domingo, 31 de enero de 2016

El acuerdo, la rebelión o el desierto de la esperanza


Si aún tenemos esperanza en el cambio para Catalunya y España deberíamos entender, más allá del miedo y la temeridad, el valor de la pedagogía que se ha agrupado en Podemos a pesar de sus exabruptos. Su labor educativa de las realidades territoriales es esencial para comprender el destino del actual Estado Español.

La necesidad del reconocimiento al derecho a decidir del pueblo catalán planteada por Podemos, en las variadas formas en que se ha expuesto e interpretado, constituye una enorme muestra de esa pedagogía que va asumiendo y desarrollando en los más diferentes aspectos el joven partido político.

Independientemente de que Catalunya acuerde con un gobierno español la realización del referéndum, el mayor relieve de este se lo otorgan los demás pueblos de España con quienes el pueblo catalán ha hecho su historia. El planteamiento independentista de una CDC afectada por la corrupción que casi siempre aplastó el sentido de la identidad popular y apoyado por una ERC que busca sobre todas las cosas su gran oportunidad fundacional, desgasta el principio que defienden. Un referéndum así se aleja de una de sus fuentes nutricias y resultaría un camino carcomido por conflictos de identidades. La vía de la CUP hacia la independencia mediante una rebelión anticapitalista en solitario, de improbable organización, puede favorecer la beligerancia entre pueblos hermanos y con ello le entregaría más poder al capitalismo para ahogarlos a todos. De ahí que las conocidas hojas de ruta que impulsan CDC, ERC y la CUP van hacia una derrota bastante segura, ya sea en una consulta o con una revolución.

Si Podemos logra alcanzar acuerdos con un PSOE sensible a un ideario socialista se mantendrían vivas las fuerzas del cambio. Si no hay acuerdos, olvidémonos por ahora de cualquier transformación democrática en Catalunya y en España. Y si la posición del PSOE es una maniobra para llegar más limpio a unas nuevas elecciones, solo quedan dos caminos: la rebelión o el desierto de la esperanza.

(También publicado en El Periódico, Catalunya, bajo el título "¿Cuál es el destino de España?)

jueves, 28 de enero de 2016

Mafia y Goebbels contra Podemos


Como si de una mafia se tratara parece organizarse la oposición contra Podemos, un partido político joven que ha cargado contra la corrupción como nadie hasta ahora en España, si exceptuamos a los también jóvenes airados catalanes de la CUP.

Contra una mayoría de muchachos universitarios que se atrevieron a aglutinar el diagnóstico del 15-M con su célebre canto a los políticos de “no nos representan” y “no es una crisis, es una estafa”, se conjuran los más connotados personajes de la vieja guardia que sostuvieron la transición del post-franquismo y que permitieron que el pueblo español se hundiera en la mayor desigualdad y desesperación por una debacle económica que hizo más ricos a los ricos con la pobreza propiciada.

Dicen que Podemos es chavista-comunista con financiación venezolana e iraní, puro leninismo, golpista bolivariano y una amenaza al sistema democrático y a las libertades. Gritan que Podemos ha llegado para destruir el país, el sistema y la convivencia de los españoles. Todos se juntan y todo vale contra Podemos.

Si antes del 20-D oíamos fieras descalificaciones contra Podemos, a partir de que obtuvieron más de 5 millones de votos en esas elecciones y adquirieron la posibilidad de decidir qué gobierno se instala en La Moncloa, la fiereza contra ellos se ha convertido en el gran émulo de Joseph Goebbels para manipular la proximidad de un cambio. Y solo se trata de un cambio tranquilo.

Si no fuera por el regalo millonario a la Banca, la trama Gúrtel, el clan Pujol, Bárcenas, el caso Nóos, el 3%, los EREs andaluces, las puertas giratorias, etc. etc. y todos esos desastres vividos junto a las catástrofes de suicidios y rabias incontrolables ante los inminentes desahucios, el galopante desempleo y la pérdida de voluntades por ayudar a las personas en vez de a la gran empresa, el conocimiento de las palabras y los conceptos sería una desfachatez. Pero, por la gracia de Dios o por la suerte del Mediterráneo, los indignados y la sardana, mafia y Goebbels son términos muy bien conocidos por la gente.

(También publicado en El Periódico, Catalunya, bajo el título "En contra de Podemos, todo vale")

miércoles, 27 de enero de 2016

El derecho a equivocarse de Convergencia y Esquerra


Las informaciones vuelan con miles de desviaciones, algo natural para unos intereses político-económicos que no pueden prescindir de los vuelos que posibilitan la manipulación. Las luchas por la independencia de Catalunya no escapan a esta situación y puede verse en cómo los medios catalanes y diversos políticos tratan las posiciones de Podemos.
Podemos plantea el referéndum catalán como una búsqueda difícil, pero posible: una nueva constitución española que votarían todos los españoles, y cuando se tuviera la aprobación para hacerla se lucharía para que incluyera el derecho a decidir de todos los pueblos de España, y si se aprueba, Catalunya podría convocar su referéndum como cualquier otro pueblo. Ellos siempre han dicho que están en contra de la independencia, pero estiman que el referéndum catalán es una necesidad para la España real que quieren aflorar. La reciente rueda de prensa donde exponían la creación de un ministerio de Plurinacionalidad dirigido por Xavier Domènech es una muestra de ello.
Podemos, con sus 5 millones de votos y su apuesta serena para una transformación constitucional de España es el desafío más soportable en la actualidad. Prácticamente todos estamos convencidos que una revolución independentista es una vía muerta en la Catalunya y en la Europa actual, sobre todo en la Europa actual, donde sus poderes político-económicos jamás aceptarán un cambio tan drástico. Pero mientras no entendamos que la lucha real, a pesar del camino institucional con que la emprendamos, es contra esa Europa del capital que plantea la CUP, solo conseguiremos `un regalo' de alegrías pasajeras con contenido a ignorar: la enorme corrupción en las élites catalanas, españolas y europeas. Podemos puede lograr, con mucha paciencia, lo que sueña la CUP. Y CDC y ERC ya están pasando a la historia no resuelta sin nada contundente que ofrecer, salvo el reconocimiento del "derecho a equivocarse", tal como ha expresado el nuevo alcalde de Girona al rectificar su investidura.

(También publicado en El Periódico, Catalunya, bajo el título "El derecho a equivocarse de CDC y ERC")

domingo, 24 de enero de 2016

La CUP fortalecerá a PODEMOS y viceversa


Los titiriteros que hasta ahora nos manejaban están perdiendo los hilos que hasta ahora también nosotros les dejábamos. Radicalmente a nivel individual y suavemente a nivel colectivo hemos comenzado a andar con nuestros propios pies. Con lentitud, pero avanzando, se está quebrando el retablo. Apenas sabemos cómo sostener las nuevas realidades que están surgiendo en la política, pero sí sabemos que casi ninguno de los políticos al uso y casi ninguna de sus ideas para dirigir un país se salvan del silencio. Ahora miraremos la esperanza.

Por una parte está la CUP y por otra está PODEMOS. Son las dos caras de la misma moneda con que podremos deshacernos de las otras que aún persisten en dominarnos con el engaño y el miedo.

El sacrificio y la resistencia anticapitalista será matizado con el orden institucional y este recibirá toda la pujanza de la no resignación. Y para no caer en los mismos muñecos que hemos sido, seremos muy cautelosos por estos caminos desconocidos. Nadie puede predecir cuánto durará la transición de la mercancía al trabajo necesario justamente compartido, pero entre la oferta y la demanda iremos abriéndole paso a la relación entre la paz y la fraternidad. No son aires poéticos, sino las fuerzas y conocimientos que nos permitirán respirar la imprescindible presencia de la poesía en el ser humano. La CUP fortalecerá a PODEMOS y viceversa. Es la urgencia que nos hará personas.

No tomaremos el cielo por asalto como en las antiguas escrituras transformadoras, pero vamos con una marcha firme donde nadie se quedará atrás rogando alguna primavera. Crearemos la luz entre todos: es la única posibilidad para acercarnos al final de la oscuridad y saber qué significa la ausencia de brillantes monedas y su corte de corrupción. Nunca más seremos los títeres que ultrajan los mercados. Así será la historia que escribamos sin la manipulación de unos dirigentes lejanos. Todos los que vengan habrán de estar bien cerca de nosotros. Y si no lo hacen, seremos su pesadilla.

(También publicado en El Periódico, Catalunya, bajo el título "La CUP y Podemos, el camino de la transformación")

sábado, 16 de enero de 2016

En Catalunya y donde sea se alcanzará la paz


De momento tenemos un merecido descanso..., con todas las incertidumbres de una pausa que advierte movimientos en la política... La gran evidencia es que los políticos se van deshaciendo y la gente común penetra en lo que no sabe. Así llegan las preguntas..., y las respuestas... ¿Qué pasará ahora? Ya no hay tanta prisa para arribar a la República Catalana. Nadie se imagina la famosa `desconexión'. Y lo principal: ¿Qué hay del Bien Común? Aún prima el silencio...

Nosotros debíamos ir a nuevas elecciones, pero no ayudaríamos al soberanismo ni al reposo que deseábamos. Entonces, stop en los enfrentamientos. Para la mayoría de los mortales la concreción es más urgente: estamos haciendo país, sea Catalunya o España, pero país con todos y para todos, incluyendo la cooperación de las célebres 400 familias catalanas y las tantas otras españolas si no quieren ser defenestradas. Y sobre todo, que ni la Europa nuestra ni el Capital que mueve los hilos de la costumbre sean los frenos a la creación del país único en que se va convirtiendo el mundo. La desesperación y la rabia pueden desencarrilar la historia y nadie quiere verla llegar con trompetas de fuego, algo ya palpable en millones de personas y pueblos condenados.

La política también se cuece lejos de cargos, despachos, pactos y hojas de ruta. La catarsis ha visto un lugar menos amable y razona para bien. Los próximos pasos serán más cuidadosos. Todo ha cambiado algo. Se nota hasta en los periodistas que increpan a los dirigentes con mayor soltura. Todos estamos reubicándonos después del relampagueante acuerdo entre JxSí y la CUP. La formación anticapitalista pasa por un suspense que evite su conversión o desaparición. El capitalismo gana terreno, pero aún siendo tierra podrida su poder de conquista es inmenso.
La vida no cambiará por los rituales de la `alta política', sino por las tensiones que sufrimos y donde la `baja política' de la gente corriente, con sabia responsabilidad y sin ira, no dejará ni a desfavorecidos, refugiados o a inmigrantes en la calle para que se espabilen, ni tampoco creerá que el mejor lugar para vivir es una exclusividad divina, porque la última oportunidad para todos es alcanzar juntos la paz de la alegría.

(También publicado en El Periódico, Catalunya, bajo el título "La vida no cambiará por los rituales de la `alta política'")

martes, 12 de enero de 2016

La CUP y JxSí entre las glorias y miserias de la historia


La CUP y JxSí entre las glorias y miserias de la historia

Andrés Marí para VIVIENDO fundaciovivint

El coste de la bajada del Dios aún no lo sabemos del todo, pues más allá de esas “10 cabezas palestinas (CUP) que vale la de un israelita (Mas)” que se dijo desde JxSí como repitió ayer Anna Gabriel, faltan muchas explicaciones para una comprensión acertada de la celebración del real comienzo de la decisión soberanista. Lástima que JxSí, después de haber aprobado la grabación de las negociaciones, se negara a ello. Ahí sí comprobaríamos “quién era beligerante con quien”. Pero, Anna prefiere pensar que no se ha unido a un espejismo popular y, antes de ser otro desastre de comunicación como sí lo fue Convergencia en su cruzada contra la CUP, ella no continúa, se apena por lo dicho, se le ha ido como esos tufos por donde ella misma sabe que la acechan las miserias de la historia que sigue haciéndose.

La CUP no vibra en los individualismos que llevan al fanatismo con el Dios, porque cuando este se instala cuesta mucho bajarlo de sus nubes. Se convierte en el Todo, la fe absoluta, el supremo entendimiento, la decisión final y por si fuera poco, la nulidad total del individuo.

A pesar de su inexperiencia política y su jovial desenfado, la CUP ha hecho gala de su madurez en la responsabilidad social para desencallar una situación que ya se hacía insoportable y le entrega al pueblo catalán la custodia de una legislatura a la que -todos habremos de ser firmantes- no se le aflojen las piernas ni sufra el miedo a las tormentas cuando arrecien las lluvias. Los anticapitalistas han optado por un acuerdo que, por el desconocimiento en cómo se desenvolvió, muchos los miran como unos miserables rendidos ante el señor elegido por el Dios caído. Pero la CUP ha sido fiel a sus luchas nacionales y sociales. Mediante un sacrificio fomenta una amplia visión de las fuerzas de la realidad y aviva los principios colectivos. Ahora faltan días, semanas, quizás meses, en que la luz de la vida alumbrará a otro abanderado de la mísera crucifixión o a la real gloria de una voluntad.

domingo, 10 de enero de 2016

Espejismo o desafío en Catalunya, en España y en Europa


No somos austriacos ni daneses, y mucho menos una pelota de fútbol. Somos una original suma de empordanenses, lleidatans, barcinos y tarraconenses mezclados con vascos y andaluces hasta la línea del Peñón que sale al Atlántico como fruto de la pasión de neandertales con los Pirineos y el Mediterráneo.

En el marco magnífico de este pueblo, la CUP, junto a otras prisas determinantes, ha logrado bajar a Dios del altar y está consciente que bajará a cualquiera que busque subirse a él: hazaña memorable para una formación tan pequeña y con poca simpatía en la mayoría de la población aún no convencida que más allá de las aspiraciones humanas de hoy hay un sistema capitalista destructor de toda humanidad.

Ahora se acabaron las proclamas, festivas o incendiarias, y viene la hora del significado del Plan de Choque Social, la Ruptura Democrática y el Proceso Constituyente Popular por la República Catalana.

La CUP fortalece la idea de que en los asuntos públicos quien manda es el colectivo y su exacta disponibilidad a ejercer el mandato. Y ello va por encima de toda individualidad y tendencia. ¿Hay realmente un mandato y una disponibilidad en Catalunya a ese cumplimiento o debemos trabajarlo?

La CUP arriba al final de las confusiones para decirnos que, si entendemos como verdad haber recibido un mandato y tener la disponibilidad para ejecutar un cambio tan transcendental en Catalunya, en España y en Europa, habremos de luchar pacíficamente, pero con toda la radicalidad de la paz, para la conformación de una sociedad nueva y con el alma muy bien abierta a compartir entre todos las máximas riquezas materiales y espirituales que ofrece la vida. El acuerdo de la CUP, sobre cualquiera otra consideración, persigue, por fin y para agrado de todos, demostrar si existe la firmeza en el sacrificio y la resistencia que nos toca asumir si decidimos que nuestra realidad no es la ficción de un pueblo feliz en TV3. La investidura presidencial proclamada hoy nos lo dirá en las próximas jornadas.

sábado, 9 de enero de 2016

Ni fin del Procés ni fin de la CUP


No se ha acabado la función del Procés ni la función de la CUP. Y aunque parezca bien complicado de explicar, si se analiza qué es la CUP se asimilará muy simple y casi perfectamente que la organización anticapitalista sigue en pie y muy bien en pie.

La CUP no renuncia a sus 10 diputados, no le regala a Junts pel Sí ni uno, sencillamente dos cupaires se incorporan a las reuniones de la coalición para coordinar mejor las vías para la realización del Plan de Choque Social, la ruptura democrática y el proceso constituyente durante los 18 meses excepcionales que dure la transición del autonomismo al independentismo. Tampoco la CUP asume todos los errores que han tenido los acuerdos, sino que asume los suyos y advierte al nuevo presidente de la Generalitat que la formación anticapitalista no se ha acabado en sus posiciones contra la corrupción y contra los recortes sociales.

Posiblemente la situación actual sea entendida por muchos como un triunfo de Mas y Convergencia en su ideario para destruir a la CUP, pero, nada más lejos, y más temprano que tarde veremos el fortalecimiento de la CUP y el debilitamiento de Convergencia.

Otra vez Catalunya debe sentirse súper orgullosa de su juventud anticapitalista, capaz de la autocrítica necesaria, las medidas pertinentes en su máximo objetivo con el pueblo catalán, de una profunda sensibilidad con las grandes tristezas de nuestra dolorosa humanidad y de su inmensa batalla de concienciar a todos por una transformación social del territorio donde vive, trabaja y lucha

miércoles, 6 de enero de 2016

La CUP frente a los años luminosos


Prácticamente la mayoría de las noticias y opiniones que recibo de TV3 es una condena a la CUP. Una condena casi unánime, ya sea de dirigentes políticos, entidades independentistas, articulistas y gente corriente. No es justo ni coherente con la complejidad del proceso que hemos hecho en los últimos años. No es justo porque la CUP ha sido, con toda probabilidad, la que más carne ha puesto en el asador yendo hasta las últimas consecuencias en su decisión soberanista. Mientras unos iban solo de papeles, la CUP ha ido con su cuerpo siempre dispuesto. Y no es coherente con la dificilísima construcción de un país nuevo deshacerse de forma fratricida o con absolutismos de total desconfianza de uno de sus puntales más estremecedores.

Es a la juventud -mayoritaria en la CUP-CC- lo que más debemos cuidar en cualquier fundación que proyectemos. Ofende, maltrata, destruye, afirmar que la mitad de la pequeña organización “no tiene sentido de país”. Y duele muchísimo que la diputada cupaire Anna Gabriel crea que “el país tiene elementos suficientes para valorar si en estos momentos es oportuno tratar el espacio de la CUP-CC en los términos que lo ha hecho el que hasta ahora es el presidente en funciones”. No, el país no tiene esos elementos, todo lo contrario, una gran parte del país cree que esa mitad de la CUP que no votó a Mas como presidente es un grupito de desorientados que, en vez de pensar en el país, solo piensa en vengarse de sus contrincantes políticos. Otra de las mentiras en estos años que parecían luminosos.

Cuando un país o un pueblo trata así a su juventud más comprometida, decidida y valiente, este país y este pueblo no tendrán jamás compromisos, decisiones y valentías imprescindibles para emerger de sus oscuridades y decadencias. Y mucho menos tendrán juventud que les entreguen sus vidas cuidándolos.

La CUP vuelve a reunirse con Junts pel Sí, la ANC, OC y la AMI intentando adelantarse al lunes con que Mas la amenaza... Si ahora es la hora, que se aparten los que ofenden, maltratan y destruyen.

Dios en la dolorosa tierra de la CUP


Si sin Mas no habrá inicio de la independencia, con Mas tampoco. Es bien conocido lo que piensan el Capital y Europa de las independencias. Ya vimos lo sucedido con Grecia y no supimos ser griegos. Entonces resulta extemporáneo que sigamos pensando que con Mas iniciaremos la desconexión. A lo más que podemos aspirar con Mas o sin Mas es a un posible referéndum acordado con España que, gane lo que gane, nos mantendría en una situación semejante. De ahí a considerar que si nos vamos a entregar a una lucha con real sentido de cambio, con el sacrificio de todo tipo que las luchas verdaderas entrañan, sería bueno entender que solo yendo a las raíces nos acercaremos a la realidad.
Pero hoy ha hablado Dios: dice que la CUP lo excluye, lo veta. Porque la CUP representa una revolución de súper izquierda que nunca reinará en este país, bueno, la CUP, no, sino la mitad de la CUP que no quiere rezarle. Y este país necesita rezos para poder ser país...
¿Quién le dijo a Mas que la CUP quiere excluirlo o vetarlo? La CUP ha reiterado mil veces que su posición ni lo excluye ni lo veta, sino que exclusivamente estima que otro candidato podría ampliar el independentismo y que él estaría en un puesto muy destacado. Pero, no, Mas no acepta ser otra cosa que no sea el `President'. ¿Y a esto Mas llama que la CUP no tiene sentido de país y que él sí? Y consultar al pueblo es un riesgo muy grande... ¿Es que el pueblo no sabe repetir de nuevo lo que quiere o es que realmente tememos oírlo otra vez?
El 11 de enero Dios estará obligado a convocar a nuevas elecciones si antes la CUP no le reza. Y Dios está disponible a toda hora y en todo minuto para escuchar el rezo de la CUP.
Entonces, como hoy es un día para soñar, sueño: Queridos Reyes Magos de Oriente, ustedes que vienen de ver al niño refugiado en el establo, ¿es este que nos habla sin creerse hombre en esta dolorosa tierra? Por favor, nos hemos portado bien, regálennos mañana volver a la realidad.

viernes, 1 de enero de 2016

Todo lo que falta (57 Aniversario de la Revolución Cubana)

La Revolución Cubana arriba a su 57 aniversario sin dejar de pensar en la más elevada de las transformaciones que tanta falta hace en todo el mundo: convertir en realidad los sueños de la fraternidad. Un pensamiento que da sentido a toda lucha y que en Cuba no se aplaza, aún cuando tal emprendimiento no pronostique superar su teoría victoriosa que, a pesar de la indiscutible simpatía que tiene en la mayoría de la población, cada vez más se va desplazando al terreno literario, que no es el mejor sitio para respirar el aire siempre nuevo de la práctica revolucionaria.

El llamado papal de 1998 a que “Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba” está surtiendo el efecto deseado de romper la diferenciación de un pueblo magnífico en pleno Tercer Mundo para devolverlo al rincón tercermundista que le tocaba. De ahí que los nuevos días de la Revolución Cubana estén marcados por la percepción que cada persona establezca con la realidad. La vigencia de unas conquistas sociales muy altas, y precisamente por las expectativas vitales que estas implantaron en el ser de los cubanos, enredan aún más la visión sobre las complejidades en que la vida se desenvuelve. Ello determina la apreciación de que el país va hacia atrás o hacia delante, y no solo con respecto a la sufrida Latinoamérica, sino igualmente con el imagnario bienestar primer mundista.

El paulatino crecimiento de la empresa privada y la sociedad de consumo en la isla, con todas las extrañezas que genera, más la inversión extranjera que se abre paso añadiendo diversas contradicciones, y las múltiples medidas encaminadas a revitalizar la economía, todas ellas puestas en vigor para impedir la parálisis del país, han hecho que muchos toquen con sobrada solidez el cambio en la tendencia colectivista del pueblo cubano hacia vías individuales de mejoramiento.

No resultaba aconsejable el aislamiento del país ni la falta de las libertades tan aplastadas en el mundo de hoy. Así la mayor incertidumbre de Cuba se abre al mundo y el precio del mejor postor que rige al mundo se abre a Cuba. Como si todo indicara que el ser humano, siendo solo en sí mismo, ansía el poder del azar donde su soledad pueda pelear con los furiosos vientos de la libertad. No importa si la mayoría de las veces lo derriban, lo esencial es participar del desafío que ofrece la posibilidad de un triunfo individual. Un triunfo individual que, como señalan los vericuetos de la suerte, hasta que no se generaliza está plagado de peligros. Fue esa generalización del triunfo a todo el pueblo lo que logró la Revolución Cubana con su victoria y la misma que ahora la emplaza con sus visiones.

Mucho le falta a Cuba por decidir y mucho le falta por salvar. Esto tiene una explicación muy sencilla: si Cuba no hubiera retado a los sueños nada le faltaría en la conmoción del mundo actual. Por ese reto vibran con fuerzas renovadas las más libres ilusiones. La realidad impone una solución que solo podrá hacerse viable a través de la conciencia de los cubanos. Y no hay otra solución. Cuba es Cuba si esparce los caminos de su historia para salvar todo lo que falta. Y todavía falta el planeta...