A ver, amigos, tengamos cuidado con las presiones al gobierno cubano. No por temor a ‘un oscuro funcionario’ o por posibles ‘descalificaciones’ a nuestra persona, sino porque, quizás, nos las hagamos a nosotros mismos por cierto protagonismo que en su día no aceptamos y ahora lo sufrimos. No diré nunca de no hacerlas, ni tampoco que no es ‘el momento oportuno’ por los innumerables conflictos que tienen todos los gobiernos del mundo con ‘el asuntico’ de la pandemia. Pero estimo que abrir un frente para defender ‘la democracia’ en Cuba puede llevarnos a creer que ella nos espera para enseñarnos unas estrellas que, solo al final, veremos que eran falsas.
