miércoles, 30 de agosto de 2017

Ser revolucionario el 1 de octubre o no saberlo

 Cuando más de 2 millones de personas podrían desafiar el orden establecido, la pérdida de su patrimonio y afrontar la cárcel por hacer funcionar unas urnas prohibidas, es que han asumido una posición bien radical. ¿Se llegará a la radicalidad de enviar esa realidad hacia otros pasos revolucionarios o la encrucijada marcará la dura aventura de una gran ilusión?

La CUP es radical en su lucha por la independencia catalana. ¿Es que se puede ser de otra forma? Está planteado en su cartel de la barredora de tantos males que nos aquejan. Los postconvergentes no lo entienden. ¿Puede hablarse de ampliar las bases independentistas o ya está bien como están? Los postconvergentes quieren un Nuevo Estado que después de obtenido fije las transformaciones necesarias. ¿Cuáles? He aquí el nudo gordiano que aún no se ha desatado. ¿Acaso la aprobación de las medidas austericidas de la UE que favorecen a los más ricos, la pertenencia a la agresividad de la OTAN con sus andanzas por el mundo y la preferencia por los maratones caritativos de TV3 en vez de una sensibilización con los significados de la Revolución Bolivariana en Venezuela a la que se le criminaliza incluso más que la TVE son las claves del cambio? Ello es el mayor desafío entre la decisión de arriesgarlo todo por tener unas urnas y la escaramuza nocturna que ama la radicalidad de votar y ganar el referéndum del 1 de octubre sin saber qué es.

Resulta bastante claro que con la manipulación mediática contra la CUP y que, con naturalidad, acogen las mayorías independentistas en nombre de la astucia y el buen hacer del catalanismo, sea la CUP quien se hunda en próximos comicios, aunque también puede salirle el tiro por la culata a los poderes que lideran el procés y la CUP emerja como la única vía para el triunfo independentista. Si la CUP logra insuflar en la sociedad que ser radical es la única solución para las luchas de los pueblos, las urnas señalarán su impostergable camino revolucionario en todas las soberanías populares.


lunes, 28 de agosto de 2017

Inversiones que son la bomba

 Quienes tienen alguna responsabilidad en las guerras con que se relacionan los atentados terroristas, pueden no escuchar los pitidos y abucheos dados, pero es el mejor homenaje a las víctimas: intentar, querer simplemente que no aumenten. Algo casi imposible por la corrupción con que el poder asume la realidad y le inocula la mayor impotencia para regenerarse.

En el año 2012 las entidades Setem y Justícia i Pau elaboraron un exhaustivo informe: “Inversiones que son la bomba. Negocios de la banca con empresas españolas de armamento”. En su preámbulo leemos que “las maneras de financiar a la industria militar no son únicamente las que resultan más evidentes, por su relación directa entre el banco y la empresa de armas, sino que existe un entramado financiero complejo (público y privado) en el que la industria militar recibe apoyo de los bancos a través de grandes transnacionales, empresas de capital riesgo, inversores particulares, infinidad de intermediarias financieras y SICAV. El apoyo financiero que ha recibido el complejo militarindustrial mediante participaciones accionariales, fondos de inversión y créditos de 2007 a 2011, nos muestra que se han desviado al menos 1.372 millones de euros al sector armamentístico, (casi 2.300 si contamos la participación de la SEPI en EADS), que hubieran podido ser destinados a dar apoyo a otros sectores de la economía con efectos más positivos sobre la sociedad. Los diez bancos que han participado en el negocio armamentístico con mayor volumen de negocios y mayor presencia en empresas de armas españolas en el período estudiado son, por orden de importancia: Bankia, Liberbank, Banco Santander, Caixabank, BBVA, Catalunya Caixa, Banco Popular, Banco Sabadell, Ibercaja y Bankinter.”


Aún cuando los gobiernos de España y de Catalunya apoyaron esta investigación, ya advirtieron que “no refleja necesariamente su opinión”. Es la democracia y la libertad que continuará su perversión guerrera al tiempo que no escucha unos pitidos y abucheos.

lunes, 21 de agosto de 2017

Con el dolor y más allá del dolor de Barcelona

Preguntemos al moro, al negro, al indio, al sudaca, por qué tienen los ojos húmedos. Otra vez lloran ante el horror de un atentado terrorista y por ellos mismos. Su imaginario histórico y colectivo aún muy actual es del máximo dolor. Sus ojos cargan con la humillación, el saqueo y la destrucción de su esperanza: no ser el animal a que los han condenado. Unos luchan contra ese almacén abominable y otros se fanatizan para librarse de todo lo que les ahoga su sencillo corazón.

Aunque sea cierto que, por turbar las mentes de unos jóvenes educados en los valores occidentales de Catalunya, un imán animalizado de Ripoll logró enloquecer la cálida tarde de las Ramblas de Barcelona, todo está más allá de ellos, víctimas repugnantes de sus propias muertes.

Desde Wikileaks, Snowden y la BBC podemos encontrar notas similares a “Cómo los Estados Unidos, Europa e Israel contribuyeron a crear el Estado Islámico”. Entre todas resalta la investigación del profesor de la universidad de Ottawa Michel Chossudovsky, economista canadiense y director del Centro de Investigación sobre la Globalización en Montreal, titulada “24 verdades que los gobiernos occidentales no quieren que la población conozca acerca de ISIS y Al-Qaeda”. Por ellas muchos nos preguntan “¿Cómo es posible que sigan el juego de los Estados Unidos encaminado a crear un estado mundial policial, pasando por la destrucción de pueblos, culturas ancestrales y restos de antiguas civilizaciones? La barbarie en su máxima dimensión.”

Hay mucho por qué llorar y condenar, tanto como informarnos y pensar por qué esta vorágine irracional. Seguir el camino de los EEUU y continuar el mismo papel jugado en el Medio Oriente, ahora con la manipulación de la realidad en Venezuela, intentando orientar el destino de los recursos naturales de ese país mediante el derrocamiento de su gobierno, sería prolongar la amnesia. Imponerle al mundo tal violencia en los derechos humanos no contemplados para todos generan el satanismo de Trump lanzando sobre Afganistán “la madre de todas las bombas” y amenazando a Corea del Norte con “lanzarle fuego y furia como la humanidad nunca ha visto”. Ese poder engendra la animalización de la vida cotidiana. La violencia terrorista solo podrá derrotarse deteniendo la barbarie de una prepotencia que a su antojo nos construye y nos destruye nuestra condición humana.


sábado, 19 de agosto de 2017

Lo que nos falta sobre los atentados terroristas

Entender las causas de la violencia terrorista es empezar a resolverla, pero en ello es en lo que principalmente está dividido el mundo. Y lo peor de la situación es que el mensaje por su solución sin un acuerdo sobre sus causas ha calado hondo en buena parte de la sociedad primermundista. Pasa lo mismo con diversos males mundiales como el expolio de los recursos naturales a los países más débiles, las guerras que se emprenden desde los centros más armados, la extrema desigualdad en la distribución de la riqueza del planeta y la imposición de una ideología francamente regresiva y exterminadora: la irremediable aceptación por parte de toda la humanidad que las sociedades, las políticas, las economías y las bases de las relaciones internacionales deben pasar obligatoriamente por la sumisión al sistema capitalista. ¿Es que ya no pensamos?

En una gran valla de mi pueblo están colocadas, con el apoyo de todos los grupos políticos y las diversas entidades sociales, estas palabras del magnífico hombre que fue Vicente Ferrer: “La pobreza no está para ser entendida, sino para ser resuelta”. Ello evidencia hasta dónde hemos llegado, incluso hasta con la más inmensa buena voluntad, en la comprensión de los graves problemas que afectan al mundo: resolverlos sin entenderlos. Esto se ha convertido en el máximo sostén de la civilización humana. ¿Es que el sistema capitalista, con su elección de vida tenida como insostenible para todos, no es el que nos está llevando a esta catástrofe planetaria que estamos viviendo?

Cuando sentimos tanto el horror de los atentados terroristas en Nueva York, Madrid, París, Londres, Manchester, Bruselas, Niza, Sant Petersburgo, Berlín, Barcelona y también en Kabul, Bagdad, Trípoli, Bengasi, Damasco, Alepo, Homs, Ankara, Estambul, El Cairo, Alejandría, Somalia, Túnez, Mali y en tantos otros lugares que debían ser de paz, ¿qué pensamos? Al parecer se nos agota el pensamiento: No hay sentido, no hay razón, exclamamos. ¿Y qué más? Eso es lo que nos falta.


jueves, 17 de agosto de 2017

La verdadera llegada de la revolución cubana a Peralada

Bajo el título “La revolución cubana llega a Peralada”, la reportera de El Periódico, Martha Cervera, comenta las declaraciones del artista Carlos Acosta, director de la compañía Acosta Danza: “El bailarín se siente en profunda deuda con Cuba y aprovecha su enorme influencia y fama como estrella internacional de la danza para potenciar la danza de su país”. Y recoge sus palabras: “Todos salimos y nacimos de Alicia Alonso, bailarina y fundadora del Ballet Nacional de Cuba. Esta continuidad que viene tras ella es fruto de su trabajo. Nadie lo puede negar.(….) Con la carrera que he tenido, estoy en condiciones de poder ayudar ( y no ) olvidar que mi país me dio la oportunidad de formarme como bailarín gratuitamente, cuando yo era muy joven".

La principal forma de ayudar a los pueblos es el reconocimiento o la denuncia a los responsables de sus sistemas sociales y esto Carlos lo aborda en toda su legitimidad. Alicia Alonso es la bailarina por excelencia fiel a la Revolución Cubana. Y un abordaje que no le correspondía a él: mientras las entradas al Castell van desde los 120 hasta los 45 euros, en el Gran Teatro de La Habana no pasan de los 20 pesos cubanos, unos 70 céntimos de euro. Podría decirse que los salarios en Cuba son muy bajos comparados con los españoles, pero si se observan las grandes gratuidades que a todo el pueblo el Estado Cubano otorga en la sanidad, la educación, el deporte y la cultura, podemos comprender mejor la magnitud de la presentación artística en Peralada. El coste para acceder al principal teatro cubano puede pagarla hasta el más pobre de los cubanos, mientras que en España no es accesible ni por poder adquisitivo ni por inquietudes culturales promocionadas por las instituciones públicas para la inmensa mayoría de los españoles. Ahí está la más rotunda irrupción de la revolución cubana en Peralada. Es esa verdad la que hoy late en toda su fuerza con la compañía Acosta Danza y su gran artista en el exclusivo Festival del Castell de Peralada.


miércoles, 2 de agosto de 2017

El eje Aznar-González echa a andar su maquinaria belicista

Con España dirigiendo la ofensiva contra Venezuela, quizás como un encargo de Washington ante la convulsa presidencia de Trump, los expresidentes del Reino claman que “hay que impedir que se consolide otra Cuba” y “hay que darse prisa, pues está muriendo mucha gente”.

¿Por qué temen la consolidación de ese país y se preocupan tanto por sus muertos? Al fin y al cabo Colombia, que está al lado y donde la historia de sus muertos es incalculable, no está del todo consolidada con el gobierno preferido por los antiguos líderes españoles. Igual podríamos decir de México y de tantos otros países latinoamericanos donde la preocupación por sus muertos no los alarma.

Estos ejemplares de dirigentes, felizmente ya idos, saben más a sus puertas giratorias con el petróleo venezolano. Y lo más inhumano: nunca abogan por alguna solución dialogada en el conflicto, pues si bien la oposición al chavismo con el poder en la Asamblea Nacional es legítima, también lo es, y mucho más, la Asamblea Nacional Constituyente que el país ha elegido con la más profunda legalidad constitucional venezolana.

¿Quién tiene la verdad y la razón en la mano? Los pobres no la tienen por ser pobres, la tienen por la guerra económica endurecida por la oposición desde la Asamblea Nacional y la consiguiente violencia que ha desatado.

¿Que puede parecerse a Cuba la consolidación chavista en el poder? Hasta ahora esa no es la realidad de Venezuela constatada por la propia existencia del grupo opositor y del sistema capitalista imperante, pero, evidentemente, si una significativa parte del poder político, ante la intransigencia al diálogo de sus opositores, quiere parecerse a Cuba, ¿por qué condenarla? Cuba es un país consolidado, con su economía en franca recuperación, sin violencia, reconocido por sus esfuerzos sociales, su solidaridad internacional y sin esos muertos que preocupan a estos señores de la guerra en la turbulenta España. No, no me pasen gato por liebre y aprendan algo más de sus experiencias políticas.