístico con mayor volumen de negocios y mayor presencia en empresas de armas españolas en el período estudiado son, por orden de importancia: Bankia, Liberbank, Banco Santander, Caixabank, BBVA, Catalunya Caixa, Banco Popular, Banco Sabadell, Ibercaja y Bankinter.”


Aún cuando los gobiernos de España y de Catalunya apoyaron esta investigación, ya advirtieron que “no refleja necesariamente su opinión”. Es la democracia y la libertad que continuará su perversión guerrera al tiempo que no escucha unos pitidos y abucheos.

lunes, 21 de agosto de 2017

Con el dolor y más allá del dolor de Barcelona

Preguntemos al moro, al negro, al indio, al sudaca, por qué tienen los ojos húmedos. Otra vez lloran ante el horror de un atentado terrorista y por ellos mismos. Su imaginario histórico y colectivo aún muy actual es del máximo dolor. Sus ojos cargan con la humillación, el saqueo y la destrucción de su esperanza: no ser el animal a que los han condenado. Unos luchan contra ese almacén abominable y otros se fanatizan para librarse de todo lo que les ahoga su sencillo corazón.

Aunque sea cierto que, por turbar las mentes de unos jóvenes educados en los valores occidentales de Catalunya, un imán animalizado de Ripoll logró enloquecer la cálida tarde de las Ramblas de Barcelona, todo está más allá de ellos, víctimas repugnantes de sus propias muertes.

Desde Wikileaks, Snowden y la BBC podemos encontrar notas similares a “Cómo los Estados Unidos, Europa e Israel contribuyeron a crear el Estado Islámico”. Entre todas resalta la investigación del profesor de la universidad de Ottawa Michel Chossudovsky, economista canadiense y director del Centro de Investigación sobre la Globalización en Montreal, titulada “24 verdades que los gobiernos occidentales no quieren que la población conozca acerca de ISIS y Al-Qaeda”. Por ellas muchos nos preguntan “¿Cómo es posible que sigan el juego de los Estados Unidos encaminado a crear un estado mundial policial, pasando por la destrucción de pueblos, culturas ancestrales y restos de antiguas civilizaciones? La barbarie en su máxima dimensión.”

Hay mucho por qué llorar y condenar, tanto como informarnos y pensar por qué esta vorágine irracional. Seguir el camino de los EEUU y continuar el mismo papel jugado en el Medio Oriente, ahora con la manipulación de la realidad en Venezuela, intentando orientar el destino de los recursos naturales de ese país mediante el derrocamiento de su gobierno, sería prolongar la amnesia. Imponerle al mundo tal violencia en los derechos humanos no contemplados para todos generan el satanismo de Trump lanzando sobre Afganistán “la madre de todas las bombas” y amenazando a Corea del Norte con “lanzarle fuego y furia como la humanidad nunca ha visto”. Ese poder engendra la animalización de la vida cotidiana. La violencia terrorista solo podrá derrotarse deteniendo la barbarie de una prepotencia que a su antojo nos construye y nos destruye nuestra condición humana.


sábado, 19 de agosto de 2017

Lo que nos falta sobre los atentados terroristas

Entender las causas de la violencia terrorista es empezar a resolverla, pero en ello es en lo que principalmente está dividido el mundo. Y lo peor de la situación es que el mensaje por su solución sin un acuerdo sobre sus causas ha calado hondo en buena parte de la sociedad primermundista. Pasa lo mismo con diversos males mundiales como el expolio de los recursos naturales a los países más débiles, las guerras que se emprenden desde los centros más armados, la extrema desigualdad en la distribución de la riqueza del planeta y la imposición de una ideología francamente regresiva y exterminadora: la irremediable aceptación por parte de toda la humanidad que las sociedades, las políticas, las economías y las bases de las relaciones internacionales deben pasar obligatoriamente por la sumisión al sistema capitalista. ¿Es que ya no pensamos?

En una gran valla de mi pueblo están colocadas, con el apoyo de todos los grupos políticos y las diversas entidades sociales, estas palabras del magnífico hombre que fue Vicente Ferrer: “La pobreza no está para ser entendida, sino para ser resuelta”. Ello evidencia hasta dónde hemos llegado, incluso hasta con la más inmensa buena voluntad, en la comprensión de los graves problemas que afectan al mundo: resolverlos sin entenderlos. Esto se ha convertido en el máximo sostén de la civilización humana. ¿Es que el sistema capitalista, con su elección de vida tenida como insostenible para todos, no es el que nos está llevando a esta catástrofe planetaria que estamos viviendo?

Cuando sentimos tanto el horror de los atentados terroristas en Nueva York, Madrid, París, Londres, Manchester, Bruselas, Niza, Sant Petersburgo, Berlín, Barcelona y también en Kabul, Bagdad, Trípoli, Bengasi, Damasco, Alepo, Homs, Ankara, Estambul, El Cairo, Alejandría, Somalia, Túnez, Mali y en tantos otros lugares que debían ser de paz, ¿qué pensamos? Al parecer se nos agota el pensamiento: No hay sentido, no hay razón, exclamamos. ¿Y qué más? Eso es lo que nos falta.


jueves, 17 de agosto de 2017

La verdadera llegada de la revolución cubana a Peralada

Bajo el título “La revolución cubana llega a Peralada”, la reportera de El Periódico, Martha Cervera, comenta las declaraciones del artista Carlos Acosta, director de la compañía Acosta Danza: “El bailarín se siente en profunda deuda con Cuba y aprovecha su enorme influencia y fama como estrella internacional de la danza para potenciar la danza de su país”. Y recoge sus palabras: “Todos salimos y nacimos de Alicia Alonso, bailarina y fundadora del Ballet Nacional de Cuba. Esta continuidad que viene tras ella es fruto de su trabajo. Nadie lo puede negar.(….) Con la carrera que he tenido, estoy en condiciones de poder ayudar ( y no ) olvidar que mi país me dio la oportunidad de formarme como bailarín gratuitamente, cuando yo era muy joven".

La principal forma de ayudar a los pueblos es el reconocimiento o la denuncia a los responsables de sus sistemas sociales y esto Carlos lo aborda en toda su legitimidad. Alicia Alonso es la bailarina por excelencia fiel a la Revolución Cubana. Y un abordaje que no le correspondía a él: mientras las entradas al Castell van desde los 120 hasta los 45 euros, en el Gran Teatro de La Habana no pasan de los 20 pesos cubanos, unos 70 céntimos de euro. Podría decirse que los salarios en Cuba son muy bajos comparados con los españoles, pero si se observan las grandes gratuidades que a todo el pueblo el Estado Cubano otorga en la sanidad, la educación, el deporte y la cultura, podemos comprender mejor la magnitud de la presentación artística en Peralada. El coste para acceder al principal teatro cubano puede pagarla hasta el más pobre de los cubanos, mientras que en España no es accesible ni por poder adquisitivo ni por inquietudes culturales promocionadas por las instituciones públicas para la inmensa mayoría de los españoles. Ahí está la más rotunda irrupción de la revolución cubana en Peralada. Es esa verdad la que hoy late en toda su fuerza con la compañía Acosta Danza y su gran artista en el exclusivo Festival del Castell de Peralada.


miércoles, 2 de agosto de 2017

El eje Aznar-González echa a andar su maquinaria belicista

Con España dirigiendo la ofensiva contra Venezuela, quizás como un encargo de Washington ante la convulsa presidencia de Trump, los expresidentes del Reino claman que “hay que impedir que se consolide otra Cuba” y “hay que darse prisa, pues está muriendo mucha gente”.

¿Por qué temen la consolidación de ese país y se preocupan tanto por sus muertos? Al fin y al cabo Colombia, que está al lado y donde la historia de sus muertos es incalculable, no está del todo consolidada con el gobierno preferido por los antiguos líderes españoles. Igual podríamos decir de México y de tantos otros países latinoamericanos donde la preocupación por sus muertos no los alarma.

Estos ejemplares de dirigentes, felizmente ya idos, saben más a sus puertas giratorias con el petróleo venezolano. Y lo más inhumano: nunca abogan por alguna solución dialogada en el conflicto, pues si bien la oposición al chavismo con el poder en la Asamblea Nacional es legítima, también lo es, y mucho más, la Asamblea Nacional Constituyente que el país ha elegido con la más profunda legalidad constitucional venezolana.

¿Quién tiene la verdad y la razón en la mano? Los pobres no la tienen por ser pobres, la tienen por la guerra económica endurecida por la oposición desde la Asamblea Nacional y la consiguiente violencia que ha desatado.

¿Que puede parecerse a Cuba la consolidación chavista en el poder? Hasta ahora esa no es la realidad de Venezuela constatada por la propia existencia del grupo opositor y del sistema capitalista imperante, pero, evidentemente, si una significativa parte del poder político, ante la intransigencia al diálogo de sus opositores, quiere parecerse a Cuba, ¿por qué condenarla? Cuba es un país consolidado, con su economía en franca recuperación, sin violencia, reconocido por sus esfuerzos sociales, su solidaridad internacional y sin esos muertos que preocupan a estos señores de la guerra en la turbulenta España. No, no me pasen gato por liebre y aprendan algo más de sus experiencias políticas.


lunes, 31 de julio de 2017

Venezuela: La llama imprevisible

Estamos divididos, nadie lo duda, profundamente divididos, y no solo en una ciudad, una región o en un país, la rueda de la polarización está desplazada al mundo entero: entre los que viven con las mayores cuotas de distribución de la riqueza y los que mueren padeciendo las mayores angustias por no poder acceder a lo que es de toda la humanidad. Está en plena vigencia la frase de Warren Buffett: “Por supuesto que existe lucha de clases y mi clase la está ganando”.

La clase de los ricos está ganando la lucha a los pobres: tienen todos los recursos y medios para ganarla. Si las celebradas elecciones a la Constituyente Venezolana que le dieron el triunfo al Chavismo se hubieran efectuado en Argentina, México, Brasil o en cualquier otro país de los que giran en la órbita de las clases altas, la aceptación nacional y mundial sería total: han ganado el derecho a seguir viviendo su orgía de perfumes bajo un sol extremadamente luminoso. Pero si el derecho a no morir apestando bajo la niebla estalla en algún sitio, hasta en el más pequeño, que no gira en esa órbita, este derecho debe ser vilipendiado y finalmente derrotado.

Existen miles de matices como existen millones de personas en nuestro doloroso mundo, pero la frase de Buffett es la que fortalece al Chavismo: La victoria de la Asamblea Constituyente en Venezuela se va a defender hasta con los dientes.

Por supuesto que a partir de ahora todo es imprevisible. Pero los que mueren por un Orden Mundial asesino, lo mismo en el ardiente país suramericano que en una patera en el Mediterráneo, en un trabajo precario en España o en una lucha de clases en cualquier lugar del planeta, van despertando de su aburrida peste bajo tanta niebla incontrolable.


Cuando los Bancos y las Transnacionales ganan tanto, aunque logren sostener a una clase media contenta con su diferencia, son todos ellos, conscientes o no, los que incendian el mundo con sus inmundas ganancias. Así, la llama imprevisible nos alcanza a todos donde quiera que estemos.