miércoles, 30 de diciembre de 2015

Un matiz al redentor: Viva la CUP


Si el asambleario ejercicio democrático de la CUP, aún cuando pueda parecer engorroso el extenso debate que caracteriza su proyecto político, no cuenta con la simpatía de los acostumbrados a dejar a otros los problemas públicos, ello no significa que la democracia no gane mayores cuotas de efectividad con esta organización anticapitalista. Su definición antisistema es precisamente la que, al llamar a la participación colectiva en la política, mejor puede hacernos entender la caducidad democrática que padecemos y la torpeza de las manipulaciones.

Las turbulentas horas que estamos intentando digerir con la investidura de Mas rehuye esclarecer que no es cierto que el 27-S ganamos un mandato democrático para iniciar la independencia de Catalunya del Estado Español, pero desde JxSí y la ANC hasta los que dominan TV3 nos dicen y nos repiten que sí lo hemos ganado. Y aunque la CUP tuvo cierto matiz cuando Baños declaró que el plebiscito se había perdido, también defendió la pírrica victoria y comenzaron las negociaciones que todos sabíamos que no llegarían a buen puerto por la enorme diferencia entre los destinos de JxSí y la CUP. Pero la formación anticapitalista quiso probar fuerzas y extendió el mar de la agonía confiando en el independentismo popular. Posiblemente sea esa la gran responsabilidad de la CUP: el alargamiento de sus esperanzas en algún fuerte anticapitalismo catalán.

Es en JxSí donde debemos buscar la distorsión de la verdad con la pintura rosa que nos hacen ver del periodo de tránsito a la independencia. Y son todos sus miembros, desde CDC y ERC hasta los llamados independientes, los mayores responsables del aquelarre que lleva a Mas como el imprescindible President del procés. Es muy posible que nunca sepamos el origen de su visión del redentor. Pero, si realmente queremos ser soberanos, tenemos todo el inmortal tiempo de la vida nuestra y de las próximas generaciones si contamos con proyectos políticos tan sanos como la CUP.



lunes, 28 de diciembre de 2015

El desempate de Sabadell pertenece al pueblo catalán


Después de la magnífica asamblea de la CUP de ayer domingo, muchísimos independentistas encabezados por el cabeza de lista de Junts pel Sí vuelven a echar todo el fuego sobre la formación anticapitalista: “no hay más propuestas”. Así los guías y el grueso del independentismo permanecerá quieto esperando que los cupaires le entreguen el proceso. Lo hicieron desde el mismo 27-S en que proclamaron la victoria como si la CUP fuera su obediente subordinada y no esa otra formación política bien diferente que, en ejemplar participación democrática en Sabadell y a pesar de que con las votaciones del Sí o el No a Mas rompía su valiosa coherencia, sostiene su principio en la ampliación soberanista a la izquierda mediante un completo plan de choque social en Catalunya. Es muy claro: la vida siempre va primero. Este es el irresoluble conflicto de Junts pel Sí con la CUP: la esencia anticapitalista que no cabe en los señoríos de una gran parte del independentismo catalán de clase media bien situada que representa Junts pel Sí. Una falta que ha influido en los fervorosos cupaires de una pronta independencia que no han calibrado los reales apoyos a la desobediencia que recibirán.

Una nueva generación para la política está naciendo en Catalunya. Una generación que no quiere que le solucionen la vida en los despachos. Una generación con un proyecto de participación política donde muchos se sentirán cansados y lo tacharán de aburrido e insostenible, pero será una generación de jóvenes y viejos que acercará el verdadero triunfo de la sociedad.

Todos los motes que acusan a la asamblea de la CUP de “esperpento”, “ridículo”, “patético”, “insultante con Catalunya” y muchísimos otros descubren finalmente que resolver el empate de “Mas sí o Mas no” no pertenece a la CUP como le señala Junts pel Sí. Solucionar la aritmética diabólica de la asamblea de Sabadell pertenece al pueblo catalán y a él ha de donársele de nuevo la papeleta de las urnas porque es el deber de la nueva generación política.

martes, 22 de diciembre de 2015

Las luchas sociales en Catalunya y en España no temen nuevas elecciones


Si aceptamos la interpretación mayoritaria de las últimas elecciones autonómicas y generales en Catalunya y en España que dan el gobierno a Mas y a Rajoy tendremos un fracaso adelantado: la lucha por la democracia enfrentada a la lucha por la vida. Ni Rajoy ni Mas pueden conformar una columna vertebral que sostenga una convivencia digna de los suyos con los demás.

No hay conquista social, ni siquiera la más realista, cuando hay que resignarse a lo que los poderosos decidan, a lo que los políticos le obedezcan o al billete de lotería en que nos ponen. Toda la historia de la humanidad, aún cuando no se crea en izquierdas y derechas, ha sido la lucha de unos por una vida digna para todos y de otros por imponer el dominio de su clase social. Las luchas sociales en democracia no pueden entregarse por una contingencia que equivoca su victoria. Si la esperanza de los pueblos solo cabe en las limosnas de los poderosos, en la sostenibilidad de los políticos o en la suerte del bombo donde giramos, la honra de la coherencia con las luchas sociales quedará despedazada.

La victoria no puede ser la continuación de las palabras vacías, los expolios públicos, el espectáculo del bienestar para unos, el dolor innecesario para otros, la represión de las protestas y los hábitos del perdedor. Cuando se triunfa en democracia, se triunfa para todos.

Ninguna lucha social puede ser superada por el miedo a nuevas elecciones. La única elección es seguir luchando por unos derechos sociales imprescindibles que nos permitan convivir en el decoro de la democracia. Los poderosos nunca han regalado nada a los pueblos. Así sabremos entender que en España se acabó el tiempo del PP y de Rajoy como en Catalunya el de Convergencia y de Mas. Es la hora de los demás. Nunca como ahora han importado tanto los demás, y no solo esos demás que padecen la pobreza, la precariedad y la indignidad del sistema en España y en Catalunya, sino de todos los demás que en el mundo luchan por otro orden para el triunfo de la vida.

lunes, 21 de diciembre de 2015

La CUP recoge el aliento de las urnas


Por mucho que los diferentes partidos independentistas de Catalunya proclamen “desconectarse” de España, la realidad catalana no se desconecta de las Españas y fortalece con el triunfo de En Comú Podem el derecho a decidir por encima de la unilateralidad de todas las partes.

La formación tildada como radical de extrema izquierda, en vez del grito desesperanzador de ERC y Convergencia, explica otra vez su racionalidad al ver cómo sus alíados más críticos van divididos a las Cortes de Madrid. Así la CUP da “un amplio apoyo a una fuerza que ha defendido claramente la necesidad de un referéndum para que la población catalana se pueda expresar libremente en las urnas”. Con estas palabras la formación anticapitalista recoge el triunfo de En Comú Podem y, sin renunciar a la desobediencia para alcanzar la independencia, ratifica lo que siempre planteó: ampliación de la lucha soberanista a la izquierda como única solución de cambio.

Asumir la imprescindible prioridad de los derechos sociales para que se conviertan en valores ineludibles es el arma más pujante de la realidad. Porque resulta imposible invitar a los pobres, al trabajador casi esclavo o a las eternas marginadas de la igualdad a ejercer otra voluntad que no sea la de salvarse ante todo. El respeto a la vida ha de despedirse del pasado y su despedida será amable, pero ha de producirse para que nunca más sea desplazado del destino de Catalunya.

Las fuerzas de la CUP han sido siempre su presencia sin cuidarse la cara en el primer plano de la rebeldía contra todo lo injusto y rechazable, su gran pasión por la liberación de las esencias populares del catalanismo, su enorme desinterés a mejorías particulares, su absoluta entrega a la lucha contra el capitalismo. Todo esto le otorga la coherencia tantas veces perdida por otras izquierdas y le acerca al camino donde, por fin, cansados todos de tanta ignominia contra tantos, se imponga el mejoramiento humano como una cualidad de libertad e independencia para todos.

viernes, 18 de diciembre de 2015

En Comú Podem


"Un referéndum acordado con España es el único camino" (con este título fue publicado en El Periódico de Catalunya el viernes 18 de diciembre de 2015)


Que el domingo pasado Ada Colau, principalmente, buscara en Madrid luchar juntos para 'decidirlo todo' volvió a plantear el escenario de la fuerza y la unidad de los pueblos como única esperanza para la paz. Ello envalentonó el argumentario de Junts pel Sí con Oriol Junqueras en Tortosa banalizando el esfuerzo de la alcaldesa: "Para volver al pasado, ya están los socialistas, y para quedarse en el más antiguo pasado ya está el PP". Le siguieron Homs, Tardà y Rufián: todo es válido para no asumir el presente que ya le llaman 'colauísmo'. Es nefasta para Catalunya esta posición y se parece mucho al programa 'Polònia' que se eliminó este jueves en TV-3 para trasmitir un debate ruinoso.
El soberanismo creció después del golpe de Mas al no convocar elecciones tras el exitoso 9-N de 2014: fue el pasado 13 de junio cuando celebramos emocionados el cambio en la alcaldía de Barcelona. Días más tarde el President rechazó ese camino en Molins de Rei  diciendo que "los del 'Sí se Puede' no están por la independencia". Allí Mas se desconectó de la vía por donde el independentismo puede fructificar sus sueños. Por ello su astucia le recetó llevar a la CUP hacia todos los barrancos.
La formación anticapitalista no se presenta en estas elecciones generales y para Catalunya esta sería la posición más coherente según el gran motor movilizador de los últimos años. Pero este sonido lo que mejor nos enseñó es la complejidad en la complementación de las diversas posiciones que tiene la constitución actual del pueblo catalán.
Con total evidencia Convergencia y ERC están empantanando el conflicto. No entienden, ni con el daño que sufre el independentismo presionando a la CUP para investir a Mas, el golpe que dan al soberanismo atacando a Ada Colau y a En Comú Podem. Aunque la CUP quede fuera de lugar en estos comicios, solo En Comú Podem puede hacerla recordar. La única posibilidad de solución que tenemos para el conflicto que vivimos es un referéndum acordado con España: es la paz.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Convergencia y Esquerra empantanan el conflicto entre Catalunya y España


El soberanismo creció después del golpe de Mas al no convocar elecciones tras el exitoso 9N de 2014. Fue el pasado 13 de junio cuando muchos catalanes celebraron emocionados el cambio en la alcaldía de Barcelona. Días más tarde el President rechazó ese camino en Molins de Rei diciendo que “los del `Sí se Puede' no están por la independencia”. Allí Mas se desconectó de la vía por donde el independentismo puede fructificar sus sueños. Luego vimos su nefasta interpretación del 27S. Por ello su astucia le recetó llevar a la CUP hacia todos los barrancos.

Reafirmando a Mas, Meritxell Borràs, en entrevista la semana pasada a Via Lliure de Rac1, declaró que era “sorprendente que algunos miembros de la CUP pidan el voto para una formación que es española”. Se refería al esclarecedor análisis sobre la situación que vive el proceso independentista que el ex-diputado Quim Arrufat hizo entrevistado por Ara y donde al ser preguntado qué votaría el 20D, respondió que si votaba lo haría por En Comú Podem.

Que el domingo pasado Ada Colau buscara principalmente en Madrid luchar juntos “para decidirlo todo” volvió a plantear el escenario de la fuerza y la unidad de los pueblos como única esperanza. Ello envalentonó el argumentario de Junts pel Sí con Oriol Junqueras en Tortosa banalizando el esfuerzo de la alcaldesa: “para volver al pasado, ya están los socialistas, y para quedarse en el más antiguo pasado ya está el PP”. Le siguieron Homs, Tardà y Mas: todo es válido para no asumir el presente.

Con total evidencia Convergencia y Esquerra se mueven en la misma cuerda del PP y del PSOE para empantanar el conflicto. Dieron por hecho el referéndum y se perdió. Pero como en verdad no se hizo, hay que seguir luchando por hacerlo. No entienden, ni con el daño que sufre el independentismo presionando a la CUP para investir a Mas, el golpe que dan al soberanismo atacando a Ada Colau y a En Comú Podem, al parecer, en las actuales circunstancias, quienes mejor pueden buscar la paz entre Catalunya y España.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Venezuela y otros descalabros del mercado


En el país que, según organismos de la ONU nada sospechosos de chavismo, más se redujo la pobreza en América latina se ha producido el efecto óptimo para la desestabilización de la región. Se anunció con Argentina y Brasil está en remojo. Pueden esperar lo mismo Ecuador, Bolivia y Nicaragua. Y Cuba que se prepare, ya que ella es imprescindible para que las transnacionales recobren su apetito en el área.

No es la voluntad por la vida de todos lo que triunfa, sino la operación contra todo lo que se oponga al amargo viaje de la mercancía. Miremos sus desastres y aparecerán las verdades de lo que acaba de pasar en Venezuela, pero analizarlo desde nuestras cómodas butacas frente a los ordenadores es un desafío a la ley de la gravedad. Hay que vivirlo, porque priorizar cualquier otro detalle diferente al negocio mercantil no posee un valor superior. Para el pensamiento también se prepara la caída.

No sólo por desestabilización política, económica y social irán al abismo los países, sino también por el modelo anti-natural que vivimos y que nos lleva a destruir los cimientos de la vida en la Tierra. El fracaso de la cumbre del clima de París es empujado por descalabros políticos como los que se ejecutaron en Afganistán, Irak y Libia, los que se ejecutan en Palestina, Yemen, Siria y Ucrania y los que celebran su victoria en Venezuela. Descalabros que nacen en nuestro agitado primer mundo casi como una tapadera de entretenimiento de los que se preparan para nosotros. ¿Alguien puede ignorar la catástrofe que significa la libre desestabilización del planeta? Ni el menos interesado en estos temas confía en su exclusión de la tragedia.

La libertad, la democracia y el Estado de Derecho, perdidos sus espacios en el mercado, vuelven a preguntarnos qué significan. Es muy claro que estamos obligados a desactivar el polvorín a la deriva que es el mundo. Mientras no se solucione una vida mejor para todos, la moral y la ética que predicamos mueren de hambre cien mil veces cada día.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Madrid, Madrid, Madrid, las urnas del consuelo y del chotís


Por lo sucedido con el referéndum contra el austericidio en Grecia, las urnas son el último suspiro del sistema. Y vistos los poderes con que se sustenta, sólo nos queda bailar con ellos. A pesar de la gran incertidumbre con el baile, la resistencia de la CUP no cabe en la paz que nos brindan las elecciones del 20-D. Cruda realidad que nos exprime si no la cambiamos con los bailes de todos los pueblos.

CDC, renunciando al derecho a decidir, ahora va a Madrid por la independencia. ¿Acaso con el chotis ya ensaya la recomposición de la situación tradicional?

Nuestro es el consuelo de elegir quién bailará en la capital. Buscándonos, Mas arropó a su primer viajero la semana pasada en el teatro Bartrina de Reus. Y por los votos que sigue sin tener pensó en los cupaires: “Cuando la casa esté terminada, ya decidiremos cada uno de qué color nos gusta cada pared”. Luego se puso valiente: “No será el fin del mundo si vamos a otras elecciones”. Nuestro señor está listo para los comicios de marzo, pero aún espera construir la casa con la CUP. Los anticapitalistas, si finalmente bailan con él, se verán obligados a ser muy felices pintando su pared en el rinconcito que está detrás de la columna donde se reunirán los 10 conversos en asamblea nacional.

En Reus, Mas dejó bien claro que, por los mismos problemas que tiene en Catalunya, “los votos deben concentrarse en el partido que más teme el Estado Español”: el suyo. Pero, ¿que valor puede ostentar el que está obedeciendo lo que aprobó no obedecer? Plagios de happy day en TV3: su destino y el de la casa de todos que quiere construir.

La nueva fuerza política que es Podemos -En Comú Podem-, dice que, por la imposición del baile en las urnas, quedarnos solos con la sardana sería lamentable. Es el único partido que plantea el imprescindible referéndum en Catalunya. Bailamos ahora con Podemos o los de siempre tendrán más tiempo para abolir todos los bailes y ya no nos quedará ni el buen recuerdo del alma de la CUP.

martes, 8 de diciembre de 2015

El debate decisivo y la superación de Kafka


Finalmente “el debate decisivo” fue un buen espectáculo teatral. Todos los intérpretes lograron el relajamiento físico, la magnífica memoria, la interrelación necesaria entre la tensión y la sonrisa y, para mayor éxito, el emotivo suspenso del último minuto.

Pero... ¿Por qué los argumentos de los principales partidos se acercan tanto a la discusión que podríamos tener en el bar del barrio? Suele responderse que eso sucede por la buena democracia y la extraordinaria fuente de información en que nadamos todos. La subjetividad de criterios y soluciones de los candidatos es igual a la niebla de lo que opinamos tomándonos una cerveza.

Se hizo notable que cada pretendiente a las máximas responsabilidades del país, aparte de nuestras simpatías, usó y reiteró datos estadísticos para contraatacar con sus verdades las mentiras de los otros, pero las dudas se mantuvieron. Por ejemplo, cada mes y cada año se tiene la cantidad de apuntados en el Paro, los que se dan de baja por empezar a trabajar, por muerte, por salida al extranjero y por su voluntad, pero la incapacidad oficial para relacionarlos hace improductiva cualquiera exactitud sobre la situación laboral que vivimos. No es un problema de las estadísticas, es un problema de los que las manejan. Por ello sentimos lo mismo con las medidas contra el fraude fiscal y la corrupción, la regeneración democrática y la reducción de la deuda, la lucha contra el terrorismo y el cumplimiento de las prestaciones sociales, etc. etc. El misterio nos persigue como un monstruo mudo.

Iremos a las urnas con el más absoluto desconocimiento de la realidad. Es muy posible que esto sea el mayor signo de la debilidad en las elecciones. Cuando tengamos un órgano público que, bien separado de intereses privados y de candidatos políticos, nos ofrezca las estadísticas verdaderas y relacionadas para el Bien Común, sabremos elegir a los que nos llevarán a él. Por ello ahora nuestro voto está desvalorizado al no tener la verdad del conocimiento. Superamos a Kafka.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Condenar a la CUP es degradar la independencia


Las últimas expresiones de la CUP en la asamblea de Manresa son un camino de esperanza a la resistencia por una plena dignidad a la que aún no se le quiere reconocer su magnitud de cambio. Allí no oímos expresiones tiernas y conciliadoras con el habitual discurso de la contemporaneidad política, pero si las rechazamos estaríamos poniendo sobre el horizonte unos límites a las fuerzas históricas que la sabia naturaleza siempre desmentirán. Ello no les otorga autenticidad inmediata, pero tampoco las empalma con “la tozudez” con que Mas las califica, ni con el absurdo comentario de Rufián de que “sin Mas no hay independencia”, y muchísimo menos con la afirmación del convergente Homs de que “es la CUP quien se está cargando la Resolución Independentista”. ¿Acaso los soñadores de la CUP tienen suficiente capacidad para tenderle una trampa con esta resolución a los expertos de CDC? ¿No sería más adecuado pensar que los especialistas de CDC conocían el corto recorrido del sueño?

Si la CUP exhibe gravedad en sus palabras y actitudes, Junts pel Sí exhibe la confusión de su debilidad humana. El problema no es Mas sí o Mas no, pues ya Antonio Baños ha dicho después de Manresa que “estamos abiertos a todas las opciones”. Y ayer, casi como el ave del paraíso que entra al matadero, el gigante David acude al sacrificio proponiendo que “dos votos faciliten la investidura de Mas a cambio de un plan de choque social real y concreto contra la pobreza y la desigualdad”. Terrible constatación: que a los sueños independentistas de Junts pel Sí aún tengamos que despertarlos con los cantos alegres de la vida. Porque cuando no se canta con la firme decisión de solucionar las angustias de tantos que deben mendigar sus faltas de casa y de alimentos, ¿qué motivos tan sagrados pueden explicar el canto a la vida? La casa y el alimento adquiridos dignamente han de ser la fiesta y no el viento de la bandera.

La CUP apura el acuerdo, mientras Junts pel Sí lo demora. Ya muchos piensan que, además de los que siempre lo impulsan, cierto independentismo busca eliminar a la CUP. Si Catalunya no pone en pie su alma, el proceso temblará por tantos dolores. Hoy lo ha expresado el diputado Busqueta: “Cuidado con propuestas de tipo ultimátum. Sabemos que es el procedimiento de una parte de JxSí, concretamente de CDC, y que es el Mas ‘style’, pero esperamos que no se reproduzca con el plan de choque, porque la cosa es bastante seria y bastante significativa, y nuestra gente es suficientemente madura para saber cómo proceder en estos casos”.

La CUP no pondrá fin al capitalismo y a su letal sistema cultural que invita a la felicidad de la luz sin sentir la sombra humana que desgarra, pero estamos en el deber de avivar la esperanza para los que habrán de construir la sociedad anticapitalista. Vivir no es un asunto de posposición voluntaria ni una degradación de los sueños. Más allá de Mas, de CDC, de Junts pel Sí, de la independencia, está la firmeza con la responsabilidad social donde muere la CUP.

viernes, 27 de noviembre de 2015

¡Viva la coherencia de la CUP!


En entrevista para Ariet el diputado de la CUP Benet Salellas expresa: "Tú puedes hacer una cosa políticamente impecable y coherente, pero si no lo entiende nadie, desde una perspectiva política no sirve. Si todo el discurso que estamos haciendo y diciendo que no a la investidura de Mas, la gente no lo entiende, ¿tiene sentido continuar con esta postura por coherencia estricta?". Sí, y no estáis solos.

Por coherencia estricta y si es anticapitalista es que puede avanzar el proceso independentista. Quienes piensan que avanzaremos sin una completa revisión del sistema capitalista dirán lo mismo que en sus recientes intervenciones dijeron Homs y Mas-Colell. Ayer este último, expresándose medio en broma y mucho en serio, lo completó ante el dinero que hoy recibió de España: “si tenemos que arrodillarnos, lo haremos, pero que paguen”. Y es que ya estamos arrodillados con estos pensamientos. La CUP no puede creer que su postura en la “perspectiva política” es inservible “si nadie la entiende”, pues sólo la coherencia que practique puede hacerla entender. La independencia no es una resolución de consabida suspensión, sino un sacrificio y una resistencia aún por definir y a concretar por la sociedad catalana. Ayer mismo en el programa .CAT se iluminaba el asunto. Dos empresarios debatían: uno dijo que lo suyo “es la empresa y no la política”, mientras el otro le decía que debía pensar más allá de su empresa. ¿Pensar más allá de su empresa, más allá de los beneficios particulares, más allá del capitalismo? Imposible, falta mucho trabajo por hacer. También los farmacéuticos quieren cobrar, todos queremos cobrar: es la médula de la existencia que llevamos. Mientras no se resuelva la agresión de la empresa privada al proyecto colectivo, este no saldrá adelante. Si la CUP mantiene su coherencia será estigmatizada allí donde ya lo está haga lo que haga, pero si es incoherente sufrirá en los ámbitos que le dan vida y en aquellos donde aún se conserva la esperanza en la virtud de la coherencia política.

La cultura de la mentira, la hipocresía, la mercantilización humana, el festejo del consumismo, la banalidad de los bienes públicos, el espectáculo de la política mediática para la galería, el sistema que rechaza la cooperación para la vida y ensalza la competencia, la confrontación y la guerra por conquistar beneficios privados, todo, absolutamente todo dirigido por los gendarmes empresariales que no creen en alternativas al sistema capitalista no es la cultura de la CUP. Todos sabemos por qué aguantamos al sistema: no sabemos zafarnos de sus garras que nos siguen ofreciendo espejismos de sabiduría y seguridad a cambio del miedo a descubrir cómo echar abajo su cultura. Sólo con coherencia y verdad en el discurso político la sociedad puede atreverse a un acercamiento. La verdad y la vida no nos vendrán por aritmética de escaños o de votos, sino por conciencia de mucha gente harta de la incoherencia política. Ya se sabe que la independencia, la verdadera independencia, es transformadora y no pasa por limosnas que hunden aún más la condición humana. Si la CUP nos empuja a decepcionantes derroteros, ¿qué nos queda? No juguemos con la inocencia y la irresponsabilidad. Acabemos de entender que la transformación cultural de nosotros mismos es la esencia y no los fuegos artificiales de una conquista que, de no tener sustancia, seguirá pasando frío en el invierno.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Una misa con la Agenda Latinoamericana


Entra el sacerdote Ramón Massach con su sencilla sotana blanca para iniciar la misa anunciada. Dice que, a pesar de haber tenido tan poca propaganda, hoy se presentará la Agenda Latinoamericana y me invita al austero púlpito. Es la humilde parroquia Sant Joan Baptista del Poblenou de Pineda de Mar:

“En 2016 se nos propone el tema “Desigualdad y Propiedad”. La relación marca la esencia de sus soluciones. Es el objetivo de la Agenda para compartir conocimientos en sus 25 años de creado: en 2011 nos preguntó “¿Qué Dios? ¿Qué religión?” Y se llenó de reflexiones ecuménicas. En 2012 con “El Buen Vivir-El Buen Convivir” nos argumentó las únicas vías de una civilización. En 2013 con “La Otra Economía” nos planteó la cruda realidad del 1% más rico frente al 99% que se empobrece cada vez más. En 2014 nos repetía la palabra “Libertad, Libertad”, como real sentido para una convivencia digna. En 2015 con los “Derechos Humanos” resaltaba los valores de la justicia, el pan, la educación, la salud y la tierra como propiedades de todos y no sólo de unos cuantos que se han apropiado de ellas.

Ahora la Agenda nos habla del poder de la propiedad para humanizarnos. Urge la reflexión sobre la desigualdad que impone la propiedad privada cuando excluye a la mayoría no propietaria. Sabemos que el cambio grande se hará con decisiones políticas a nivel mundial, pero este sólo podrá venir como fruto de las pequeñas decisiones personales donde mirarnos a los ojos y escudriñarnos el corazón y el pensamiento guíen todas nuestras movilizaciones y luchas. Afianzar el Bien Común es el camino más directo para enriquecer la unidad con la diversidad que nos identifica. Porque la diversidad nunca puede legitimar la codicia, el egoísmo, la opresión, la riqueza extrema, la pobreza extrema, el consumismo derrochador ni la cultura de la indiferencia hacia conflictos y sufrimientos perfectamente solucionables en un mundo pleno de necesidades para generar comunidades de cambio.

La Agenda en Catalunya también comporta diversos materiales pedagógicos y así editamos cada año el CALENDARI SOLIDARI resaltando en cada mes diversos hechos que nos permiten proteger la memoria: En noviembre (2002) se hunde el petrolero Prestige, provocando graves daños al pueblo de las costas gallegas. Once años después la justicia española absuelve a los responsables. Nos viene a la mente la explosión de una plataforma petrolera de la British Petroleum en el Golfo de México (2010) y las sanciones millonarias impuestas a esta transnacional por los Estados Unidos. Podría creerse que ese país actúa de forma diferente, pero no es así. Se trata de que la British Petroleum afectó a otros grandes intereses norteamericanos. Si en Galicia se hubiera afectado a otras grandes empresas también habría fuertes sanciones, pero cuando se trata de afectaciones al pueblo no hay justicia en ninguna parte del Sistema Capitalista en que vivimos. Y esto lo comprobamos con la actual negociación entre la Unión Europea y los Estados Unidos del TTIP, mediante el cual las transnacionales privadas se blindan ante cualquier gobierno creando ellas mismas sus propios tribunales. Son ellas las que deciden. También en la Agenda están las EFEMÉRIDES: Hoy 21 de noviembre es el día mundial de la Televisión. Un medio que podría sernos muy útil para compartir la realidad, pero, desgraciadamente, si no vamos a medios alternativos como la Agenda y tantos otros, la realidad que mayoritariamente nos trasmite la televisión es un invento que sirve a los intereses de poderosas empresas privadas en contra de bienes públicos.”

Para finalizar leí algo de los artículos firmados por Pere Casaldàliga, José María Vigil y Joana Cano. Y la misa continuó hasta su final con entera normalidad. No hubo debate con lo planteado, pero es muy posible que el silencio sea el mejor mensaje que necesitaban los cristianos que este sábado celebraron la eucaristía. Tal vez haya que imaginar llegar a otros colectivos con sorpresas similares en vez de seguir repitiendo las mismas combativas sesiones con los mismos de siempre que no las necesitan.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Desigualdad, Propiedad y Soberanía (Agenda Latinoamericana 2016)


Como cada año, nos llega el libro de la Agenda Latinoamericana con sus provocaciones para el debate. En 2016 nos propone el tema “desigualdad y propiedad”. La relación que más poder deshumanizador engendra al afectar lo mismo a una persona que a un pueblo. Más allá de señalar al Capitalismo como su más destacado impulsor, se apunta a su soporte esencial: la propiedad privada que, pervertida, anula toda humanización cuando se consagra como bien supremo a cuidar para unos pocos.

Con este paisaje sólo queda seguir conscientizándonos para que la sociedad, todas las sociedades, luchen por la solución de los conflictos que vivimos, porque en ellos laten nuestras faltas de humanidad. Es cierto que lo tenemos bien difícil con el Capital: tiene muchas fuerzas, sobre todo la cultural, la misma que nos lleva a salvarnos de forma individual con el poderoso júbilo de ser propietarios. Es la noria de las causas imposibles si no vamos a sus esencias.

Volvemos al punto cardinal: la salvaje relación existente entre la desigualdad y la propiedad que nos mata, sea de forma militar o por falta de techo, comida, medicina, escuela y cultura real. Mucha gente, muchísima gente, por suerte para todos, opta por la paz y no por la guerra, aunque esta paz conlleva fuertes movilizaciones. Cuando los Medios, mediante el espectáculo de la desinformación y el olvido, no nos dicen qué hay en el fondo de sus informaciones sino que hurgan en la superficie, refuerzan el divertimento de la resignación con el show conveniente a los propietarios. Por ello prima el poder que otorgan las propiedades o la espuria organización para apropiarse de los Medios Públicos. Cuando se legitiman esos usos es que la ley, la democracia y el Estado de Derecho están en el Mercado.

Así Catalunya, como España, Grecia o casi todo el mundo, puede ser una mercancía floreciente o caducada. Si la adquirimos por tener la economía más rica del Estado y que con su independencia dará más riqueza y poder a algunos, no nos apartaremos de la perversión de la propiedad y la soberanía no pertenecerá al pueblo. En esta batalla de ideas surge el compromiso con la coherencia, la ética y la justicia social aquí y en todo el planeta. Todo para condenar a la propiedad en su aberrante deshumanización. De esta forma, en un tiempo excepcional de su historia, Catalunya entra en el sueño por el Bien Común, pero no se puede defenderlo en Barcelona y condenarlo en Bruselas. Por ahí el sueño de la normalidad retorna a la pesadilla de concebirla natural. Si vivir es ir descubriendo y construyendo la condición humana entre todos como iguales, reflexionar sobre la desigualdad y asumir responsabilidades es primordial. Con ello, en este Primer Mundo del 1% más rico, avanzará más rápido esta humanidad que a todos nos persigue para darnos el exquisito valor de la propiedad: poder humano.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

El enigma catalán


Los discursos en el Parlament de Anna Gabriel y Antonio Baños sitúan a la anticapitalista CUP en la cumbre de la belleza. Sus argumentos son casi impecables, sobrecogedores en su humanidad, pero esta formación política corre el gravísimo riesgo de ser disuelta por un Estado y un Orden Establecido con su ley de Partidos mucho más poderosos que la República Catalana en estado de schock. También puede ser anulada su belleza, de forma aún más despiadada, por esa mayoría de votantes de Junts pel Sí que no la apoya y aunque no sea una cuestión de aritmética, sí es un asunto esencial de principios que quedarán muy tocados. La CUP ha exigido un tesoro bien grande -la alborada para la nación catalana-, que no es exactamente la joya por lo que las otras formaciones políticas buscan su complicidad. O la izquierda anticapitalista alcanza la visible belleza de los olivos antiguos o será la más perjudicada en la confrontación elegida. ¿Debíamos haberla evitado o era un deber asumirla sin haber logrado ser bellos?

La utopía es un enigma muy amplio, sin cansancios, lleno de coherencia y eticidad, abriendo el horizonte sin subterfugios ni astucias de zorro negociando la trampa. Se va a la utopía, no se está en ella. Y para llenar de pueblo el camino hace falta tiempo, muchas luchas aún por fraguar. La realidad pide luz, mucha luz, para no oscurecerse con la prisa que potencia la ira de los poderosos y el derecho de sus propiedades a humillarnos y a destruirnos porque no sabemos cómo se transforma el Poder.

En la barbaridad de la situación mundial, en la absurda formación y distribución de la riqueza en la Unión Europea, en el abuso y abandono en que se encuentran las clases trabajadoras españolas y en los golpes de corrupción con que nos agreden las élites catalanas, resulta un misterio que la izquierda anticapitalista imagine que la derecha neoliberal abandone la dictadura de los mercados. Tal espejismo es un viaje al retrato de su fracaso: los radicalismos de la izquierda son responsables de la derrota, pero, ¿de qué victoria hablamos? ¿Que quienes más han gobernado cómodamente Catalunya en la realidad catastrófica del Capitalismo van a llevarnos a transformar la ley, la democracia y el Estado de Derecho que nos aceptó el Capital después de grandes luchas y muchos pueblos marginados? Estaríamos ciegos si lo creyéramos. Sólo movilizándonos todos los pueblos como uno solo podremos obtener, como siempre ha sido, el poder para las transformaciones. La temeridad es la brújula de todas las izquierdas, pero una caída de cualquiera de ellas engrosa el pulso popular para señalarlas como anacrónicas: vencidas por la historia. Los tiempos ya no conciben quimeras y mucho menos izquierdas derrotadas.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Los chicos malos de la CUP


Con alegría, serenidad y todo el futuro en sus ojos los representantes de la CUP arriban con la coalición Junts pel Sí a un punto determinante: el inicio de la independencia de Catalunya. Un paso cuya solidez está en los otros que dibujen la nueva mesa del poder. Por autenticidad o por máscara, el convite será popular. Comenzarán a imperar los derechos de las clases trabajadoras, la suma protección a los más desfavorecidos y la condena a los poderes enclaustrados en unos marcos jurídicos donde se amparan muchos políticos atados a otros intereses. Por encima de cualquier legitimidad, incluyendo el arraigado dominio de la propiedad privada, nadie debe padecer frío, ni hambre, ni insalubridad, ni ninguna de las tantas faltas de humanidad con que algunos llevan cómodamente el respeto al orden establecido.

Los grandes esfuerzos en las luchas contra las desigualdades sociales, las más persistentes batallas por la solidaridad entre los pueblos y los más desafiantes combates contra el capitalismo depredador pertenecen a la izquierda. ¿Ha podido la CUP, una formación de la izquierda anticapitalista, convencer a la neoliberal CDC y a la ERC socialdemócrata de que la moción presentada cuestiona todo el sistema político, económico, social, cultural y moral para transformar a la sociedad catalana o es una estrategia circunstancial para no sentirse los malos del proceso independentista? Para la CUP no sólo se trata de levantar una bandera por la autodeterminación de un pueblo o la defensa de un idioma, una cultura y en definitiva la contienda por unas arcas y una voz en el concierto de las naciones con Estado propio. Ahora los empeños para la soberanía nacional implican, sobre cualquiera otra aspiración, el imperio de la humanidad. Es evidente que en la correlación de fuerzas entre la CUP y Junts pel Sí parecería impensable e inviable una revolución anticapitalista en Catalunya, pero nunca se sabe el recorrido de los sentimientos fundacionales. Es verdad que cuando se come en un Primer Mundo, alimentado por el enrarecimiento de las condiciones de vida de millones de personas en el planeta, no es fácil erradicar el sistema con el que se come, pero también es cierto que cuando la comida es escasa y se decide fraternalmente su amplitud a otros comensales, el sistema exige una sencilla reflexión: se empieza a crear un nuevo orden con todas las consecuencias de sacrificio y resistencia que comporta o se pospone la decisión fraternal y se mantiene el status quo hasta que otros resuelvan el conflicto. Bien sabemos que Catalunya no está en Palestina, pero el espíritu del cambio de época no tiene territorios elegidos.

Tanto hierve la incertidumbre como se cocina la probabilidad para una certeza sorprendente. Todavía es normal dominar y encauzar la rebeldía de los pueblos. Habrá tensiones, pero, ¿ya no están bastante tensos los de la CUP que, despreciados por el actual juego democrático, aguantan los embates cotidianos que los destrozan? Y ¿también ya no hay demasiada tensión en los otros que vitorean la independencia, ya sea por su derecho a salir de la historia vivida o por salvoconductos de diversa índole? Estamos en plena turbulencia donde los 10 escaños de la CUP, frente a los 62 de Junts pel Sí y los 63 de la oposición, podrían no ser imprescindibles para la paz. El 27S sigue en el aire. Entonces, no culpemos de los reveses que puedan pasar a la CUP que, dando pruebas elocuentes de su sensibilidad y que, sin machacar historias ni buscar salvoconductos para llegar a sus lejanos horizontes, es la viva confianza de su humanidad. Pero llegará el día. Y tal vez esté muy cerca, en que los anti-pobreza, los anti-explotación de los trabajadores, los anti-dioses bancarios, los anti-corrupción e impunidad empresarial y política, los anti-convivencia criminal entre el primer y el tercer mundo, los anti-glamurosos mentales, los anti-esperpentos humanos, los anticapitalistas, esos chicos malos de la CUP que podrían en breve coronar a otro rey, algún día serán decisivos para el final de estos reinos.

domingo, 25 de octubre de 2015

Noticias espantosas


Acompañados por los invencibles oráculos griegos, todos adivinamos la enorme probabilidad de esta noticia de hace unos días: “Decenas de trabajadores de la aerolínea francesa Air France penetraron en la sede del grupo y agredieron a miembros de la dirección en el momento en el que desgranaban su plan de ajuste, que incluye el despido de 2,900 empleados. Mientras que el presidente de Air France abandonaba de forma precipitada el lugar al ver entrar a los trabajadores, estos rodearon al director de recursos humanos a quien desgarraron la camisa.”

Cuando los bancos y las grandes empresas del Ibex 35 de Madrid, en plena crisis económica que arrasa a la mayoría de la población, anuncian los millones que ganan en un año y estos son aún más que los ganados el año pasado y muchos más que el anterior, se está incrementando la barbarie en la sociedad que paga al “parado” de larga duración 426 euros mensuales un año sí y otro no y a veces nada. Así el trabajador desechado por el apetito de los grandes mira el crimen que se perpetra contra él. Pero, evidentemente, el “parado” sólo será noticia si comete un acto de locura, igual que el acto que significan las ganancias del Ibex 35, excepto que este, en vez de locura es un prodigio gracias a que los “parados” y los “agachados” que aún trabajan por el salario que les bajan están paralizados. Toda la sociedad se desvanece frente a los crímenes legales que suceden. Se habla de una renta universal y de otras mil formas para paliar la desigualdad económica que crece, pero todo se acaba con palabras: no hay dinero y el Ibex 35 es muy inconforme. Esa es la gran noticia: el dinero debe estar parado, igual que los “parados”, para que continúe creciendo y a nadie se le ocurra preguntar por donde se mueve.

Se sabe que todas las personas han de tener los medios imprescindibles que le permitan ejercer la tan nombrada democracia que tenemos. Es la única posibilidad para exaltarla con la libertad mínimamente necesaria en el también tan nombrado y defendido Estado de Derecho. Sin esos apremiantes recursos no hay democracia ni libertad ni Estado de Derecho ni la más simple solvencia moral en una sociedad. Y no se trata de ofrecer una ayuda, un favor o una compasión para que los trabajadores sigan parados o agachados. Tampoco se trata del loable gesto de compartir o distribuir el bienestar. Se trata del deber que ha de tener un país con todos los que han propiciado, directa o indirectamente, la creación de sus riquezas. Cuando ese deber no se cumple, ¿cómo pretender que exista el culto a los valores humanos que sustentan, o que al menos propician, una convivencia social que aleje a las bestias? Vivimos en una cultura que fomenta y reafirma en sus ciudadanos el más absoluto salvajismo. Cuando un país se porta como las bestias, bestias tiene. ¿Lo sabíamos, verdad? Mientras exista la pobreza no debemos continuar en la competencia sobre cuáles son las noticias más espantosas de cada día. Son las mismas desde hace un buen tiempo: el linchamiento de los pobres es el gran acto de los ricos para que los trabajadores asuman su agonía y no piensen, parados o agachados, que siempre son ellos los que han de moverse.

viernes, 23 de octubre de 2015

La admiración


Aleida Guevara, una mujer de las luchas de Cuba, expresa la hermosura de estar en Catalunya y saber que, a pesar de los retos que tiene esta parte del planeta en estos momentos, hay un espacio, un tiempo y unos deseos para la solidaridad con otros pueblos. Podría agregarse que si eso no existiera, ¿valdría la pena ser pueblo? Justamente se es pueblo cuando se aman a los otros, cuando se ofrece el aporte magnánimo para el sostén de la humanidad que nos integra a todos. Los que se opongan a ese aporte de valores humanos sólo están provocando pesadillas que la historia siempre corrige. Cuando sólo se persiguen enconar intereses no hay pueblos, sino multitudes. Por solidaridad y fraternidad vivimos.

La mujer que este miércoles ha pasado por el programa Els Matins de TV3 cuenta de su experiencia como médica en Ecuador y se emociona al recordar cuánto sintió que debía aprender de aquel pueblo, sobre todo el amor a la Tierra que allí reina y se proyecta a cada ser humano. Cuenta también cómo dos niños cubanos conversan sobre el por qué llorar la ausencia de la madre cuando esta cumple el sagrado principio de la buena relación entre los pueblos. Y a la pregunta de la entrevistadora sobre si valía la pena la vida del guerrillero que lleva unas armas y está expuesto a morir, esta mujer contesta que ese hombre y sus compañeros “hicieron lo que creían que tenían que hacer, porque ellos tenían un ideal, un objetivo en la vida, y que, aún sin que lleguen a ver el resultado, comienzan un movimiento que demuestra que sí es posible cambiar este mundo, que sólo tienes que dedicarte a ello, por lo que no es algo que podamos criticar, señalarle, pues es algo que debemos respetar, ya que ellos fueron consecuentes con lo que pensaban y lo hicieron con el mejor de los deseos, y ahí sólo hay espacio para la admiración”. Ella es hija del Ché, el hombre que murió en Bolivia por un ideal y que nace cada segundo en todo el mundo para que encaucemos con vehemencia la coherencia de lo que pensamos.

Esta simple cubana tiene una apretadísima agenda de encuentros por todo el territorio y en todos ellos, como en esta propia entrevista, ofrece su visión del país bloqueado por los Estados Unidos de América en más de 50 años. ¡Más de 50 años! La salvaje relación que con la isla fundaron y aún mantienen los gobiernos del gran poder mundial le han traído a Cuba unos daños inmensos. No cabrían en esta corta nota señalarlos. Pero baste decir que, a pesar de ellos, las ideas y las luchas de Cuba siguen existiendo en su pueblo y se levantan cada mañana con los sueños de todos los que sabemos que no se le puede dar “al imperialismo, ni un tantico así” si se quiere ser pueblo y admiración en vez de llanto: en vez de llanto por los espurios intereses que nos degradan. Todo por un Sistema que no celebra la vida, sino que la transforma en un buitre que nos destroza. Por eso el Ché no murió como esa persona que se suicida por la locura que le produce el desahucio de su casa. El Ché se expuso a la muerte para defender el festivo nacimiento de la vida: siempre en contra del espanto, de la locura y de la inercia en que aún se encuentra el mundo. Por eso no podemos criticarle ni señalarle con el índice el peligro de vivir. Por el Ché debemos felicitarnos con la admiración que nos despierta para la lucha.

domingo, 18 de octubre de 2015

Catalunya respira


Esa Marca España, esa Marca Barcelona, como si fuéramos países empresas, pueblos empresas, ¿y los sueños? Empresas también que ganan o pierden y salen del Sistema. Mientras dure la firmeza anticapitalista, el insaciable apetito de Convergencia comiéndose a ERC no podrá merendarse a la CUP. Las derechas de CDC y del bipartidismo español están llamadas a levantar la patriótica “manta de Pujol”. Pero si no lo hacen, nosotros podremos someterlas al examen público para ver todo lo que hay que repudiar y todo lo que hay que construir. Una sorpresiva noticia es que Ada Colau impulsará la candidatura de izquierdas para las elecciones generales del 20D. ¿Con los argumentos esgrimidos por Barcelona en Comú se vuelve al inicio? Muchos creerán que ello dinamitará el independentismo y no bucearán donde están la politiquería, la corrupción y los usurpadores de los privilegios. ¿Impedirán los descalificados del “sí se puede” que el bienestar primer mundista sofoque el entusiasmo original?

En TV3 -donde se sabe muy bien de qué va todo por ser la cadena de TV que da relevancia al proceso-, resultó muy singular el espasmo de la entrevistadora de Els Matins cuando a su interrogante si en Catalunya se daban las condiciones para una desobediencia colectiva, el diputado de la CUP Benet Salellas le contesta que sí. Ambos conocen la incerteza de tal situación, pero mientras el cupaire confía en la ampliación de la izquierda, la periodista recuerda la solicitud de unidad con Junts pel sí que le pedían a Antonio Baños durante la desfilada al Tribunal. Muchos independentistas no se han percatado de su campaña publicitaria, pero el marketing ha funcionado muy bien con toallas, alpargatas y cuanto objeto y lugar venda el ideal implantado en la enajenación del consumo. Ahora entenderán que estaban abriendo el sueño a las mismas puertas del infierno y que hay que salir de la Marca, de la empresa, del Sistema, para poder recuperarlo. La CUP se los ha hecho ver, pero los seres humanos, grandes amantes de la precipitación, a veces no entendemos que la historia siempre nos devuelve a la realidad.

¿Constituirá un Podem en Comú para las generales la real respuesta de la sociedad catalana implicada o no en el independentismo para asumir que este es el mayor desafío al Sistema y no el musical de las coreografías y los discursos? Sabemos qué ha sido de Syriza en Grecia: la inmensa fuerza de la UE, el FMI y todo el actual Estado de Derecho para hundir la ilusión de los pueblos. Cuando sintamos que la nacionalidad es la gran estafa de la Europa del Capital, podremos mirar esa fuerza. Cuando nos dé igual ser griegos que refugiados musulmanes la fuerza ya estará en nosotros. Entonces las clases populares, como cree la CUP y grita la realidad, definirán el proceso a la izquierda. Para que eso no pase, mandan los Mercados. El paso de la alcaldesa del cambio hace que el cuerpo respire y eso otorga el necesario reposo para que el espíritu fortalezca su identidad. Si Syriza, Podemos, la CUP, el independentismo y Barcelona en Comú van solos, seguiremos en el laberinto donde nos perdemos, pero juntos son el hilo de salida. Por eso ahora, volviendo al justo derecho a decidir, y a decidirlo todo, Catalunya respira.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Las víctimas de la indiferencia


Ayer martes 13 de octubre se trasmitió por el Canal catalán 3/24 una tertulia sobre el 9N en Catalunya y luego se presentó el programa de reportajes El Món, donde pudimos saber las formas y consecuencias de la extracción del coltán en el Congo y la ampliación del principal puerto de Colombia en la ciudad de Buenaventura. ¿Qué relación hay entre poner las urnas en Catalunya, extraer un mineral en el Congo y ampliar un puerto en Colombia? Superficialmente, ninguna, pero profundamente, muchísima. Los tres lugares, como todos en el mundo de hoy, están súper conectados para aumentar el dilema entre ellos: el bienestar, la riqueza y la paz en una parte y el malestar, la miseria y la violencia en la otra parte. Y en ambas la degradación deshumanizadora, principalmente propugnada desde esa parte cómoda, rica y serena que ni en sí misma se fía. Mientras no se conecten en comprensión, cooperación y fraternidad no habrá humanización posible ni solución a la perversión que vivimos entre todos.

Las urnas del 9N significaban, desobedeciendo al Tribunal Constitucional Español, empoderar el derecho de una destacable cantidad de catalanes a ser consultados sobre su status de vida. ¿Alguien puede pensar que el coltán que empresas del Primer Mundo extraen del Congo no tiene nada que ver con la falta de empoderamiento del pueblo congolés? Así llegamos a la misma cuestión con la ampliación del puerto en Colombia, pero esta con mayor cercanía conocida, al realizarla el Grup TCB de Catalunya. Y no es este el único enlace de empresas catalanas con desmanes en países que denominan bananeros. Su objetivo es llevarse la mayor cantidad de tipos de plátanos sin importarle si la comunidad afrodescendiente del puerto de Buenaventura sea consultada en su derecho a decidirlo.

La serena y altiva desfilada del gobierno regional catalán por las calles de Barcelona hacia el Tribunal de Justicia en apoyo de las autoridades imputadas por el 9N es muy singular. Algo parecido en el Congo sería masacrado mientras en Colombia sería impensable si no se quiere engrosar la enorme lista de desaparecidos. Se conoce la violencia y la muerte que fomentan el coltán en el Congo y el puerto en Colombia. ¿Por qué permitimos que empresas con sede muy cerca de nuestras casas realicen afuera lo que no queremos ver en las nuestras? ¿Es que realmente creemos que nuestros derechos están desligados de los de otros? Para muchos “el empoderamiento de Catalunya es el mío y el de los demás que se las apañen”. Mientras ello esté vigente, las autoridades que nos gobiernan no quitarán protección a las grandes empresas adonde girarán al final de sus mandatos: otros también aspiran a ser ricos.

El mundo se transformará por la brutalidad, la rabia y el caos o por la educación, la bondad y la inteligencia. Si los Estados existentes o los nuevos por fundarse no ven la señal, el empoderamiento de sus pueblos será irreal. En el horizonte, y hasta en la esquina, aúllan las víctimas de la indiferencia.

lunes, 12 de octubre de 2015

La vergüenza o el pasatiempo


La conferencia política de la CUP dejó muy claro una cosa: sin ellos, aún siendo tan pocos, no hay salida humana al proceso independentista que vive Catalunya, porque lo mejor de este fervor es su humanidad y no sus banderas ni sus fiestas. Tramo por tramo en las grandes movilizaciones aparecían los refugiados de los mil tipos de desahucios que genera el Sistema. Un Sistema que, contra lo que pudiera parecer, exige ir por delante y sin pedir permiso por delante va con apoyos suficientes.

Cualquiera otra cosa que se quiera interpretar en las palabras de los hablantes, incluso en sus términos de viabilidad económica, política y social, estará marcado por una honda disminución de la memoria. Si aquellos que reclaman sus legítimas ansias de fundar un nuevo Estado sólo piensan en la creación de una “mini España” con sus derechas, sus izquierdas y sus pectorales, con sus ricos, sus pobres y sus marginados, con sus Bancos, sus grandes empresas y sus desechables asalariados, con sus pomposos festejos nacionales, su armada invencible y sus coqueteos con la gloria, y no les pasa por la cabeza que ya es hora de inaugurar, a pesar de los sacrificios, los abandonos y las turbulencias del pensamiento, la liberación de las clases populares, lo mejor que podrían hacer sería parar el reloj de su tiempo y mirar con los pueblos que devasta el Capitalismo cómo entenderse con estos de la CUP. Sólo con la comprensión de estos paisajes podremos quitarnos todos juntos las espinas del alma. Es una vieja entelequia querer salir de un Estado vergonzoso para construir otro de la misma calaña. Quitarle vergüenza a la independencia es crearnos una mística del pasatiempo continuo.

Es muy posible que a muchos les cueste la mayor risa de la vida creer que todavía pueden tener frente a ellos a alguien con ganas de ser hermano. Porque cuesta, cuesta muchísimo creerlo, pero si no creemos en ello como cree la mujer encinta en la feliz llegada de un hijo, nunca tendremos hermanos. Y no se trata de una vocación para ser héroes o mártires de una épica contra el Capitalismo, sino de la seria y responsable devolución al pueblo de toda la soberanía por la que trabaja para sostener la vida colectiva. No es una razón de ultra radicales de izquierda, es el salto desde el abismo en que unos pocos han concebido la existencia de la inmensa mayoría. No es una guerra entre comunistas y capitalistas en la que ambos podrían decirse “cállate, que tú también tienes tu historia”. Se trata de avanzar hacia nuevas imaginaciones en la infinita incertidumbre de las luchas por una mejor humanidad y donde si sucumbe la respiración de los anti-sistema, como buscan o tolerarían otros muchos, sólo nos quedará el olvido, la indiferencia o la resignación hacia el chantaje con que nos ahoga el Capitalismo.

Los de la CUP siguen buscándonos para que la Revolución que cantamos sea verdadera y funcione. Si también ellos se corrompen no culpemos a la Banca usurera, ni a las Transnacionales insaciables, ni a los políticos del fango. Seremos nosotros mismos, como míseros trabajadores de la sumisión al Sistema, quienes los ejecutaremos porque no fuimos capaces de verles la esperanza, lo imprescindible para ir por delante con vergüenza. No valen sólo las sonrisas, los emocionantes discursos, las olímpicas exhibiciones y el desafío a la ley. Si la fraternidad no se alimenta, la selva aumentará su divertido banquete con nosotros. Ahora empieza el tiempo real a ver quién vive: la vergüenza o el pasatiempo. Y lo más destacable: en cualquiera de las elecciones vamos a morir todos, pero elegimos cómo vivir.

sábado, 10 de octubre de 2015

En el Premio Nobel y en el cultivo de la mandarina

El Sistema Capitalista nos toma a todos como embutidos y sólo nos deja elegir qué clases se adaptan al dinero que paguemos. Un Sistema cuya mayor cárcel es precisamente el criterio de que somos simplemente embutidos. Un Sistema que sólo espera de nuestras decisiones el mejor comportamiento que se estila en las guarderías. Un Sistema donde el culto a la fuerza de los poderosos es la máxima libertad que el llamado Estado de Derecho nos concede.

Pero aquí vivo y aquí, según el Sistema, soy una valiosa individualidad libre, fuerte, humana y muy preparada para el reparto de posibilidades para ver todo el mal, el odio y el horror que constituyen el Comunismo, la Unión Soviética y hasta la Rusia de hoy que, según el turbio manejo de las realidades y las personas que hacen los Medios, son la quintaesencia misma del infierno. Porque los infiernos que tienen los Estados Unidos, las potencias europeas y todo el Sistema Capitalista Mundial no son tales, sino errores, simples errores, aunque sean gravísimos errores, como el recién bombardeo del hospital de Médicos sin Frontera en Kunduz, las constantes intervenciones militares alrededor del mundo, los cambios de régimen según les convenga, los ahogos económicos a quienes les estorben, las guerras mediáticas a quienes les son mínimamente incómodos, los horrores de las cárceles secretas, los ejemplos dantescos de Abu Ghraib y Guantánamo, las incesantes masacres en centros de estudios estadounidenses, el más inquietante espectáculo sobre lo que pasó en Fukushima y aquellos hongos atómicos inolvidables que Estados Unidos produjo en Hiroshima y Nagasaki. Todo lo que se atreven a explicar, que increíblemente justifican para nuestra tranquilidad, son errores naturales que están dentro de los daños colaterales que el Bien y el Amor puede cometer por la salud de la Gran Democracia que gozamos. Lo demás, lo que no explican, porque ya lo sabemos, es ese día a día que nos muele el cuerpo y la mente de acuerdo a la factura pagada y luego aparecemos en los mercados con las diversas clases que pudimos elegir para gloria del gran surtido de embutidos que ofrece el Sistema.

Y termino el artículo sobre el reciente premio Nobel de Literatura que, según nos dice el diario catalán La Vanguardia y que probablemente participan de ello los lobbys que trabajan en el Premio Nobel y en el cultivo de la mandarina -pues están en todas partes intentando desviarnos de nuestras luchas-, ha sido otorgado a la reportera bielorrusa Svetlana Alexiévich que en 2013, a raíz de recibir el Premio de la Paz de los Libreros Alemanes, declaró a la agencia EFE que "el hombre soviético no ha desaparecido. Es una mezcla de cárcel y guardería. No toma decisiones y simplemente está a la espera del reparto. Para esa clase de hombre la libertad es tener veinte clases de embutidos para elegir".

Tal vez los dos Sistemas, el que produce embutidos y el que elige sus clases, deban detener sus furias con la razón práctica. Lo principal es que no nos detengan con estas oleadas de tragedias del Comunismo en el pasado y nos permitan situarnos con serenidad en el presente a que ahora mismo nos condena el Capitalismo.


jueves, 8 de octubre de 2015

La rapiña cotidiana


Es de sumo interés para el Poder que se agota, como el dar más brillo a las noticias del espectáculo, las buenas guerras que cabe iniciar, el caos que producen los sobresaltos financieros y la prensa amarilla que debe envolverlo todo, romper la fuerza y la unidad de los pueblos. Si la agricultura favoreció la fijación de los territorios a los pueblos y el desarrollo de la navegación y el comercio posibilitó nuevas interrelaciones entre ellos, la ampliación de vínculos a través del gran salto de la economía mundial legitima el mestizaje creciente de pueblos y territorios. Todos esos pasos han tenido sus pros y sus contras, pero ninguno ha enseñado tanto sus contras como el actual imperio del Gran Capital con sus ansias uniformadoras enmascaradas de providenciales derechos individuales para todos. La gran mentira ya es de domino público, pero en su defensa, con abrumador soporte mediático, se implica una destacable cantidad de personas reales que pretenden, en escalera de clases sociales irreconciliables por la disputa de los bienes que ya poseen o a que aspiran, la continuidad, por encima de todo, de los marcos jurídicos de un Sistema elevado a la categoría del más natural existente en la historia. Un Sistema que arrastra a la civilización contra el ser humano y contra la vida. Cualquier iniciativa con futuro para la cooperación fructífera entre pueblos y territorios obligará el fin de ese Sistema.

Es una verdad absoluta que el buen humor y la alegría pueden hacernos más pasajeras las calamidades que sufrimos y nos entreguen las mejores armas para seguir adelante en el empeño por desarrollar plenamente nuestras vidas, pero no es menos absoluto que sólo cuando se pasa de la alegría a la seria y tensa fuerza para defender la vida es cuando, en realidad, puede hacerse posible un cambio de rumbo en los marcos jurídicos de falsas cohesiones sociales que nos cercenan la Nueva Era que se nos acerca.

Resulta una maravilla que haya personas que busquen con ahinco el rostro indivisible de otra persona, de otras personas, y disfruten con la fiesta de reconocer en él todos los paraísos. Todavía el tiempo de la fraternidad, la igualdad y la libertad no se nos ha escapado de nuestras mentes y corazones. Pero algo lo está frenando: que sigamos viviendo con sobrada indiferencia institucional y suficiente impotencia popular el más espeluznante crimen de la miseria, de las enfermedades curables sin solución, de la explotación de los trabajadores, del marasmo educacional, de la desvergüenza de la ética y de la terrible destrucción de la Naturaleza que no nos deja ser hermanos. Todo nos obliga a pensar: ¿existen los pueblos del Primer Mundo o sólo son diversas empresas privadas que negocian la paz o la guerra por un puñado más de monedas? ¿Son la dignidad y el coraje que la sustenta motivos de orgullo o ya esos valores humanos son mercancías a conveniencia? ¿Nos acercaremos a la Nueva Era para cooperar o nos llegará despiadadamente sin contar con nosotros? Hay mucho que hacer en el mundo. Urge la revitalización de todos los pueblos unidos contra el Poder que los aniquila. Si olvidamos esos quehaceres, nada evitará la rapiña cotidiana entre pueblos y territorios esclavizados al Sistema.

lunes, 5 de octubre de 2015

12 de octubre desobediente


En este día de 1492 las tres carabelas de Colón arribaron a Cipango, que no a las tierras de los mayas, los aztecas, los incas, los taínos, los siboneyes y de los tantos otros pueblos que hacían su historia más allá de la tierra plana. Así comenzó el descubrimiento, conquista y colonización con la espada y la cruz de lo que más tarde se llamó América. Por la ley española 18/1987 se argumenta que el 12 de octubre se “inicia un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos” y así van alabándose el día “de Colón”, “del Descubrimiento”, “del Pilar”, “de la Madre Patria”, “de la Raza”, “de la Hispanidad” y finalmente la fiesta por el “Día Nacional de España”. Oscura fiesta que celebra el día en que comenzó el mayor exterminio de estructuras sociales, religiosas, idiomáticas, artísticas y de todo orden para una cultura de paz con la tierra redonda que no conocían los europeos. Con dioses y humanos diferentes a la Cristiandad se apostó por no encontrarse, por no entenderse, por no reconocerse. Todo esto es bastante conocido y lo desconocido siempre alimenta al generador desafío.
Así Cuba inició en 1959 el homenaje a la luz. La isla descubrió los alimentos para transformar la vida. Había nacido otra historia en América Latina. De la estrella solitaria cubana hasta la fundación del Estado Plurinacional de Bolivia presidido por un nativo uru-aimara se engrandece la fraternidad entre los pueblos. En esa república donde la Naturaleza es sagrada, también son sagrados el encuentro, el entendimiento y el reconocimiento. Si los conquistadores del siglo XV sólo podían concebir la gran aventura de su viaje entre tinieblas, los conquistados originarios y mestizos del siglo XXI logran convocar a la épica de la iluminación: la resistencia por un firme acuerdo para el Bien Común.
 
Año tras año y desde 1992, buscando contrarrestar los vítores por los 500 años de un llamado “encuentro de culturas”, se crea entre volcanes el libro de la Agenda Latinoamericana para despertar conciencias allá y aquí. Rápidamente la idea cobra fuerza en el Viejo Mundo. Y si ya es notorio que europeos y españoles busquen esperanzas en América Latina, los catalanes emprenden su proyecto de “ida y vuelta”: cada año comparten con sus hermanos de allende los cielos, la casa, el vestido, el trabajo, la sonrisa y las luchas pendientes. Un viaje que se sustenta en la urgencia de tomar los alimentos sagrados. Si eso es posible tan lejos de nuestros campos de labranza, ¿cómo no imaginar que entre nuestros cultivos también se dan manjares de estrellas? Si en los pueblos de España y de Europa no se descubren esas luces, nada ni nadie podrá impedir el inicio de la desobediencia a la oscuridad.


sábado, 3 de octubre de 2015

Con una organización como la CUP


Debemos estar muy alertas: resulta urgente cuidar y cuidar mucho, muchísimo, a la CUP. No están por dinero, ni por banderas ni por las poltronas de la Política. Están por fraternidad. Al fin los que nunca han contado para decidir nada empiezan a contar para decidirlo todo. Cuando una organización política va contra un Sistema que desperdicia o maltrata la sabia ternura de los viejos, que ahuyenta o consume sin escrúpulos el ímpetu estremecedor de los jóvenes y que educa en la más cínica competencia religiosa la gracia de los niños para que repitan el ciclo de la resignación en la juventud y en la vejez, esa organización es indispensable para cualquier país que ame a su gente. Una organización así puede estar iniciando el tiempo real de la victoria donde ni el dinero ni las banderas ni las poltronas decidan la sabiduría, el ímpetu y la gracia de la vida que, por suerte, nos persigue amablemente a todos.

El debate reside en si la mayoría de los habitantes de Catalunya están listos para entender esa organización y si los ya preparados entienden que sin la solidaridad de otros pueblos apenas se disfrutará de un segundo del tiempo real de la victoria. Porque la victoria de la patria puede amarse con la tierra que se cultiva, con el canto compartido y con la valentía que se ejerce decidiéndola, pero el tiempo real de la victoria sólo puede existir en la esperanza fraternal con otros cultivos diferentes, otros cantos entre iguales y otras valentías en libertad. ¿Quién ha pensado que la independencia de Catalunya podrá hacerse para tener más y más Primer Mundo y para colocar las alambradas de Melilla frente a Valencia, Aragón y las Islas? Si la independencia de Catalunya no le dice nada nuevo al mundo, el mundo no le dirá nada nuevo a Catalunya. En pleno siglo XXI, viviendo en el bochornoso espectáculo capitalista del consumismo, el derroche y la glamurosa caridad con los desfavorecidos, galopar junto a una globalización deshumanizadora imposibilita enamorarse de cualquier victoria.

Por estos caminos del cielo o del infierno andamos los catalanes con una organización como la CUP, plena de tierno, impetuoso y gracioso patriotismo. Ojalá nadie le perturbe sus sueños. Son los de todos los que agradecemos día tras día el tiempo para vivir. Ahora la CUP analiza los pasos de nuestra imaginación. Los llamados radicales sin causa han pasado a ser la causa radical del poder. ¿Quieren algunos independentistas que la voz que más conmueve al abrazo quede petrificada con la victoria? ¿Acaso no piensan en el tiempo real donde aman nuestros viejos, jóvenes y niños? Ojalá que aquellos que están presionando e insultando a la CUP, en vez de ayudar y cooperar a la certeza del camino a la vida, sepan disculparse y salgan de una vez del rápido segundo donde reposan sus amores a Catalunya.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

La encrucijada de Artur Mas


Muchos de los que somos votantes de la CUP le expresamos a Mas, Ortega y Rigau la más completa solidaridad por haber convocado y organizado el 9N. Ese día fuimos felices y el abrazo de David con Mas fue nuestra más contundente decisión para una existencia digna entre todos. De aquel primer afecto pasamos a este otro al saber de su imputación por el Estado Español: le proponemos que venga a nuestra casa, a la casa de todos los que deseamos una ruptura con el opresivo Orden Establecido.

Seguramente no estaremos solos. Es muy posible que allí haya mucha gente de Convergencia, de Esquerra, de Sí que es Pot, del PSC, de Unió, del PP, de Ciutadans y de todos los que hemos luchado juntos por nuestros más determinantes derechos humanos. Ya no será la casa de la CUP, sino la casa de la ley del 99% de votantes por la vida, una casa que cada vez más va adquiriendo mayor peso en las luchas contra el Sistema Capitalista que nos denigra y nos aplasta a todos. Por supuesto que allí no buscarán a Mas sus perseguidores o, al menos, de allí no lo podrán sacar ni con armas de destrucción masiva. Allí estaremos conversando a partir de una máxima de Rousseau: “que ningún ciudadano sea tan rico como para poder comprar a otro y que no sea tan pobre como para verse forzado a venderse.”

Así, conversaremos sobre la independencia, sobre la UE, sobre el euro, sobre la OTAN, sobre el TTIP, sobre la crisis migratoria por atroces guerras y saqueos neocoloniales que conmueven al planeta y, ejerciéndola, sobre la legalidad para alcanzar la plena soberanía de Catalunya y para ser solidarios con las luchas de otros pueblos que sufren la reducción de sus dignidades. De esas luchas venimos los de la CUP y muchos más, casi siempre enfrentados a las teorías, porrazos y pelotas de goma de los gobiernos de CIU, de Madrid, de Bruselas y de Washington. La encrucijada de Artur Mas es simple: si no rechaza el Orden Establecido desde donde su proclamada astucia nos ha traído hasta aquí, la continuidad de su liderazgo sólo servirá para el cansancio con el proceso independentista, el caos en la gobernanza del país y a las más fieras luchas sociales, pero si él rechaza ese Orden es muy posible que, desde la Casa Común de todos los vapuleados por el status quo, Mas salga investido presidente de la Generalitat y pueda ser capaz de colaborar con España y con Europa para un Nuevo Orden de proyección mundial.

martes, 22 de septiembre de 2015

Todo depende de nosotros


La Banca, las grandes empresas del Capital y los voceros de sus infiernos, es decir, los sirvientes de la UE, la OTAN y sus replicantes, amenazan a Catalunya con todas las plagas si optamos por la independencia. Igual sucedió en Escocia incluso con un referéndum acordado. También pasó en Grecia después que hablaron las urnas. El Orden Establecido siempre enseña su rostro buscando a sus semejantes. Entonces nuestro mayor servidor dice que eso es “inmoral, indecente e irresponsable”. ¿No lo sabíamos? El tiempo es una ráfaga de viento que más tarde o más temprano coloca a cada quien en sus verdades y en sus mentiras. ¿Qué podemos esperar ahora? Sería mejor preguntarnos de qué seremos capaces de resistir. Y si de eso no queremos hablar porque de nada vale el pueblo para los gendarmes que monitorean las decisiones, olvidémonos del combate en que nos han situado, que cada cual se dé el gusto de su vida y elija libre y democráticamente su mejor candidatura, si es que se atreve a mirar con sus dos ojos la libertad y la democracia que tenemos. Desde el ojo perdido de Ester Quintana la luz de la mirada es perfecta. ¿Creímos que la razón ya podía imponerse a la fuerza? No, aún no ha llegado ese ímpetu a nuestra Historia y todo depende de nosotros, el pueblo.

Hasta que no sintamos la verdadera fuerza del pueblo, si es que podemos mencionar esa palabra sin el tufillo a populismo tercermundista bananero o a izquierda primermundista acomodada con que nos la enseñan y que muy bien nos adaptamos a ella, no hay que asustarse, tranquilos, fabulosamente quietos en el aire, no pasará nada relevante el 27S en contra de las decisiones ya tomadas. Los demonios no se conjurarán para iniciar su obra en Catalunya mientras entiendan que hemos perdido la memoria, que no sabemos qué batalla le ganamos y que de ninguna manera estamos animados a salir del infierno.

Todo es un problema del lenguaje y eso está muy claro por encima de penas, alegrías y tantas otras cosas demasiado importantes para cada uno de nosotros. El problema no es Madrid, ni es Bruselas, ni es Washington, aunque sea todo junto, muy junto con el sí más rotundo al feliz compadreo con el miedo. Pero el problema no es el miedo, el problema es el Sistema que organiza y ordena a Madrid, a Bruselas, a Washington y a sus replicantes de las distintas marcas de moral, decencia y responsabilidad que usamos lo que él decide muy a gusto con el patético espectáculo de la vida que disfrutamos.

(Artículo publicado en El Periódico de Catalunya, martes, 22 de septiembre del 2015)


sábado, 19 de septiembre de 2015

Y nos dijeron que la lucha de clases había terminado


Tenían que venir los Bancos, con CaixaBank y Sabadell al frente, las otras grandes empresas emplazadas en Catalunya y los más diversos funcionarios de la Unión Europea, a decirnos cómo es el Sistema para que se rompa el hechizo donde se esconde la patronal de la independencia. Sencillamente y de un plumazo han venido a decirnos a todos que los pueblos no tienen ningún significado en sus ofertas aparte de comprarse y venderse. ¿A quiénes nos vende CDC? ¿Quiénes compran ERC? El paisaje empieza a iluminarse antes de la batalla: la independencia, la verdadera independencia sólo se logra luchando contra el Capital y todo su entramado político, económico y cultural. Mientras muchos independentistas catalanes crean que esa lucha es cursi, pasada de moda, anti-democrática y todos esos eslóganes con que se perfuman, sólo se estarán enseñando unos a otros, para regocijo de la clase donde se han cobijado, las máscaras de la más pueril inocencia.

Después de los últimos comunicados de la Banca, los empresarios, los círculos de economía y la gran muralla europea, todo se hace más claro para los intereses de los pueblos: volvemos a extender la fraternidad de nuestras luchas de clases o la perdemos al alíarnos con el magnate Warren Buffett cuando dijo “sí, hay una guerra de clases, de acuerdo, pero es la mía, la de los ricos, la que está haciendo esa guerra, y vamos ganando". ¿Es que el pueblo catalán va ganando su independencia por su pertenencia a esa clase o es un pueblo como tantos otros que se ahogan en el Mediterráneo por no saber cuál es el enigma de su indispensable lucha como pueblo?

Ya sabemos con mayor conciencia que aquellos que nos dijeron que la lucha de clases había terminado incurrían en el mayor sofisma de la historia contemporánea: dijeron que nos traían hermosas manzanas y eran desperdicios de animales muertos lo que nos han puesto en nuestras banderas. Hasta que no echemos de nuestras mentes esos cementerios no tendremos derecho a decidir quiénes somos.

lunes, 14 de septiembre de 2015

El sí y el no proyectan otros síes y otros noes



¿A qué nos enfrentamos en las elecciones catalanas del 27S? ¿Independencia sí o independencia no? ¿Sólo cuentan el sí y el no o hay otras interrogantes en el entusiasmo con que vamos a las urnas?

¿Qué proyecto de libertad y de justicia social vamos a votar? ¿La sumisión a las transnacionales en que se fundamentan los Estados miembros de la Unión Europea que están hundiendo al pueblo griego o un proyecto que inicie la ruptura con la codicia en que los ricos son cada vez más ricos a costa de nuestra precariedad? ¿La privatización de la sanidad, la educación y los servicios sociales o un proyecto que impulse su eficiencia pública sin otro interés que los beneficios que reporten a la población? ¿El exitoso espectáculo del fracaso de las luchas revolucionarias o un proyecto donde la transparencia del gobierno sea la clave de todas las apreciaciones políticas? ¿No hay alternativas a la OTAN, al TTIP, al TISA y al continuo expolio de las clases trabajadoras o podemos colaborar al final de las intervenciones militares y al saqueo de las riquezas de los pueblos que empujan a la emigración a millones de personas? ¿Podrá aplastarnos la corrupción política que corroe nuestra libertad o la aplastaremos nosotros a ella para construir nuestra más completa soberanía?

¿A quiénes elegiremos al próximo Parlamento de Catalunya? ¿A Partidos Políticos que quieren mantener la Vieja Política de obedecer a los Mercados y a la Deuda ilegítima o a Otras Propuestas que quieren fundar una Nueva Política que obedezca al Bien Común? ¿Elegiremos a políticos que piensan que hay pueblos con los que nunca podemos llegar a nada saludable o a dirigentes que provoquen la buena sabia de los pueblos? ¿Elegiremos a quienes quieren que votemos cuando les convenga, que nos manejan como títeres del conflicto de sus élites, que no piensan bajarse los altos salarios fijados y que no quieren renunciar a los privilegios que disfrutan por encima del resto de la población o elegiremos a personas que deben consultarnos cada vez que sea necesario, sabiendo que el poder de la conveniencia reside en las demandas populares, que no deben confundirnos con graciosas marionetas, que comprendan que los salarios que tendrán serán acordes con el estado de la mayoría de la población y que no habrá privilegios en el gobierno de la administración pública?

¿Qué les pedimos a las nuevas autoridades? ¿Que nos engañen, que nos manipulen, que produzcan mayores desigualdades y que nos lleven a guerras atroces o que gobiernen con la verdad en todo, sin oportunismos demagógicos, por el fin de los que se benefician con el empeoramiento de otros y que busquen siempre los caminos de la paz imaginando que el Ser Humano puede ser un encuentro universal y obligatorio? ¿No es posible esa imaginación y debemos doblegarnos a la idea de que somos la eterna basura de la Historia o también debe ser ley el coraje para no abandonar las manifestaciones independentistas para decidirlo todo? ¿A quiénes en verdad les interesa que la independencia catalana se reduzca al anhelo nacional y se olvide de las luchas de clases que vibran en toda España? ¿Por España podría iniciarse la verdadera independencia que asusta a las derechas europeas, españolas y catalanas? ¿Es que la dignidad podrá alcanzarse pactando con el poder de sus depredadores o mediante las luchas sociales que la encarnan, la exigen y la ganan por los grandes sentimientos de fraternidad y solidaridad entre los pueblos? ¿Nos alegraremos, nos angustiaremos, nos entenderemos y lucharemos mucho mejor con los compañeros austriacos y daneses o con andaluces, mallorquines, vascos, gallegos, valencianos, aragoneses, cántabros, extremeños y los otros pueblos de España, del Mediterráneo y de Latinoamérica? ¿A quiénes podríamos estar entregándoles nuestra preciosa y gozosa libertad de acuerdo a lo que votemos?

¿Qué sabremos la noche del 27S? ¿Catalunya sí o Catalunya no? Tanto el sí como el no proyectan otros síes y otros noes que nos dicen quiénes somos, dónde estamos y adónde vamos antes de la noche.