sábado, 29 de octubre de 2016

Esta España es una estafa en grande


Sánchez no desmintió a Felipe González cuando este afirmó que el secretario general le había dicho que el Partido Socialista Obrero Español se abstendría en la investidura a Rajoy, y Sánchez ya sabía que la Gestora del PSOE no echaría a los catalanes del Partido, ¿pretende ahora él liderar la resurrección del Partido? Ante el desastre de un PSOE ya desde hace tiempo renunciando a ser de izquierdas, aún cuando fuera la izquierda tolerada, tanto Felipe, como la Gestora y el propio Sánchez tienen que acudir a salvar esa diferencia que contiene el multipartidismo de las derechas. ¿Es que el espejo del corrupto Partido Popular de nuevo en la presidencia de España es el mejor contra Podemos? Evidentemente que sí, cuando los pueblos no se conocen y la diferencia ideológica es una falacia.
Cuando la Alicia de Carroll atraviesa su espejo descubre que sus diálogos pudo haberlos tenido con sus gatos. Individualmente, todos pertenecemos al sueño de las indagaciones sobre la realidad. Otra cosa es que lo hagamos con espejos de otros y que nunca podamos acercarnos a sus misterios. Podría ser eso el gran problema que los humanos quisiéramos solucionar, pero, nada, solo volvemos a estar frente al espejo y a probar de nuevo si en la próxima incursión tendremos una mejor suerte para situarnos en la misma posición. Quien se decepciona con la oportunidad de atravesar el espejo cuantas veces la tenga, muere en una total intranquilidad o en la saludable inercia de creer que el espejo no existe; quien no se espanta volviendo una y otra vez al espejo, avanza un poco más en la paz de su tiempo y en el tan precioso de todos.
En España, ¿con la renuncia del ex-secretario general del PSOE a su escaño en el parlamento y evitando, por su coherencia y no contradecir a la Gestora, votar en contra de Rajoy a la presidencia del gobierno, tenemos un espejo delante? No. Sánchez forma parte de la operación que contra las izquierdas, como corresponde al izquierdismo admitido, anuncia el comienzo de una gran gira por todos los rincones españoles para unir a la militancia en torno al PSOE, porque, como sabemos todos, el PSOE ha de refundarse. ¿Es un espejo sin huellas lo que nos da Sánchez para el diálogo o solo estamos en presencia del espejo de la derecha en el PSOE?
En un país donde tantos políticos creen que la democracia y la libertad se desenvuelven según los espejos de las grandes empresas transnacionales con su conversión financiera y comunicacional, ¿es conveniente que los ciudadanos atraviesen su propio espejo? No, y se les ponen todos los muros posibles, casi imposibles de saltar, para que tampoco veamos el espejo del único partido, Unidos Podemos, que deja a todos hurgar en sus Alicias. Pero Alicia solo es un personaje de Carroll y el pueblo no sabe mucho de los espejos. ¿Cómo hablar de democracia, de libertad y maravilla multipartidista en España? ¿Será que quienes nos preguntan qué es la esperanza no pueden dejar de asfixiarla? Esto es una estafa en grande. La misma ruina moral con que los medios quieren escondernos la gran manifestación en Madrid de la otra España que no se rinde y, aunque en dolorosa gestación, su grito de nacimiento ya lo está dando:
                             “ANTE EL GOLPE DE LA MAFIA, DEMOCRACIA”
(Publicada en El Periódico de Catalunya una síntesis hecha por mí, que coloco abajo, bajo el título "España, al otro lado del espejo")


Sánchez no desmintió a Felipe González y él ya sabía que la Gestora no echará al PSC del PSOE, ¿pretende liderar la resurrección del Partido? Ante el desastre de un PSOE ya habiendo renunciado a ser de izquierdas, aún cuando fuera la izquierda tolerada, tanto Felipe, como la Gestora y el propio Sánchez tienen que acudir a salvar esa diferencia que contiene el multipartidismo de las derechas. ¿Es que el espejo del corrupto PP de nuevo en la presidencia de España es el mejor contra Podemos? Evidentemente que sí, cuando los pueblos no se conocen y la diferencia ideológica es una falacia.
Cuando la Alicia de Carroll atraviesa su espejo descubre que sus diálogos pudo haberlos tenido con sus gatos. Individualmente, todos pertenecemos al sueño de las indagaciones sobre la realidad. Otra cosa es que lo hagamos con espejos de otros.
¿Renunciando el ex-secretario general a su escaño en el parlamento y así evitando, por su coherencia y obediencia a la Gestora, votar en contra de Rajoy tenemos un espejo limpio delante? No. Sánchez, como corresponde al izquierdismo admitido, anuncia el comienzo de una gran gira por todos los rincones españoles para unir a la militancia en torno al PSOE, porque, como sabemos todos, el PSOE ha de refundarse. ¿Es un espejo sin huellas lo que nos da Sánchez para el diálogo o solo estamos en presencia del espejo de la derecha en el PSOE?
En un país donde tantos políticos creen que la democracia y la libertad se desenvuelven según los espejos de las grandes empresas transnacionales con su conversión financiera y comunicacional, ¿es conveniente que los ciudadanos atraviesen sus propios espejos? No, y se ponen muros altísimos, casi imposibles de saltar, para que tampoco veamos el espejo del único partido, Unidos Podemos, que deja a todos hurgar en sus Alicias. Pero Alicia solo es un personaje de Carroll y el pueblo no sabe nada de los espejos. ¿Cómo hablar de democracia, de libertad y maravilla multipartidista? Rajoy de presidente es una estafa en grande.

viernes, 28 de octubre de 2016

No se le pida más a Cuba ni a ningún cubano


Siempre con los ojos bien abiertos para evitar la pesadilla de la desesperanza, a fuerza de sufrirla como la eterna mensajera de los pesares, los cubanos aprendimos a vivir y a seguir soñando sin esa palabra. Ahora Cuba entra a su tiempo decisivo: saber si lo que quiere cabe en el mundo...

Se nos estruja el corazón al ver aprobada otra vez en la ONU la resolución de condena al bloqueo de EEUU contra Cuba. Casi lloramos con una frase repetida en el máximo foro mundial: “Cuba representa la esperanza.” Hasta EEUU que, por primera vez se abstuvo, se emocionó diciendo que “el aporte de Cuba en la lucha contra la epidemia del Ébola en África significó una contribución muy grande para un país de tan solo 11 millones de habitantes.” Pero es que cosas como esas son las que realizamos desde hace muchos años e insistimos, como la mayor ONG de todos los tiempos, que el mundo necesita de Cuba, aunque de vez en cuando Cuba sea vista como uno de los mayores sinsabores de la historia.

Entonces, muy tozudos preguntamos: “¿Significa el cambio de voto de los Estados Unidos que el presidente utilizará todas las prerrogativas ejecutivas en su poder para transformar la aplicación práctica del bloqueo?” Porque la persecución financiera de EEUU a Cuba continúa, la aplicación de la extraterritorialidad de la ley norteamericana contra Cuba sigue vigente, el Programa para captar Personal Médico Cubano en terceros países está en pie y la última Directiva Presidencial de EEUU mantiene su idea de disolver los aromas y los ungüentos de la isla, como si no tuviéramos bastante con los que disolvemos nosotros por error. Ni a Cuba ni a ningún cubano se le pueden pedir más del bien que ya hacen, aunque siempre se pueda más, pero el mundo, casi asfixiado por un sistema insostenible con la vida en el planeta, nos siguen preguntando si con la esperanza puede vencerse a la asfixia.

Por millonésima ocasión explicamos que la paz y el intento de la felicidad están en las manos del mundo y que solo si entendemos que la desesperanza es la peor enfermedad que nos afecta, podremos respirar. Los cubanos seguiremos repartiendo sabores y sinsabores por el mundo y seguiremos transformando el sistema que nos dimos para que todos vivamos plenamente dondequiera que estemos. Nada se nos olvida, aunque a veces parezca -y es muy natural si lo parece- que caminamos como las tortugas y que todos no están incluidos. No es verdad, pero si desconocemos la complejidad de los cambios que hacemos y la más aún compleja expresión en palabras, la otra, la malsana e insensata, nunca se apartará de nosotros. Es ahí cuando el alma nos agarra con su temblor y sonreímos.

martes, 25 de octubre de 2016

Las rosas cubanas (Análisis de un artículo de La Joven Cuba)

El análisis del artículo “La Unidad Necesaria”, de Javier Gómez Sánchez, publicado ayer en el blog La Joven Cuba, puede ofrecernos una buena oportunidad para pensar, repensar y decidir cómo enfrentar mejor una situación tan compleja como la que vive actualmente Cuba e intentar aportar algo, aún siendo mínimo, a su camino de soluciones sabiendo que apenas podremos acercarnos a ello, pero que, al menos, no lo pondremos más difícil. Por las mil características que Cuba posee en su nueva confrontación con los enemigos de siempre y que se nos presentan tanto como estatales, institucionales, políticas, económicas, culturales, ideológicas, partidistas, personales y hasta muy personales atravesadas en el paisaje externo e interno con que avanza el país, a partir de ahora, como en el comienzo de la propia Revolución, “todo será más difícil”, pero no por ello abandonaremos el camino y aquí nos vemos Javier y yo. Por necesidad de mi análisis cito completo el artículo de él:

ÉL: “Lo que ha venido sucediendo en los últimos tiempos hace sentir la necesidad de la unión apremiante de todos los elementos de izquierda en la Cuba de hoy. Porque demuestran la ausencia de ella.”

YO: ¿Qué izquierda, la que puede tener tal pensamiento pero que no acepta -por la razón que sea- el tipo de unidad que le propone la izquierda organizada en el gobierno cubano? Pensemos que tal izquierda, con todos sus elementos, no participa de esa unidad por haber encontrado o imaginado otra que no es aceptada por la unidad vigente, ¿implica el desmontaje de la lograda o el deseo de compartir con ella el espacio político que brinda el multipartidismo para crear cierta unidad con autonomía de sus elementos? Pensemos que no -o que prefiere la última opción-, y que busca su lugar, ¿por qué no lo encuentra? ¿No lo encuentra por creer que ella no está en las decisiones gubernamentales y desea estarlo o porque solo quiere participar de un pensamiento crítico de la izquierda? Aquí no puede producirse el diálogo debido a que estamos en artículos separados. ¿Será este el problema de los dos? En Cuba se dialoga bastante. ¿No es a esos diálogos donde quiere ir él?

ÉL: “El aprovechamiento político del paso de un huracán mostró que hay fuerzas contrarias solapadas, preparadas y capitalizadas políticamente, listas para explotar cualquier oportunidad. Evidencia también que han aprendido a nunca perder. Que van con todo dispuesto para el éxito o el éxito. Si se les permite, ganan porque logran continuar su trabajo. Si se les impide, ganan más porque se convierten en mártires con toda la algarabía que implica. La reacción fue la peor de todas. La represión y el control policíaco solo benefician el discurso de la contrarrevolución. Usar la fuerza no nos muestra fuertes, al contrario. Demuestra escasez de recursos, de inteligencia, de capacidad y de confianza. Todo eso es lo que se pone en evidencia cuando se envía una patrulla cuando se debió “enviar” a la prensa revolucionaria. Los que lo hicieron, no saben el enorme favor que le han hecho a la contrarrevolución. ¿Quién se reunió, quién analizó, quien determinó? ¿De qué nos sirve ver un video que circule por ahí de alguna conferencia? De esos que nos dan la impresión de que hay ambiente y perspectivas, pero la práctica aparenta que eso es lo único que hay. Ahora ellos tienen su show. ¿Cómo es posible si en la propia prensa nacional al mencionarse escasamente, como esas puntas de iceberg que asoman a veces, se advirtió que eso venía preparándose con motivo de las próximas reuniones de la OEA? ¿Que esto ocurre en un ambiente creado por el CPJ y su informe que llega incluso a manipular entrevistas a gente de la izquierda bien intencionada? ¿Acaso no se sabía que todo se venía preparando? Las derrotas enseñan más que las victorias. Estaría bien que en la OEA lo presenten como trofeo, para ver si nos damos contra la pared y aprendemos de una vez que no se debe usar la fuerza cuando se debe usar la astucia.”

YO: ¿La astucia? ¿Acaso no sabemos, sin necesidad de ser astutos, quiénes forman esas fuerzas contrarias a la Revolución, con show asegurado en la OEA y ante el informe del CPJ, y que Cuba se debate entre ellas con extrema precaución pero que muchas veces, aún no gustándonos, nos obligan a usar métodos de fuerza para que nos dejen trabajar con cierta tranquilidad y finalmente ignoremos su show o sus mártires imaginados, porque no será la primera ni la última vez que Cuba haya de ignorarlos dada la ignorancia que ellos practican con Cuba? Si ante una situación tan complicada como el paso de un ciclón, ellos desean posar para estorbar y manipular los sucesos, descalificando la labor de la prensa, sin comillas, que ya estaba allí, no queda otra alternativa que aplicarles la ley del orden público y despejar el lugar de elementos perturbadores con la patrulla que alguien decidió hacer funcionar para comprobar una vez más, tampoco a gusto, que a la contrarrevolución solo puede parársele con la firmeza de la Revolución aunque no podamos exhibir ningún trofeo, pero sí el éxito de las labores a que está llamada ante un desastre natural como un ciclón.

ÉL: “Entonces todo esto nos lleva a preguntarnos a los que nos preocupa el futuro del socialismo: ¿Existe un frente unido de enfrentamiento político en Cuba? Hablo de un frente aglutinador, revolucionario, socialista, izquierdista o el apellido que le quieran poner. ¿Están todas nuestras fuerzas y nuestras capacidades articuladas? La respuesta es no. Los hechos no demuestran otra cosa.”

YO: Si se teme nombrar la palabra `comunista' -excluyendo al PCC, ignorándolo o desacreditándolo como frente aglutinador, revolucionario, etc. etc.-, entonces no, no existe ese frente unido, pero como esa palabra está llena de significados en Cuba, entonces sí, ya existe ese frente capaz de articular a todas las fuerzas del país que quieran sumarse al mayor hecho de la historia cubana: su partido comunista, el único que al frente del país ha sido capaz de dignificar a todos los cubanos, comunistas o no, en su titánica supervivencia frente al poderío de EEUU. Que ahora Cuba se vea obligada a entrar en un mundo atroz de dependencia hacia esa potencia, es el PCC quien marcará la entrada y permanencia del país en el mundo. Es el PCC, con todos sus errores y aciertos, quien nos articuló, organizó y condujo a la supervivencia en la peor etapa de nuestra historia, y es él, sin duda, el que también tiene la máxima responsabilidad en sacar al país de las consecuencias contraídas por su supervivencia sin perder las enormes conquistas sociales, políticas, económicas y culturales que el propio PCC lideró. No tendremos ningún éxito para enfrentar lo mejor posible al mundo si excluimos la enorme fuerza de este Partido Comunista Cubano aún con todas las debilidades que podamos señalarle. Nadie puede quitarle su liderazgo, salvo que él mismo renuncie a ello y asuma ante el pueblo otro frente de unidad. Y no se trata de servil obediencia al poder, sino del mínimo respeto que Cuba le debe al PCC. De no defender esa fuerza estaríamos facilitando a los EEUU la división que busca entre nosotros y más pronto que tarde arribaremos al torpe final de la mayor Revolución realizada por un paisito que aún se destaca en el mapamundi y si llega a caer desaparecerá inexorablemente.

ÉL: “Tenemos un enorme potencial, porque al unirnos se unen todas nuestras características. La capacidad intelectual, los recursos que nos da la organización y el poder. Pero el uso del poder tiene que funcionar políticamente y no solo para permanecer en el poder. No ser meramente un poder en el poder, tiene que ser sobretodo un poder político.”

YO: El poder político puede mantenerse si está respaldado por un poder económico y cultural, y estos solo pueden obtenerse a través de la formación profesional e ideológica de la mayoría de los ciudadanos. Se sabe que Cuba, en apenas los 30 años que van desde 1959 hasta 1989, logró una enorme ventaja continental en la formación de su pueblo. Que ello ahora se muestre debilitado se explica por el enorme contraste con lo que hubo de vencer casi como un milagro desde 1990 hasta nuestros días, en que prácticamente el país solo pudo resistir. Resistir ha sido la mayor prueba a que se ha sometido el poder político en Cuba. Si a esta resistencia no la vemos como una victoria política, difícilmente sabremos discernir entre el poder, permanecer en él y el poder político de un país.

ÉL: “Lo que tenemos ahora es una fuerza y una capacidad política tremendamente fragmentada. Tenemos al PCC y a la UJC, que llevan a remolque a la FEU y la AHS. Esas organizaciones tienen una línea, un nivel de discurso. Tenemos otra parte de la izquierda dispersa y desorganizada. Tenemos los medios que lo reflejan. Están por un lado Granma y JR, por otro lado medios también estatales pero que a su vez tienen otra línea, como Cubadebate, La Calle del Medio, La Jiribilla, Temas, etc. Por otro lado más, un grupo de páginas webs y blogs. Algunos responden a instituciones y ONGs. Otros son valiosas iniciativas de grupos o personas. En estos últimos se padece de vanidad, de inmadurez, de ambigüedad y dentro de ellos también hay una extrema fragmentación. Un terrible miedo al estigma social y a romper la Espiral del Silencio. De la misma manera que en los estatales se padece de censura, de silencio, de enajenación. Como fingiendo que las cosas no existen, y las cosas bajo el suelo van caminando. ¿Por qué no se conecta todo eso? No se conecta porque padecemos los mismos males que todas las izquierdas del mundo y de la historia. Y no hablo solo en la comunicación, hablo de toda la política, la comunicación es solo una expresión de esta. El pensamiento progresista cubano está tan fragmentado hoy como lo ha estado en la mayoría de las épocas. Lo que se logró en cada una fue cuando ese pensamiento llegó a unirse.”

YO: Cuando a la libertad, tantas veces compartida en nuestro proceso revolucionario, se le dan alas, no se fragmenta, sino que vuela hacia todas las posibles riquezas del pensamiento. Nunca el paisaje de los cubanos fue tan diverso y a ello, como es natural, después de tanto tiempo de uniformidad, debemos entregarle lo mejor que podamos concebir. Ya hay mucha y habrá aún más libertad en Cuba para la expansión del pensamiento, sin que ello venga a significar que de la anterior se derivaba un estigma social ni el silencio de la idiotez. Sencillamente la vida va pasando y con ella van pasando las cosas. La vida no es la moda ni las presiones del tiempo, sino la adaptación a su fuente nutricia: la salvación de la vida misma. Por ello habremos de enfrentarnos a mayores desafíos con esa idea, tan necesaria en nuestra actualidad, de alcanzar el gran poder de una individualidad más comprometida con su historia revolucionaria, jamás desligada del supremo ideal colectivo que la sostuvo y pugna por seguir sosteniéndola. Y sin enajenación, aunque aparecerán cientos de frivolidades influidas por ese mundo donde estamos entrando. La tolerancia será ley sagrada, tanto como la salvación del país. No padeceremos el error de tantas izquierdas porque no estamos reviviendo dogmas, al contrario, los estamos eliminando precisamente por haber aprendido a mirarlos con la valentía imprescindible. Habrá mayor progreso del pensamiento cubano, y no por su fragmentación, sino por la liberalización de las fuerzas que lo mantenían en una unidad circunstancial tan necesaria en su tiempo como lo es ahora su soltura frente al mundo en que le ha tocado confrontarse. El mayor relato nacional ha llegado a las nuevas generaciones y solo conscientizándolo en todo su poder de militancia revolucionaria podrá hacerlo florecer como derecho y deber individual y colectivo de nuestra época.

Él: “El imprescindible cuestionamiento a todos nuestros males ha contrapuesto a muchos integrantes del pensamiento de izquierda cubano con el funcionariado que dirige el Estado. Eso nos ha desgastado, sin haber forma de evadir ese desgaste. Hay que saberlo llevar. Padecemos sobre todo desconfianza. La desconfianza y las relaciones incómodas propias de una Revolución en el poder, que tiene su propia burocracia y que ha creado su propia tecnocracia. La realidad es que dentro de la Revolución, se desconfía de sus intelectuales, de sus periodistas, de muchos de sus más dedicados y lúcidos defensores. Hay temor de que empoderar a una prensa revolucionaria implique también un mayor cuestionamiento a todos nuestros problemas internos, administrativos y nacionales. Pero no puede ser de otra forma, porque hay que ser revolucionario para afuera y para dentro.”

YO: ¿Y cómo podríamos creer que no arrastraríamos desconfianza en medio de tanta agresividad exterior y la necesidad revolucionaria de poseer la imprescindible unidad interna que las circunstancias imponían? En medio de esas enormes dificultades cualquier cosa podía hacer confundir fácilmente a cualquier persona con otro destructor de la Revolución: es el más fiel resultado de una izquierda en el poder que casi puede afirmarse como la que menos errores cometió en su lógico ejercicio de la desconfianza y de ahí que no cayera cuando cayó el campo socialista europeo. ¿Se mantiene esa desconfianza con muchos de nosotros? Alguna desconfianza junto al desgaste que provoca tiene que quedar y habremos de “saberlo llevar” si es que realmente queremos pertenecer a los nuevos tiempos de la Revolución. Pero evidentemente no lo sabremos llevar si la esencia de nuestros postulados está en la desconfianza hacia el Partido Comunista Cubano y en el gobierno emergido de la historia más convulsa del país. Debemos ser “revolucionarios para afuera y para dentro”, pero cuando no se perciben del todo las agresiones que vive la Revolución en su entrada al mundo y no ofrecemos respuestas de mayor calibre reflexivo, de muy poco nos servirán pensamientos que pongan en jaque a la propia Revolución, al contrario, con pensamientos mal hilvanados y expresados hacemos pervivir la desconfianza tornándola aún más irrespirable de lo que nos sucedió un día y que hoy estamos, obsesivamente, buscando su desaparición. No es que se tema a una prensa crítica, sino que se condena a una prensa “libre” de nosotros, como sucede en los sitios donde impera la más falsa e hipócrita llamada libertad de prensa, donde el dominio de los intereses privados fija el olvido a los intereses de los no propietarios.

ÉL: “Hay miedo a reflexionar, como hay miedo al castigo por la sinceridad. Pagamos entonces las consecuencias de un sistema lamentable, que aún hoy clasifica a sus integrantes en “confiables” y “no confiables”. ¿A cuántos de nuestros cubanos más brillantes y más revolucionarios, no les han puesto a esa clasificación de “no confiable”? De saber la lista casi habría que llevarla con orgullo. Creer que nuestros problemas son comunicacionales es engañarnos. Son políticos. O nos damos cuenta de eso, o fracasaremos. Decir Unidad no es fingir que la tenemos. Es unidad de acción, de criterio, de qué hacer y cómo hacerlo. La Revolución Cubana surgió de la unión y solo puede terminar por la ausencia de ella. Busquemos ya de una vez la unión política que necesitamos, luego puede ser demasiado tarde. Nuestro mayor obstáculo es que hay gente que no sabe ni qué ni a quién hay que unir. Hagámoslo con una única certeza: Nos unimos o seremos derrotados.”

YO: A estas alturas de los cambios que se efectúan en Cuba, hablar de miedo o castigo por emitir un criterio es infantilismo o escurrirse de la verdad a partir del mal uso de las palabras “reflexión” y “sinceridad”. Puede quedar en algunos algo de eso, pero generalizarlo es mentir. ¿Cuántos puestos de trabajo los cubanos temen perder? Muy pocos, por no decir ninguno, dadas las ínfimas remuneraciones que la mayoría de ellos ofrece y cuando el campo del trabajo privado se extiende de forma imparable. Lo que está pasando en Cuba alrededor de esas palabras es una exigencia en algunos trabajos para que el trabajador asalariado del Estado cumpla, como en cualquier país o en la misma empresa privada cubana, su “contrato de trabajo”, algo que antes apenas se nombraba y ahora recupera toda su estatura. Confundir esta actualidad laboral con actitudes humanas que siempre han existido y existirán es, como menos, darle pie a la mayor confusión donde quieren vernos nuestros enemigos. Sabiendo que por internet circulan las más diversas opiniones sobre Cuba en favor o en contra y que casi todas fallecen en un mismo día, también sabemos que en todos los cubanos, con o sin internet, con actitudes revolucionarias o no, con conocimientos de los tantos temas o no, con heroicidad o no, permanecen vivamente muchas preocupaciones que, en gran parte, nosotros, los más activos en este diálogo virtual y que a veces llevamos al ámbito real en los tantos foros existentes en Cuba para el debate, tenemos el deber -sin creer que esta es una palabra abandonada o que nos han robado- de poner lo más claro que podamos el mejor pensamiento o la mejor acción que creamos imprescindibles para echar adelante a la Revolución y sin necesidad de mentir, de no ver la realidad, de temer a ser sincero, etc. etc., pero sí con el propósito de no confundir o enmarañar aún más el ya tortuoso camino que recorremos. Por esto me resulta penoso y hasta irritante leer que “pagamos las consecuencias de un sistema lamentable”. ¿Es verdad? Ni siquiera creo que él lo crea, pero si lo escribe, algo o toda su verdad está expresando. ¿Lamentable es nuestro sistema o lamentables son nuestros errores, esos que entre otras cosas están en que muchos cubanos ilustres, o no, fueran marginados de las luchas revolucionarias? Decir una cosa o la otra cambia mucho la percepción que tenemos sobre la reflexión y la sinceridad. A decir verdad, Cuba paga un enorme precio por ser Cuba y no porque nos elegimos confiables o no confiables. Estos confiables o no confiables son parte de nuestras anécdotas dramáticas o siempre tristes, no de la raíz que emana de Cuba. Pagamos todos realmente -marginados y no marginados- las consecuencias de haber hecho y mantenido una Revolución antiimperialista triunfante a 90 millas del imperio. Quizás han tenido que pasar muchos años para comprender la magnitud de esta realidad. Por muchas vueltas que queramos darle a esta moneda valorizada por Cuba, siempre saldrá una sola cara: Cuba va caminando hacia la normalidad de su existencia en el mundo y para ello habrá de usar todos los elementos que la protejan, en todo lo protegible que ha conquistado, como cualquier país del planeta, sin ningún temor a realizar aquello que el mundo hace y que los cubanos sepan hacer un poco mejor por el simple hecho de querer ser más amables. No son solamente rosas lo que nos espera, sino espinas mucho más que rosas. Si no sabemos coger las rosas sin pincharnos en demasía, nunca entenderemos la trascendencia de las rosas cubanas.
25-septiembre-2016

lunes, 24 de octubre de 2016

Entre Trump y Clinton, la humanidad


Cuando con Trump se cuenta para influir en el mundo y a Clinton se le saca del manicomio, la locura aumenta su poder. No votamos en EEUU, pero nos imponen seguirle la corriente. Trump, con sus exabruptos fascistas, degenera un poco más a la nación imprescindible para el mundo. Clinton, con su disfraz de moderación y responsabilidad mundial, glorifica que sigamos sosteniendo a su país.

8 años de gobiernos “demócratas” en EEUU le han dejado a Europa la OTAN más belicista de toda su historia; la hermandad en la destrucción de Afganistán, Irak, Libia y Siria; el absoluto abandono de la vida humana en África; la mayor oleada de refugiados y el aumento de la derecha xenófoba; la confrontación con Rusia y China despliega en la opinión pública la razón ideal para otra gran guerra; la total dependencia del interés capitalista europeo al norteamericano resta al continente su influencia en el mundo con otros valores sociales y otros acuerdos sobre el cambio climático; la conversión de la política europea en un show de Hollywood frivoliza la caída del estado del bienestar y la actitud desestabilizadora en los esfuerzos liberadores de América Latina. Con esta herencia EEUU hará más decadente y peligrosa la vida en Europa y en todo el mundo. Cualquiera adhesión europea a la soga de Trump o a la de Clinton reforzará la confusión en las clases populares para resignarse al terrible discurso de su insignificancia.

Desgraciadamente, tal y como se sigue concibiendo el mundo por los poderes de EEUU, vamos en silencio hacia el desastre y solo el mundo puede evitarlo. En su época, Hitler no fue visto como un payaso. Esa visión es de nuestros tiempos. En nuestra época, a Trump se le ve payaseando, mientras que a Clinton se le ve con bastante respeto. Si él es inflamable, ella lo sobrepasa. Cuando Europa y el mundo crean que ellos también son parte imprescindible del planeta, romperán las amarras con la locura y con abundantes alas se despedirán del payaso y de la peor señora respetable.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Cuba, EEUU, el mundo y la paz


Casi todo el mundo se moviliza. Hombres y mujeres de todas las clases sociales, profesiones, ideologías y en cuanta cosa se organiza la humanidad se movilizan, se movilizan solidariamente juntos. Un hecho insólito en una movilización combativa al llamado de un pequeño e insignificante trozo de tierra del planeta. Muy pronto volverá a discutirse en las Naciones Unidas la “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

Los EEUU, el país más poderoso del orbe, la nación imprescindible para el universo y reconocida como el seno de la democracia más perfecta que ojos humanos vieron, decretó hace más de 50 años “hacer padecer hambre y desesperación al pueblo cubano para que así derrocara a su gobierno”. Y logró muchas angustias, demasiadas angustias y todo lo que abrigan las angustias, pero no logró su propósito y Cuba continuó su andadura.

EEUU adoptó otro decreto: La ley de Ajuste Cubano. Desde Fidel Castro hasta todos los dirigentes gubernamentales, los intelectuales y el más sencillo cubano tienen el derecho a establecerse con todas las ventajas de un ciudadano norteamericano apenas pisen tierra de EEUU. Pero tampoco ha sido suficiente y EEUU sigue decretando: “Programa para captar a Profesionales Médicos Cubanos que trabajan en terceros países”, ya sea en Haití o en las regiones más pobres de África o América Latina.

Pareciera que cuando EEUU ya no pueda decretar más para hombres y mujeres, lo hará con las piedras, los pájaros, los árboles, los ríos y hasta con los pensamientos cubanos. EEUU, el país más poderoso del orbe, la nación imprescindible para el universo, la democracia más perfecta que ojos humanos vieron, quiere mirarse en Cuba, pero no le sirve para su juego. Quién sabe qué volverán a tramar para satisfacer el triste espectáculo con que se pasean por el planeta. Quizás por ello Cuba sea la palabra por la que más se está movilizando el mundo y por la que un día conoceremos la paz.

sábado, 15 de octubre de 2016

¿Quién le teme a las cenizas y diamantes de Dario Fo?


Han muerto tres grandes del diálogo contemporáneo: Edward Albee, Andrzej Wajda y Dario Fo. Los tres bucearon en la arriesgada idea de descifrar con situaciones y personajes la vida de todos. Albee buscando “quién le tiene miedo a Virginia Woolf”, vio la frágil interrelación humana que nos desmonta, mediante la locura de la supervivencia, tres elecciones para vivir: una dicha tonta y mentirosa, el ser un asesino, o el suicidio. Él las vio en su gran nación y preguntó si el mundo era así.

Wajda ya tenía la respuesta después de adaptar la novela “Cenizas y diamantes”, de su compatriota Jerzy Andrzejewski, sin ningún temor a la poesía de Cyprian Norwid que la inspiró: “Al arder no sabes si serás libre,/ si solo quedarán cenizas y confusión/ o encontrarás en las profundidades un diamante/ que brille entre las cenizas.” El cineasta convirtió la narración en una película memorable que nos dejó el testimonio de un asesino que cargó como ideal una falsa redención por el amor. El personaje nunca supo que la locura de su tiempo se lo tragaría en un basurero.

Y el último en morir vio una cuarta elección. Dario Fo luchó siempre por la liberación de los pueblos y combatió el sistema social donde reina la locura. Con “La muerte accidental de un anarquista” recreó la raíz del poder, y donde Albee veía la enajenación colectiva y Wajda lo cuestionaba todo, él halló la salida. Fo supo que ocupar la alcaldía de Roma por fuerzas contrarias a la degradación humana es un canto a la felicidad. En la impotencia donde Edward y Andrzej solo vieron locura, Dario actuó para desterrarla. Él vio esos pasos en Cuba. Ahora la isla parece otra, pero es la misma que, sin quedarse en el limbo impotente de los principios, sale al horror del mundo con la virtud y la coherencia que le son posibles. Cuba cambia porque ningún pueblo sobrevive en la aflicción. Que Cuba se fortalezca está en que todos entendamos, como en cualquier parte donde se lucha por ser virtuoso y coherente, la responsabilidad que asumimos con nuestros actos.

jueves, 13 de octubre de 2016

La Revolución Cubana es azul

El color azul puede ser añil, índigo, cobalto, celeste, turquesa, zafiro y cuántas tonalidades más puedan regirse por el azul, y ahí está el asunto: siempre es azul. Eso es la Revolución Cubana, su historia, su gobierno, sus instituciones y todo el bien que ansiamos que siga siendo.

Nada debe separarnos del azul, aunque a veces sea difícil contemplarlo. Eso es el movimiento perpetuo del ser humano en sus circunstancias y no fue por cortesía que pasó Carlos Baliño de Martí a Mella y de ese partido pasara Grobart a Fidel, el Ché y Raúl. Cuba necesita que su juventud, además de la crítica con sus verdades, teja las alianzas necesarias con las generaciones mayores para, en aras del tiempo que le ha tocado y con el tacto preciso, pruebe sus caminos sin los alarmismos que nunca ayudan. Puede invocarse a la libertad y al conocimiento real de las cosas para transformar la realidad, pero nunca renunciar a los beneficios de vivir en el predominio del azul aún con sus manchas.

No se trata de esquivar ningún matiz, ninguna temeridad, y mucho menos no ver tantos colores brillantes, suaves, tiernos y magníficos que se complementen con nuestro azul. La metáfora no es gratuita. Se oyen voces de que la Revolución se abre a unos procesos ininteligibles, que la estampida de muchos no es simple apatía, que hay que reconocer que el socialismo es un fracaso, que luchar contra el capitalismo y contra el acoso de los Estados Unidos es una faena baldía y que, en definitiva, la Revolución misma nos enseñó a leer para que jamás nadie nos obligara a creer que un color es el absoluto de todos los colores.

¿Cuántas veces Cuba tuvo que vencer los tantísimos escollos que se le presentaron? ¿Cuántos de nosotros no cambiamos actitudes que nos dañaban? Todo junto ha formado una institucionalidad, una política, una economía, una cultura y una convivencia social que, lejos de estar aplastadas por una ideología superada, es en su ideología donde Cuba vibra como cualquier recién nacido que nos obliga, aunque cada vez rechacemos más imposiciones, a considerar el deber que asumimos proponiendo nuevos caminos para cuidar al azul. Es su permanencia lo que nos permite existir para poder abrirnos a toda la gama de colores en que hemos de hacer más revolución.

lunes, 10 de octubre de 2016

2 mil caracteres para la salud más completa


El gran escritor portugués José Saramago, no sin buen humor, dijo una vez que “nos aconsejan a todos realizar ejercicios físicos, y ¿por qué no aconsejan a los deportistas con la misma prontitud que lean libros?” Y así es, porque si el cuerpo merece moverse, la mente también está necesitada del mismo impulso. Somos una sola cosa: eso que mueve el mundo y puede transformarlo.

Un asunto destacable por la misma vía de la salud es el acceso a la cultura artística de la mayor calidad, un acceso que pueda pagar el mileurista, el ni a eso llega, el pensionista, el desempleado y sobre todo los jóvenes y los niños, y que se termine definitivamente de considerar que la salud más completa depende del mal paso que obliga la asistencia al Liceo de Barcelona, al Festival de Peralada y a tantos otros eventos aconsejados si es posible pagar el ladino privilegio de unas pocas almas.

¿Cuántos catalanes o españoles o europeos, pueden comprarse un buen libro, asistir a un selecto concierto de música clásica, participar de una vivificante representación teatral o danzaria, vibrar en un exquisito museo, disfrutar la pantalla grande en que se exhibe una película de culto, o, al menos, entrar al aprendizaje para la apreciación del Arte y la Literatura que han descubierto el clima del ser humano, o sea, sus álgidas exaltaciones y sus tenebrosos escondites? Seguramente cuando estas cosas sucedan, el mundo será tan distinto que habremos de hacer un gran esfuerzo para creer que eso es posible.

Los ejemplos no siempre cumplen el bello rol por el que se exponen, pero, dispuesto a la polémica, sitúo a la pequeña isla de Cuba como el mejor paisaje de ese mundo distinto al que todos aspiramos, a pesar de ser un país pobre y carente de las fuerzas superiores para lograr que EEUU le levante el bloqueo a que la tiene condenada desde hace más de 50 años. Qué tristeza tan grande cuando uno se imagina todo lo que pudo lograr Cuba como ejemplo del acceso masivo a todos los bienes culturales de la humanidad.

sábado, 8 de octubre de 2016

¿Pasó o no pasó el ciclón Matthew por Cuba?

Para la gran prensa y también para muchos políticos el ciclón Matthew “no pasó” por Cuba. Sí pasó por Haití y se cuentan cientos de muertos agregados a las catástrofes del terremoto y el cólera de hace unos años en ese país. Ahora “el monstruo” -para mayor espectacularidad de la vida cotidiana en EEUU- se dirige hacia Cabo Cañaveral. Es el mismo espectáculo de pacotilla con que se digiere la política por estos mundos de Dios: qué pena Haití; aún cuando la vergüenza en que el mundo mira cómo viven millones de haitianos solo provoque una lágrima vigilada.

Sí que pasó Matthew por Cuba e hizo grandes destrozos materiales en diversas ciudades por la fuerza de los vientos y la furia del mar, pero en Cuba no hay paisajes de muertos ni de las miserias que agradarían a tantos manipuladores de las noticias contra la isla. En Cuba ya se trabaja en la recuperación con todo un gobierno y un pueblo volcado en ayudar a los damnificados. Entonces, es verdad, el ciclón no pasó por Cuba a pesar de la tristeza que embarga al país por lo perdido. Pero no pasó, no por los informes de las agencias de prensa, no pasó, sencillamente, porque en Cuba existe una ideología que se practica en favor de las personas y no de los Bancos ni de las grandes Corporaciones. Por supuesto que eso tiene un precio en otros índices, y muy alto para el desarrollo de la economía cubana, que es al que se expone Cuba por la ideología que sostiene y que le provoca el bloqueo económico, comercial y financiero que ejerce EEUU contra ella de forma incluso extraterritorial.

Si no fuera por esa ideología a favor de las personas -nada privilegiada en tantos países-, hoy, o quizás ayer, o hace ya muchos años, Cuba hubiera vuelto a ser “la jollita de oro de antes de 1959" con sus muertos y otras miserias en que se usa la frase para condenar la ideología cubana. Pero, afortunadamente, por esa forma de pensar, el ciclón Matthew solo servirá para recordarle al mundo el valor humano del pensamiento de Cuba.

miércoles, 5 de octubre de 2016

No se puede ejercer el criterio para matarlo

A propósito de un intenso debate sobre el concepto del “revolucionario” que, entre otras cuestiones relacionadas, sostuvimos algunos compañeros en los blogs “La pupila insomne” y “La Joven Cuba” fundamentalmente, ahora nos aparece un sustancial aporte para que sepamos distinguir bien qué es lo que más contribuye a la división de los cubanos en vez de a su acercamiento. Se trata del artículo de Fernando Ravsberg “¿Se puede ser revolucionario y conservador?” que, luego de aparecer en su blog, corre veloz con su infantilismo por múltiples direcciones de correos electrónicos diciendo:

“En Cuba se desfiguró el significado de la palabra “revolucionario”, adjudicándosela a todo aquel que proclame verbalmente su apoyo al sistema socialista. Algunos incluso reciben un salario, viajes al extranjero, automóvil, gasolina, vacaciones en hoteles y otros privilegios por dedicarse a “defender la revolución” en Internet.”

Grande es la sustancia que nos deja caer el crítico a todos los que se nos ocurre discutir sobre los conflictos de Cuba. Cuando la crítica es, como dijo Martí, el ejercicio del criterio, la crítica se hace con fundamentos sólidos y no con eco de rumores, con la seriedad en el propósito y no con el divertimento de la picaresca. Tal vez por ello Ravsberg, como el eco del pícaro que no puede imaginar las complejidades de una revolución, concluye así su divertido rumor:

“Quienes utilizan el término “revolucionario” para dividir a los cubanos, quienes excluyen a los jóvenes más talentosos o los obligan a emigrar, quienes estigmatizan al que piensa diferente, quienes pretenden imponer “su” pensamiento único, quienes frenan los cambios que la ciudadanía aprobó en asambleas, son el mejor “Caballo de Troya” al que podrían aspirar los enemigos de la nación.”

Trágico y solemne Fernando señala y ubica a “quienes frenan los cambios que la ciudadanía aprobó en asambleas” sin nombrarlos, porque si todo se “aprobó en asambleas” populares como realmente fue, esos “quienes” deben estar a la vista de todos y no entre las brumas de Troya. Pero lo más lamentable es que el camino zigzagueante de Ravsberg conduce a la muerte de la crítica. Para los que queremos la efectividad del diálogo, cada palabra debe cargar un nuevo esfuerzo en la salud de nuestra crítica. Para volar se hizo la Revolución, y si no vuela bien, todos somos responsables, aunque mucho más quienes desde su participación con las alas cortadas provocan que con ellos no se pueda volar.

lunes, 3 de octubre de 2016

La paz con la vida de todos


La guerra, la incomprensión de la paz, la pesadilla de la realidad, la mal llamada democracia donde los medios sirven a poderosos enemigos de los pueblos, todo junto y seguro que mucho más hay en el espectáculo de cada día.

Por un estrecho margen y con una enorme abstención, Colombia ha votado en contra de la paz. Como si, entre otras cosas de los acuerdos firmados, los grandes latifundios no pudieran asimilar una reforma agraria que a gritos piden los más afectados por la guerra.

Por la casi nula participación en la convocatoria sobre la admisión de refugiados, se anula el evento en Hungría. Como si, entre otras cosas del complejo asunto, la población creyera que su participación no vale nada en la errática política del mundo para promover guerras por doquier.

Porque muchos pueblos siguen dominados por unos grandes medios que obedecen a incitar el obligado uso de la guerra para imponer la llamada democracia que vivimos con el capitalismo, muchos pueblos apenas se manifiestan en contra de los Estados Unidos y de la OTAN por la catastrófica guerra que estos han impuesto en Siria. Como si, entre otras cosas de la convivencia entre los pueblos, valiera más el mantener una seguridad individual como país, por demás falsa, que el privilegio del diálogo que contribuya a compartir todas las riquezas del mundo entre todos.

Porque la solidaridad con Cuba, el pequeño país caribeño que dijo basta a tantos atropellos de los Estados Unidos y los grandes medios que domina, aún no alcanza para detener el célebre bloqueo norteamericano contra la isla y que, nuevamente, dentro de unos días, se discutirá en la ONU para ser apoyado por el mundo, pero que al contar con el voto en contra de los Estados Unidos, todo quedará en papel mojado. Como si, entre otras cosas del esperpéntico mundo que vivimos, no hubiera otra opción que aceptar que solo los Estados Unidos puede decidir la vida en este planeta. Y así vamos, sin satisfacemos con el mayor clamor de la vida: la paz con la vida de todos.