sábado, 9 de diciembre de 2017

Las trampas de la Ética

Resulta rabiosamente necesaria la radicalidad de la Ética para que se cumplan las grandes transformaciones a que el mundo está abocado, aunque ello solo será posible si antes nos curamos la rabia. Esta persistirá mientras impere el negocio individual con la riqueza colectiva. Entonces no podremos esperar principios éticos en el denigrante orden mundial, una situación favorable a unos y muy desfavorable a muchos más. Esta desigualdad atiza los sentimientos de rechazo, soledad y protección que perviven en los límites del ser humano. Por esta barbaridad, tan antigua como contemporánea, se mantiene el antagonismo que envenena el comportamiento ético en la diversidad de Mundos, sociedades y personas. El individuo, al sentir que su vida no es respetada, no puede abrazar cabalmente a la comunidad humana. Las condiciones en que se desenvuelve la vida imponen con obstinación las reglas.

Si no luchamos radicalmente por la justicia social, la Ética se llena de trampas en complicidad con las desigualdades sociales que reducen la sensibilidad a la reflexión ética y a todo estímulo por transformar el mundo. La impotencia asumida ante la igualdad social oxida el bien acumulado para enfrentar el complejo camino. Así, la Ética llega al Mundo de los Pobres como el lodazal que emana de su pobreza. Son los gestos de comprensión y generosidad que muchas veces recibimos de los pobres la plenitud del diálogo para radicalizar a la Ética. Si los pobres pueden, todos podemos, porque ellos son los menos responsables de que el alma común se nos esfume.


El gran espectáculo de la vida ha de continuar, pero si no continúa con una radical opción por los pobres, esta continuidad fomentará mayores trampas a la Ética. Entre el Primer Mundo y el Tercero, y dentro de ellos mismos incluso, palpita una brecha de dolor que hace fracasar el buen porvenir de la civilización humana. Si no entendemos que todos los propósitos actúan en dependencia de la justicia social nos quedaremos sin solución para la rabia.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Galileo Galilei entre nosotros (Homenaje a Joan Alsina y Joaquim Vallmajó)

ANDREA: Desgraciado el país que no tiene héroes.
GALILEO: No, desgraciado el país que los necesita.”

Son los parlamentos del cuadro 13 de la obra teatral GALILEO GALILEI, del escritor Bertolt Brecht, que me siguen interpelando a casi 40 años de haber dicho en escena el primero y escuchar el segundo. Nuestro mundo es cada vez más uno solo, pero cada vez más se nos revelan las inmorales diferencias entre sus partes. Mientras Galileo elige la salvación individual, Andrea legitima la defensa colectiva.

Por más de 1 año ensayé, junto a Julio Rodríguez, con el grandísimo actor y director cubano Vicente Revuelta el cuadro 14. Es el momento en que el maestro le entrega a su ex-alumno una copia del libro por el que está encarcelado, a lo que Andrea responde: “es mejor unas manos manchadas que vacías” y le extiende su mano que Galileo rechaza: “Bienvenida sea la Nueva Ciencia con la Nueva Ética que nos destruirá a todos al bendecir nuestra negociadora comunidad temerosa de la muerte, porque no hay trabajo científico que pueda ser escrito por un solo hombre”. Ello nos enfrenta a las cosas que hacemos: si es por “el vicio de hacerlas sin importarnos qué haga el poder con ellas” o si llevarlas con el pueblo demostrarán nuestras flaquezas.


Galileo, con su retractación al ver los instrumentos de tortura, paralizó la verdad científica de su tiempo e hizo retroceder las tribunas del pueblo que alentaba. Las luchas contra el poder que las generan han de lidiar su valentía con la responsabilidad asumida. Cuando esto se descarta, somos absorbidos por la suerte que, si bien puede salvarnos del martirio, nos avisa que debemos llamar a otros (no, por ahora, al nuevo Andrea) con más abarcadores entendimientos. Andrea, viendo al genio destrozado, lo absuelve: “usted dijo que le aburrían los que sufren y que el único propósito de la ciencia es atenuar la fatiga de la existencia humana”. Por ello el proceso de Galileo se mueve graciosamente entre nosotros mientras cuidamos la soledad de nuestro trabajo, nuestra comida, nuestro vino y nuestro sueño. Brecht reescribió el cuadro 14 varias veces y, sin olvidar la estrechez de la condición humana de su protagonista ni la suya con el horror del nazismo que lo ocupaba y del cual había escapado, priorizó luchar contra la catástrofe que significó el lanzamiento por los EEUU de la primera bomba nuclear sobre los pueblos. Con la autocrítica del sabio, Brecht nos propone que solo uniéndonos al sufrimiento del mundo podremos vencer al mercado de la infamia que nos asfixia a todos, porque las ideas solo alcanzarán algo realmente provechoso cuando la fascinación de nuestras luchas sea cambiar la historia.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Gracias a la inevitable realidad (Homenaje y crítica a la CUP-CC)

Como empedernido anticapitalista siempre he sido un simpatizante y votante de la CUP. Creo que es la organización política en Catalunya que más se ha ocupado de forjar una unidad popular desde el municipalismo, o sea, desde donde está su más exacta posibilidad de triunfo. Como quien dice que ya es hora de que nos dediquemos con mayor fortaleza y realismo a ello, escribo este homenaje y crítica a la CUP. Precisamente por creer que el gran problema a vencer no es si exponemos nuestros cuerpos, sino si luchamos contra el espíritu adocenado en el sueño primermundista:

GRACIAS A LA INEVITABLE REALIDAD

Gracias al radical amor a las luchas que tengan los ojos en su tiempo, los pueblos y las personas se levantarán siempre. Esa es la historia. Ningún error debe desalentar a nadie. Habrá que reiventar la credibilidad de la palabra y recobrar el eficiente verbo de los hechos. Es una responsabilidad hasta sus últimas consecuencias de quienes intenten mostrar el camino. No hay nada peor en las luchas que estimularlas sin perspectivas. Enseguida se deforman y se exponen a perder la coherencia con la verdad voceada en los auditorios.

Gracias a nuestra escurridiza valentía evitaremos salir del campo de los mortales en la situación de sus vidas. Digamos entonces que no tuvimos fuerzas suficientes para celebrar bien el 1-O, que tampoco ahora las tenemos para oponernos al 155 y que no las tendremos si queremos hacer solos la República. El espíritu Pujol comparte sus raíces con esa España que no es más que otra de las tantas historias de Europa que nos ha llevado a esta UE a favor del capital y en contra de las luchas de sus pueblos. Las clases trabajadoras tienen idénticas ansias liberadoras en todas partes y es ahí donde hemos de ocuparnos. Solo si se trabaja con perseverancia y sin fecha para ver la unidad popular lo entenderá una sociedad muy poco concienciada con su necesidad y bastante adocenada en su sueño Primermundista. No hay esperanza si no luchamos junto a nuestros iguales de Catalunya, España y Europa.

Gracias al panadero y al pan nuestro de cada día se alimentará el camino para que no se construyan cementerios en el mar ni se ignoren los derechos que tenemos todos a mirarnos con limpieza. No se trata de asaltar los cielos, sino de que ellos se presenten en la tierra con las transformaciones que hagamos en la sociedad aún sin tener todo el poder para ello. Se nos impone la sanidad de la palabra luchando contra lo que nos mata el trabajo, el bienestar compartido y la historia de la fraternidad. Desterrando todos los espectáculos paralizantes encontraremos la realidad.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Definiendo mis luchas y mis pueblos

Hace muy poco los postconvergentes aprobaban junto al PP el tratado que la UE firmaba con Canadá, el CETA, el mismo que anula la fuerza de los tribunales de los países europeos a favor de los jueces que impongan las Transnacionales. Ahora el lider postconvergente, convertido al independentismo y viendo el rechazo que la UE le hace al proceso catalán, le expresa a la UE “si esa es la Europa que quiere”. ¿No lo sabía cuando aprobó el CETA?

En pleno conflicto europeo, europeo, como el que le tiene planteado Catalunya a la Unión Europea ante las antipopulares medidas que el gobierno español ha tomado en esta región de Europa, la UE, en vez de atenderlo, se desentiende de él para agudizar su injerencia en Venezuela. Recientemente la UE premió a la reaccionaria oposición venezolana y el próximo lunes día 13 aprobará sin discusión previa nuevas medidas para "forzar negociaciones significativas" entre el legítimo gobierno latinoamericano y su oposición. Si esto lo hace la UE en un territorio tan lejos de ella como Venezuela, ¿por qué no puede hacerlo entre los cercanos Catalunya y España en tierras plenamente europeas?

¿La UE, junto a otras entidades que ella protege, es realmente un manantial para el beneficio de los pueblos de Europa o una corporación para aglutinar a los poderes que deben expandir el capitalismo neoliberal por el mundo y acorralar a todos los movimiento liberadores de los pueblos dondequiera que se manifiesten?


Es verdad que denunciar a la UE es muy positivo, pero ¿lo es esperar de la UE o del parlamento de Flandes algo que no quieren escuchar? Esta esperanza puede situarnos en el shock que ha estudiado Naomi Klein para explicarnos cómo se dan los Golpes a los Pueblos mediante el desvío de sus luchas y sus enconadas posiciones. Si el independentismo catalán, en su magnífica organización y despliegue, no entiende que su fuerza real hierve con la unidad de todos los pueblos de España, Europa y el mundo, ¿podrá entender cuál es su lucha y cuál es su pueblo?

martes, 7 de noviembre de 2017

Octubre en el horizonte (Centenario de la Revolución Rusa)

El mundo se iluminó con aquel octubre de 1917 en Rusia, y aun cuando la idea comunista que lo sustentó ha sido y es el pensamiento más descalificado y agredido de toda la historia, el fuego esencial de la humanidad no cesa de alimentarlo. Se buscan sus errores, sus absurdos y sus tropelías en su desarrollo en la Unión Soviética y en otros sitios que intentaron o intentan desbrozar el camino, pero su trascendencia y su luz se siguen exaltando en las más diversas sociedades del mundo. No hay país ni pueblo donde la llama se haya apagado definitivamente. El aliento de la Revolución de Octubre está íntimamente ligado a lo mejor de la condición humana. Los poderosos motores que quieren ahogarlo, aunque logren algo, terminan desgastándose. Una y otra vez todas las corrientes del pensamiento se ven urgidas a repasarlo, a pesar de que algunas vayan de puntillas, y las que no lo contemplan en su magnífica fuerza y resonancia, violentan el curso de la civilización humana. Irremediablemente quedan rezagadas o disminuidas para la historia.

Octubre de 1917 no es solo la revolución o la esperanza en el mejoramiento humano, octubre es, sobre todo lo que conocemos y nos anima o nos desafía, el punto culminante en que la vida, para su existencia y protección, logra imaginar el cambio de una era.


Tenemos múltiples interpretaciones y vías de cómo será el futuro, pero en todas ellas Octubre nos lanza, nos advierte, nos transforma. Y ese es el gran trabajo de todos los que creemos en la proximidad del cambio mundial: buscarnos, acercarnos y definirnos ante la otra línea sin posibilidad de significarlo: el sistema político, económico, social, cultural y mediático que domina al mundo actual y que concibe a la libertad para que no logre nunca la unidad que lo entierre. La impotencia colectiva a cómo va la vida con la prioridad individual, el cambio climático y las guerras nucleares son el mejor ejemplo del método. Octubre es la mayor impronta para decidir la permanencia de la especie humana.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Catalunya entre el vacío y la fuente

El independentismo catalán, posiblemente sin imaginarlo, se está viendo inmerso en caer al vacío o abrir una fuente en la realidad de Catalunya, España y Europa. Sabemos que supone un efecto dominó si no incluye otros temas con los que Europa ya acosó a Cuba, ahogó a Grecia y demoniza a Venezuela. El espectro político transformador, dentro o expectante del proceso, ve cómo el movimiento absorbe o rebaja sus luchas históricas. Apartando las ideas que lo tachan de mero nacionalismo que daña a las clases trabajadoras, se nos plantea un debate que conjugue la unidad en los principales temas. Las interrogantes pueden caer en otro vacío o abrir otra fuente de imprevisible destino, pero la claridad de las respuestas puede decidirlo.

¿Puede el independentismo, al buscar una unidad de país, acompañarse de la lucha de clases, una firmeza rotunda contra la ideología de derecha, las amenazas de la ultra derecha y el renaciente fascismo, así como de una redefinición de la Democracia, la Ley y el Estado de Derecho que ahora privilegian a los grandes intereses económicos y donde se salvan los políticos corruptos y aquellos que pueden seguir navegando en cualquier realidad por su enorme poder adquisitivo? ¿Será posible la indispensable unidad de los pueblos en el tramo actual de la historia o el independentismo catalán la concibe como un proceso largo que a él no le compete, pues ello solo podrá concebirse con la libertad de todos los pueblos donde cada uno afronte los desafíos de sus realidades, que es lo que él hace ahora? ¿Puede Catalunya alcanzar su reivindicación sin la ayuda del mundo que está pidiendo o esto solo es un eslogan?

Y si la unidad, por las respuestas dadas, no se logra, pero gana el independentismo en unas elecciones ¿volveríamos al sitio donde ahora estamos? Y también cabe pensar si pierde: ¿cómo quedan las luchas expuestas al vacío o a la fuente? Sea cual sea el final de este proceso, él debe llevarnos a la máxima unidad con la que los pueblos hacen la historia.


viernes, 3 de noviembre de 2017

La independencia de la historia...

Europa parece entrar en movimiento con el endurecimiento del conflicto entre Catalunya y España. Catalunya no es Palestina, ni el Kurdistán, ni el Sahara, ni tampoco Grecia, y mucho menos Cuba o Venezuela, pero está en el mismo mundo que ellos: los perseguidos por querer cambiar las reglas del juego democrático.

En momentos en que la UE espera de España un recorte de millones de euros y que ya el gobierno español ha puesto en sus presupuestos para 2018 en educación, sanidad y servicios sociales (un añadido a anteriores recortes asumidos por todos los gobiernos regionales del Estado), la situación se complica. Se ha dicho que las derechas catalanas y españolas usan al independentismo catalán para ocultar su corrupción. Y ahora desde el Banco de España se dice que la crisis catalana puede costarle al Reino 27 mil millones de euros. ¿Podrá el independentismo o su oposición hacer algo para evitar los recortes hechos, los que están por hacerse y remediar la gran pérdida que se cuenta por la crisis catalana?

Conocemos a los millones de trabajadores que han perdido sus empleos y subsidios, viéndose hundidos en la pobreza. También a los que ven cortados los servicios de electricidad, gas y agua, son desahuciados de sus casas y sufren mirando en silencio a sus muertos. Es un paisaje que reta al independentismo catalán y tienta a la historia.


No es si el imperio del capital sin fronteras está preparado para asumir un nuevo mapa en Europa, es si los pueblos que la forman lo están para sustituirlo. No es si la verdad y la mentira se unen para jugar su partida más ingenua, es si sabemos beneficiar a todas las luchas con sabiduría y resistencia. Despertamos al sueño democrático con nuestros principios o seguiremos viviendo la pesadilla de no saber distinguir entre el bien y el mal. No olvidemos que la historia, sin pertenecerle a nadie, es un campo de batalla en el telar de la memoria. Si se trabaja bien el tejido heredado y por hacer, no hay imperio que venza al tiempo del pueblo.

lunes, 30 de octubre de 2017

Entrando en las nubes del independentismo catalán

Creí y seguiré creyendo que el independentismo catalán es la auténtica lucha de un pueblo en aras de su más completa soberanía y que la conseguirá si une su derecho al del resto de las luchas justas, sobre todo a las causas sociales que pululan en todos los pueblos y a aquellas otras que al entrelazarse pueden todas empezar a resolverse e ir aproximando el fin de un status quo dominado por un sistema opresivo y denigrante con la dignidad humana. Casi ninguna de estas luchas puede solucionarse satisfactoriamente si no se interrelacionan y concretamente en el Reino de España solo saldrán adelante, y sin una fecha para su solución, si inician el cuestionamiento de la Ley, la Democracia y el Estado de Derecho que las condena a todas.

La astucia con que se sigue moviendo el independentismo puede mermar sus fuerzas. Pasadas 2 semanas de infarto, un día en plena epilepsia con aquel que fue identificado como un “botifler” que traicionaba por “155 monedas”, el Parlament, a quien aquel cedió la proclamación de la República Catalana, decidió votarla mediante el voto secreto para evitar represalias y donde se consiguió aprobarla con 70 SÍ, 10 NO, 2 en blanco y 53 diputados ausentes. Pero no se puede desobedecer una ley cuando se sigue creyendo en ella al temer sus efectos. Toda lucha exige un máximo de valentía para quienes la guían, aunque ello no implique el suicidio personal, pero si la responsabilidad con el pueblo que los sigue. A varios días de aquel significativo paso, la dolorosa aplicación por el gobierno español del artículo 155 de la Constitución española cesa al gobierno catalán, disuelve el Parlament y convoca elecciones.

Así, al gran día de la epilepsia no le sucedió el paso necesario para su sanación y que el cuerpo siguiera caminando. El independentismo avanza insistiendo en la certeza de su astucia diciéndonos que ahora “habrá que tomar decisiones que no serán fáciles de entender”. ¿Es que hasta ahora lo entendíamos todo? ¿Sabrá el independentismo interpretar su realidad sin relacionarse con tantas luchas sociales que nunca tuvieron su presencia masiva? ¿Entenderemos juntos la realidad catalana, española, europea y mundial o solo volveremos a estar ante un derecho sin su significado para otros? Para nadie es un secreto, a pesar de la abundancia en que este se multiplica y se mueve en nuestros tiempos, que más tarde o más temprano a todo paso le sigue otro con independencia del dicho de que “lo real en política es lo que no se ve”, pues para el seguimiento de un paso por el pueblo lo real en política es también lo que se ve.


Ante la rapidez del cambiante panorama político catalán, muchos esperan a que el paisaje, más nublado que nunca, se despeje, pero tal vez sea este el mejor momento para que todos entremos en las nubes y, a pesar de no tener poderes para descifrarlas, tengamos la firme voluntad de compartir la salida del sol.

lunes, 23 de octubre de 2017

Catalunya, la lucha de la vida no se acaba nunca

Menos la grotesca unidad de la Derecha para la aplicación de su bestialidad, todas las otras unidades parecen arrebatarle su típico individualismo y apropiarse de una estancia en la más extraña soledad con todas las posibles peleas y disensos en su defensa de una Libertad, una Ley, una Democracia, un Estado de Derecho y una Convivencia Social que no sean los valores humanos interpretados por la Derecha a sangre y fuego. La Izquierda padece mientras las nubes del día y el calor del sol parecen rogar a los pueblos que permanezcan tranquilos, humillados y derrotados, porque ese es el paisaje que la inhumanidad quiere para la humanidad. Pero todos sabemos que el sabor de la vida no se siente solo en la temeridad de un día, sino en toda la sabiduría que nuestra unidad puede enriquecerse con la convicción de las razones para vivir todos los días.

Ante las draconianas medidas propuestas por el gobierno español para ahogar el movimiento independentista catalán, un célebre futbolista expresa que “es un día triste para Europa, para el mundo y para la democracia”. Es evidente que estaba pensando en su tragedia, como seguramente defenderán muchos, pero cuando la vida se está forjando de manera tan global solo cabe pensar globalmente si queremos alcanzar soluciones reales y duraderas. Vivimos tantos días donde la represión y la humillación son el pan nuestro de la inmensa mayoría de la humanidad que nadie en España, aún en las radicales diferencias de la fuerza bruta del PP, el seguidismo de C´s, la estrategia del PSOE, la astucia de Artur Mas, el ADN negociador de Puigdemont, la República de ERC, la esperanza de Podemos y la ilusión de la CUP, podrá eliminar si no se van transformando un Orden Mundial y una Cultura de la Indignidad que puede asfixiarnos a todos.

Claman por nosotros la miseria y el saqueo impuestos a millones de personas junto a las guerras imperialistas en Afganistán, Irak, Libia Siria y Yemen que han generado una ola inmensa de refugiados en el horror de sus interminables días. Claman por nosotros la estrangulación del pueblo palestino, la angustiosa resistencia del solidario pueblo cubano y el esperanzado pueblo de Venezuela acosado por la guerra económica y mediática del mundo avaricioso. Y aún son muchos más los que viven días largamente tristes entre los que no podemos olvidar a los que claman en nuestra propia casa y que prácticamente se están quedando en el abismo del desempleo, de los desahucios, del aumento de la desigualdad y la pobreza muy cerca de un insultante glamour por una corrupción política y económica absolutamente aberrante. Es ya demasiado el dolor y la muerte de los más débiles que son una realidad diaria en Catalunya, en España, en Europa y en el mundo.


No nos engañemos: solo en la más profunda convicción de la unidad con los problemas del mundo podremos vencer a los días más tristes de la vida. No puede aceptarse ni la represión ni la humillación del movimiento independentista catalán porque en él, además de su legitimidad y como en toda reivindicación con sus excesos, se adhirieron las luchas de muchos de los mejores hombres y mujeres de Catalunya que siempre han clamado por la dignidad del mundo. Los pueblos no aceptarán jamás que la represión y la humillación sean, según las Constituciones, las Leyes, la Libertad, la Democracia, el Estado de Derecho y el Individualismo reinante en sus países, el miedo que les impida luchar sin fecha de caducidad por la unidad que puede otorgarles la victoria sobre la brutalidad del mundo. Esto es lo que nos demanda el corazón y la razón del más ferviente curso de la historia con la dignidad de las auténticas luchas populares.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Los Jordis y la dignidad de Catalunya

Siempre he creído que la derecha -como aliada del capital y sus privilegios-, nunca cesa de pensar en cómo joder un poco más a las clases trabajadoras y en deshacerles sus luchas, porque ese es su origen, su desarrollo y su culminación como clase social. Si por la independencia de Catalunya la derecha cambia su destino y se une al pueblo para compartir intereses y emprender proyectos juntos, estamos ante la mayor imprevisibilidad de los acontecimientos para el sistema capitalista, puesto que entramos en la espinosa disyuntiva de la dignidad de toda vida humana a la que tanto daña el actual orden establecido por el capital. Entonces el pueblo debe saber que en la unidad de su rebeldía es él quien siempre lleva la mayor carga. Muchos no se enteran de ello, otros no quieren hablar de esas cosas y algunos lo saben pero siguen caminando.

Ante el camino emprendido por Catalunya, la primera reacción del capital, incluso aquel considerado bien catalanista, ha sido huir de la incertidumbre jurídica donde su llamado Estado de Derecho lo ampara. Hasta la poderosa aseguradora SegurCaixa cancela sus pólizas de responsabilidad con la Generalitat y el Parlament. Toda una amenaza general a la sociedad catalana. Pero el capitalismo siempre va más allá de todo lo imaginado por el pueblo en sus ansias liberadoras. La independencia de Catalunya cuesta mucho a los marcos institucionales donde el capital se mueve libremente y reinventa su indigno sistema. No es casual que la Unión Europea no se implique con la República Catalana y no condene las cargas policiales del 1-O ni el encarcelamiento de los Jordis. Con estos en prisión ya se sabe a qué se juega junto al Govern y qué resistencia se espera del pueblo catalán.


Catalunya alista su dignidad en el mundo o el desafío de su unidad habrá sido una locura. Y si enloquecer es lo más práctico y concluyente de esta historia, maldito sea este capitalismo primermundista que es capaz de preparar una revolución popular para fortalecer al sistema.

¡Hay que aclarar si habrá rodillas en tierra!

De la Constitución del 78, influida oportunamente por el terror de la dictadura franquista, se desprendió la organización del Reino de España y así se proclamó el inicio de la democracia. Esto permitió que en diversas fechas los partidos políticos mayoritarios (PP y PSOE) pactaran la interpretación fundacional del Estado. Por mucho que hubiera una mayoría de ciudadanos a favor de un referéndum para decidir entre la monarquía y la república, ya eso estaba decidido por las élites herederas del antiguo régimen y todos los españoles, por la exigencia de esas cúpulas a realizar una transición tranquila, aprobaron una Carta Magna con una genuflexión frente a sus majestades.

Y así sucedió en múltiples otros aspectos, como aquella reforma que el PP y el PSOE aprobaron en una madrugada para fijar el tope del déficit y una deuda máxima que no afectara a los mercados. Ya había un largo historial de luchas populares que llega a su cenit con el conflicto independentista catalán. El pueblo, los ciudadanos, la gente, los conjurados o como se les quiera llamar, reclaman su derecho a arreglar la Constitución. Esto es el gran problema de España que, en vista del bipartidismo político que paraliza a la sociedad española, quiere imposibilitar ese derecho.


Según el PP, C's y el PSOE hay que arrodillarse. Y se sabía que iban a intervenir el 1-O. Como no se les hizo caso, reprimieron, pero no solo a las personas, sino a todo el territorio catalán. Hasta el que no es independentista, pero sintió alguna curiosidad y pasó por un colegio, cogió su porrazo. Por eso el discurso del rey criminaliza a los reprimidos. Felizmente desde Catalunya se volvió a pedir un diálogo, siendo esta acción un hecho sobresaliente del independentismo. Pero, no, PP, C's, PSOE y la Corona de los 4 reyes que sostenemos quieren que se aclare si habrá rodillas en tierra. No hay que empujar a nadie a nada, pero sí saber si los porrazos forman parte de una constitución que nunca el pueblo podrá cambiar sin permiso del PP y el PSOE. 

Las últimas migajas del silencio

No resulta difícil preveer el torbellino social que puede desencadenarse en España, y posiblemente en Europa, con la situación en Catalunya. A partir de las cargas policiales del 1-O donde, aún cuando no fueron nada novedosas para las reivindicaciones populares en los dos territorios, por el solo hecho de que se ejecutaran contra uno de los pilares que más defienden las democracias neoliberales europeas -el pacífico ejercicio del voto-, el conflicto catalán arriba a sus más inciertos extremos: dos bandos con escasas posibilidades de reconducir su pugna a pesar del diálogo y la mediación que muchos les solicitan. Es casi imposible sobrevolarlos, hay que andar con uno o con otro. Y en ambos aparecen con similar vehemencia clases trabajadoras igualmente humilladas y explotadas por un sistema que no las asimila si no es derrotándolas. Ya todo está en manos de la capacidad con que el sistema capitalista primermundista y los pueblos que se benefician de él puedan determinar una salida sostenible para las dos posiciones y donde no prospere, con carácter despectivo, una lucha entre españolistas y catalanistas o entre unionistas e independentistas que desacreditarían a todos los caminos que se emprendan en la liberación de los pueblos.


El triunfo de todo movimiento radical está montado en la rapidez con que el cambio transcendental propuesto pueda generar mayores entusiasmos. Si este martes hay en Catalunya una declaración unilateral de independencia y ello provoca cargas mayores de fuerzas policiales o militares para las que el pueblo no está preparado, el movimiento independentista habrá perdido una buena parte de su legitimidad y España incrementará su fracaso como Estado democrático. Si no hay declaración unilateral, los dos bandos habrán pospuesto el conflicto hasta nuevo aviso donde la reivindicación popular pueda, barriendo las últimas migajas del silencio que insisten en mantenerse equidistantes, asumir que todo en la vida es un riesgo y por ello solo se vive una vez. 

Catalunya: Un Nuevo País: Un Mundo Mejor

La historia no tiene el magnetismo de las emociones ni las urgencias de todas las justicias, pero sí que se basa en ellas para ir tejiendo sus velocidades. Nadie sabe hasta dónde llegarán los magnetismos y las urgencias del independentismo catalán, pero de que influirán notablemente en las sociedades catalanas, españolas y europeas no caben dudas, Por lo pronto está planteado la creación de Un Nuevo País con una apuesta bastante clara hacia Un Mundo Mejor que incluye, incluso, hasta el inconcebible acompañamiento -a regañadientes desde luego-, de una derecha que no ve salvación posible si no canta l'Estaca contra su poder corrupto y corruptor. Pareciera que todos, como debería ser, vamos juntos al encuentro de la unidad histórica por el bien de la sociedad humana. Sí, pacíficamente, pero es una revolución en toda regla y nada de revueltas postmodernas. Es la grandeza y la autenticidad de las reivindicaciones populares ubicadas en el corazón de la realidad. Lo que se ha planteado en Catalunya es más claro que el agua:


Justo derecho a vivir en la lengua y la cultura con que se nació y se quiere seguir creciendo, fin de la violencia policiaca donde el ojo de Esther Quintana sea un amuleto infinito, establecimiento de la Renta Garantizada Ciudadana que elimine las graves desigualdades sociales, cese de los desahucios y de la precariedad laboral, absoluto rechazo al corte de los suministros básicos cuando no se puedan pagar, defensa total de la sanidad y la educación públicas y gratuitas, combate muy bien definido a la corrupción, el fraude fiscal y la conversión del trabajo en engorde del capital. Y aún habremos de hablar de la deuda ilegítima y que nunca ningún pago de cualquier deuda sea a costa de la vida de las personas. Difícil y complejo desafío en el independentismo catalán que, estímelo o no, ya ha de asumirlo si no quiere ser derrotado como lo fue el pueblo griego cuando desafió a Europa y apenas recibió la necesaria solidaridad de los diversos pueblos europeos.

martes, 12 de septiembre de 2017

La solidaridad se llama Cuba

Esta vez Cuba ha pertenecido al huracán, por esa cuantía de fallecidos que nos ha extrañado tanto y por la devastación de tantos recursos vitales que a nadie ha extrañado por la fuerza que tenía el fenómeno que ya abandonó la isla. Ahora falta que Cuba vuelva a pertenecernos por todo lo que podamos hacer por su pronta recuperación. Y como toda la justicia del mundo depende siempre de a qué lado nos aproximamos, Cuba nos espera. Nuestra conversión en huracanes de ayuda nos dirá si realmente creemos todavía en la solidaridad con las mejores ideas de sus verdaderas raíces.

La mayoría de vosotros ya conocen la humildad de mi vida por estas otras tierras de lucha. Nunca preferí otros tesoros que, seguramente, ahora me hubieran agradado tener, o quizás no y siga eligiendo vivir como vivo y que aquellos que poseen otra suerte piensen en los valores que Cuba representa. Si ahora yo he podido sacar de mis cuentas mensuales 50 euros para donarlos a la isla, ¿qué no podrán sacar los que no hacen cuentas o los que hacen menos? Seguramente podrán sobrepasarme y en ello me sentiré representado extensamente.

En los próximos días diversos movimientos de solidaridad con Cuba abrirán cuentas para las pertinentes donaciones. Por lo pronto ya sé de una y aquí se las envío. Desde cualquier parte del mundo pueden hacer las correspondientes transferencias a: Caja Laboral – Euskadiko Kutxa
ES55 3035 0134 43 1340056971. Titular: Euskadi-Cuba. BIC CLPEES2MXXX, especificando el nombre y apellidos del donante. Y para cualquier consulta, diríjanse a: medios@euskadicuba.org
Nunca será mejor la cooperación que cuando se dirige a aquel lugar donde se privilegia que todos tenemos el mismo derecho a la vida y se practica con tantos pueblos diversos en nuestro adolorido mundo como lo hace durante décadas, a pesar de las circunstancias de bloqueo y continuas interferencias hacia ese afán de compartir siempre lo poco que tiene, esa tierra huracanada donde Patria es Humanidad que lleva el nombre de Cuba.


domingo, 10 de septiembre de 2017

Nuestra mayor responsabilidad es la esperanza

Más que la era digital, vivimos la era de la manipulación en todos los aspectos de la vida cotidiana por unos poderes económicos, políticos, culturales y mediáticos que buscan librarse de la fuerza que tienen las legítimas reivindicaciones populares. Cuando la mayoría de los servicios públicos, recortados sus presupuestos, crean el ambiente idóneo para una privatización completa, la vida entera está en peligro. Ya no solo las empresas del agua y la electricidad son privadas, es toda la nación refundándose en un contubernio público-privado con la sanidad, la educación, la cultura, el deporte, las comunicaciones, los medios informativos generales y la militarización del Estado.

Gran parte del gobierno estatal, el autonómico y el municipal entienden que esta perversión se adapta a la realidad del mundo actual. Usan el poder democrático con que los elegimos para darlo a la libertad de la gran empresa y esto no solo afecta a las entidades públicas, sino también a las medianas y pequeñas empresas cooperativas que junto a cada persona ven privatizarse, a favor del gran empresario, sus derechos a la existencia con la aceptación del poder adquisitivo ciudadano como el súmmum valor para acceder a los bienes esenciales y, desacreditado el insostenible uso de las armas para defenderse, al acceso de algún poder en el abanico de la manipulación. Así los dos valores principales de nuestra convivencia, con la expansión de las guerras neocoloniales que nos hacen cómplices de un mortífero modelo de vida, alcanzan la máxima perversión.

Todos los trabajos y los trabajadores ya no dependen de su auténtica realización y necesidad, sino de la estimación ganancial que proyecten. La democracia se acomoda a la libertad de una pelea que se pacifica mediante la seguridad privada. Una aberración donde las grandes aseguradoras privadas eligen el valor que trasmitimos con un seguro privado. Nuestra humanidad se cotiza en un sistema donde la inmensa mayoría de la población no tiene voz ni voto para transformarlo. Frente a ello solo nos queda hacernos anti ese sistema y así evitar que nos prohíban el instinto de la supervivencia.


En Catalunya se empieza a imaginar un cambio radical y, a pesar de las múltiples dudas con el camino, dada la relevancia que tienen en él muchos de los que glorifican al sistema, estamos frente a la disyuntiva de creer o no creer que el proceso independentista puede alcanzar otras victorias. No creer es creer que las movilizaciones populares que luchan por una -aunque sea una sola-, legitimidad social, no crean capacidades para un cambio total. No creer es también creer que cada uno de nosotros significa muy poco. Entonces, hay que creer que nuestra mayor responsabilidad es con la esperanza. Creer que todo puede empezar no solo con las necesarias movilizaciones de la Diada y del 1 de octubre, sino en el imprescindible proceso constituyente que debe iniciarse al día siguiente donde han de blindarse tres declaraciones: 1-La lucha emprendida basa su justicia en que ha de ser compartida con todos los pueblos de España. 2-El modelo de producción y consumo que discrimina a millones de personas en sus iguales derechos a la vida y se engulle al planeta debe ser suprimido. 3-Las guerras neocoloniales deben ser condenadas como crímenes de lesa humanidad. Y solo después de este blindaje, comenzar a decidir que el derecho al sustento es de todos y que por ello ni el trabajo, ni la vivienda, ni el agua, ni la alimentación, ni la sanidad, ni la educación, ni la electricidad, ni el gas, ni las comunicaciones, ni los medios informativos generales, ni las principales investigaciones científicas y técnicas, ni la Banca y ni siquiera las buenas vacaciones deben su efectividad a su perversión. Por creer que Catalunya puede ser un comienzo, y apartándome de mis propias manipulaciones, rompo las cadenas del miedo que me inoculan el gobierno español, Europa y los privilegios del Primer Mundo al monopolizar la violencia de la ley con sus pervertidas democracia, libertad y paz pública, y participo del proceso independentista catalán. Puede que en estos momentos no existan en Catalunya y en España las disposiciones revolucionarias necesarias para las decisiones queridas, pero sí las pueden impulsar. Entonces, tal vez, Catalunya y España comprendan y aprendan algo sobre la resistencia de Cuba y Venezuela.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Para Cuba el máximo respeto

Desde luego que Cuba no es Jauja, pero por seguir luchando con sus principios humanistas el respeto a ella debe ser máximo.

Con el título “Cuba, decadencia y comunismo”, el barcelonés Enric Vivanco escribe en El Periódico de Catalunya que “constata”, después de “visitar 3 veces la ciudad de La Habana”, que “el comunismo no tiene futuro”. Todos somos libres de pensar lo que estimemos, pero la falta de una real argumentación rebaja la constatación. Dice que compró “diez libros por valor de 210 euros”. Supongo que fue a librerías privadas y obtuvo ediciones raras. El pueblo cubano es bueno, pero no tonto. Yo pagué 10 euros en la céntrica librería Fajad Jamís, subvencionada por el Estado, por 21 obras de la literatura universal. También él escribe sobre “la prostitución femenina y masculina”. No hay que viajar tanto para ver lo que en Barcelona alcanza niveles de degradación inconcebibles en Cuba.

Igual escribe espantado que “observó cómo se peleaban estirándose del pelo varias mujeres por no respetar el orden de una cola para entrar en un cine”. Qué violencia más curiosa ante los desastres sociales, secuestros y asesinatos que priman en México, Colombia, Brasil y en tantos otros países de nuestro sufrido planeta, pero que él no conoce por sus preferencias habaneras. No se va a Cuba tantas veces para no ser comunista, quizás debe irse para pensar en el mundo y hacerlo nuestra preocupación principal.

Dice que “la sanidad y la enseñanza gratuita y universal se han convertido en que la mayoría de profesionales están en las misiones aportando divisas al Estado”. ¡Qué grande debe ser un país, pobre y acosado por el vigente bloqueo económico, comercial y financiero de los EEUU y seguido hasta hace muy poco por la Unión Europea, cuando puede formar a tantos profesionales que contribuyen a sostener el coste de esos servicios que, a pesar de todo, se mantienen en pie gratuitamente para todos los cubanos gracias a un Estado que los prioriza de acuerdo a sus posibilidades y que igualmente también organiza misiones similares a más de 40 países que no pueden pagarlas. Si esa solidaridad la hicieran los países ricos, ¡cuán grande y cuán hermoso podría ser el mundo! En Cuba no se constata que “el comunismo no tiene futuro”, sino que es la especie humana la que lo pierde si no prioriza la vida de su propia civilización en peligro de desahucio.


miércoles, 30 de agosto de 2017

Ser revolucionario el 1 de octubre o no saberlo

 Cuando más de 2 millones de personas podrían desafiar el orden establecido, la pérdida de su patrimonio y afrontar la cárcel por hacer funcionar unas urnas prohibidas, es que han asumido una posición bien radical. ¿Se llegará a la radicalidad de enviar esa realidad hacia otros pasos revolucionarios o la encrucijada marcará la dura aventura de una gran ilusión?

La CUP es radical en su lucha por la independencia catalana. ¿Es que se puede ser de otra forma? Está planteado en su cartel de la barredora de tantos males que nos aquejan. Los postconvergentes no lo entienden. ¿Puede hablarse de ampliar las bases independentistas o ya está bien como están? Los postconvergentes quieren un Nuevo Estado que después de obtenido fije las transformaciones necesarias. ¿Cuáles? He aquí el nudo gordiano que aún no se ha desatado. ¿Acaso la aprobación de las medidas austericidas de la UE que favorecen a los más ricos, la pertenencia a la agresividad de la OTAN con sus andanzas por el mundo y la preferencia por los maratones caritativos de TV3 en vez de una sensibilización con los significados de la Revolución Bolivariana en Venezuela a la que se le criminaliza incluso más que la TVE son las claves del cambio? Ello es el mayor desafío entre la decisión de arriesgarlo todo por tener unas urnas y la escaramuza nocturna que ama la radicalidad de votar y ganar el referéndum del 1 de octubre sin saber qué es.

Resulta bastante claro que con la manipulación mediática contra la CUP y que, con naturalidad, acogen las mayorías independentistas en nombre de la astucia y el buen hacer del catalanismo, sea la CUP quien se hunda en próximos comicios, aunque también puede salirle el tiro por la culata a los poderes que lideran el procés y la CUP emerja como la única vía para el triunfo independentista. Si la CUP logra insuflar en la sociedad que ser radical es la única solución para las luchas de los pueblos, las urnas señalarán su impostergable camino revolucionario en todas las soberanías populares.


lunes, 28 de agosto de 2017

Inversiones que son la bomba

 Quienes tienen alguna responsabilidad en las guerras con que se relacionan los atentados terroristas, pueden no escuchar los pitidos y abucheos dados, pero es el mejor homenaje a las víctimas: intentar, querer simplemente que no aumenten. Algo casi imposible por la corrupción con que el poder asume la realidad y le inocula la mayor impotencia para regenerarse.

En el año 2012 las entidades Setem y Justícia i Pau elaboraron un exhaustivo informe: “Inversiones que son la bomba. Negocios de la banca con empresas españolas de armamento”. En su preámbulo leemos que “las maneras de financiar a la industria militar no son únicamente las que resultan más evidentes, por su relación directa entre el banco y la empresa de armas, sino que existe un entramado financiero complejo (público y privado) en el que la industria militar recibe apoyo de los bancos a través de grandes transnacionales, empresas de capital riesgo, inversores particulares, infinidad de intermediarias financieras y SICAV. El apoyo financiero que ha recibido el complejo militarindustrial mediante participaciones accionariales, fondos de inversión y créditos de 2007 a 2011, nos muestra que se han desviado al menos 1.372 millones de euros al sector armamentístico, (casi 2.300 si contamos la participación de la SEPI en EADS), que hubieran podido ser destinados a dar apoyo a otros sectores de la economía con efectos más positivos sobre la sociedad. Los diez bancos que han participado en el negocio armamentístico con mayor volumen de negocios y mayor presencia en empresas de armas españolas en el período estudiado son, por orden de importancia: Bankia, Liberbank, Banco Santander, Caixabank, BBVA, Catalunya Caixa, Banco Popular, Banco Sabadell, Ibercaja y Bankinter.”


Aún cuando los gobiernos de España y de Catalunya apoyaron esta investigación, ya advirtieron que “no refleja necesariamente su opinión”. Es la democracia y la libertad que continuará su perversión guerrera al tiempo que no escucha unos pitidos y abucheos.

lunes, 21 de agosto de 2017

Con el dolor y más allá del dolor de Barcelona

Preguntemos al moro, al negro, al indio, al sudaca, por qué tienen los ojos húmedos. Otra vez lloran ante el horror de un atentado terrorista y por ellos mismos. Su imaginario histórico y colectivo aún muy actual es del máximo dolor. Sus ojos cargan con la humillación, el saqueo y la destrucción de su esperanza: no ser el animal a que los han condenado. Unos luchan contra ese almacén abominable y otros se fanatizan para librarse de todo lo que les ahoga su sencillo corazón.

Aunque sea cierto que, por turbar las mentes de unos jóvenes educados en los valores occidentales de Catalunya, un imán animalizado de Ripoll logró enloquecer la cálida tarde de las Ramblas de Barcelona, todo está más allá de ellos, víctimas repugnantes de sus propias muertes.

Desde Wikileaks, Snowden y la BBC podemos encontrar notas similares a “Cómo los Estados Unidos, Europa e Israel contribuyeron a crear el Estado Islámico”. Entre todas resalta la investigación del profesor de la universidad de Ottawa Michel Chossudovsky, economista canadiense y director del Centro de Investigación sobre la Globalización en Montreal, titulada “24 verdades que los gobiernos occidentales no quieren que la población conozca acerca de ISIS y Al-Qaeda”. Por ellas muchos nos preguntan “¿Cómo es posible que sigan el juego de los Estados Unidos encaminado a crear un estado mundial policial, pasando por la destrucción de pueblos, culturas ancestrales y restos de antiguas civilizaciones? La barbarie en su máxima dimensión.”

Hay mucho por qué llorar y condenar, tanto como informarnos y pensar por qué esta vorágine irracional. Seguir el camino de los EEUU y continuar el mismo papel jugado en el Medio Oriente, ahora con la manipulación de la realidad en Venezuela, intentando orientar el destino de los recursos naturales de ese país mediante el derrocamiento de su gobierno, sería prolongar la amnesia. Imponerle al mundo tal violencia en los derechos humanos no contemplados para todos generan el satanismo de Trump lanzando sobre Afganistán “la madre de todas las bombas” y amenazando a Corea del Norte con “lanzarle fuego y furia como la humanidad nunca ha visto”. Ese poder engendra la animalización de la vida cotidiana. La violencia terrorista solo podrá derrotarse deteniendo la barbarie de una prepotencia que a su antojo nos construye y nos destruye nuestra condición humana.


sábado, 19 de agosto de 2017

Lo que nos falta sobre los atentados terroristas

Entender las causas de la violencia terrorista es empezar a resolverla, pero en ello es en lo que principalmente está dividido el mundo. Y lo peor de la situación es que el mensaje por su solución sin un acuerdo sobre sus causas ha calado hondo en buena parte de la sociedad primermundista. Pasa lo mismo con diversos males mundiales como el expolio de los recursos naturales a los países más débiles, las guerras que se emprenden desde los centros más armados, la extrema desigualdad en la distribución de la riqueza del planeta y la imposición de una ideología francamente regresiva y exterminadora: la irremediable aceptación por parte de toda la humanidad que las sociedades, las políticas, las economías y las bases de las relaciones internacionales deben pasar obligatoriamente por la sumisión al sistema capitalista. ¿Es que ya no pensamos?

En una gran valla de mi pueblo están colocadas, con el apoyo de todos los grupos políticos y las diversas entidades sociales, estas palabras del magnífico hombre que fue Vicente Ferrer: “La pobreza no está para ser entendida, sino para ser resuelta”. Ello evidencia hasta dónde hemos llegado, incluso hasta con la más inmensa buena voluntad, en la comprensión de los graves problemas que afectan al mundo: resolverlos sin entenderlos. Esto se ha convertido en el máximo sostén de la civilización humana. ¿Es que el sistema capitalista, con su elección de vida tenida como insostenible para todos, no es el que nos está llevando a esta catástrofe planetaria que estamos viviendo?

Cuando sentimos tanto el horror de los atentados terroristas en Nueva York, Madrid, París, Londres, Manchester, Bruselas, Niza, Sant Petersburgo, Berlín, Barcelona y también en Kabul, Bagdad, Trípoli, Bengasi, Damasco, Alepo, Homs, Ankara, Estambul, El Cairo, Alejandría, Somalia, Túnez, Mali y en tantos otros lugares que debían ser de paz, ¿qué pensamos? Al parecer se nos agota el pensamiento: No hay sentido, no hay razón, exclamamos. ¿Y qué más? Eso es lo que nos falta.


jueves, 17 de agosto de 2017

La verdadera llegada de la revolución cubana a Peralada

Bajo el título “La revolución cubana llega a Peralada”, la reportera de El Periódico, Martha Cervera, comenta las declaraciones del artista Carlos Acosta, director de la compañía Acosta Danza: “El bailarín se siente en profunda deuda con Cuba y aprovecha su enorme influencia y fama como estrella internacional de la danza para potenciar la danza de su país”. Y recoge sus palabras: “Todos salimos y nacimos de Alicia Alonso, bailarina y fundadora del Ballet Nacional de Cuba. Esta continuidad que viene tras ella es fruto de su trabajo. Nadie lo puede negar.(….) Con la carrera que he tenido, estoy en condiciones de poder ayudar ( y no ) olvidar que mi país me dio la oportunidad de formarme como bailarín gratuitamente, cuando yo era muy joven".

La principal forma de ayudar a los pueblos es el reconocimiento o la denuncia a los responsables de sus sistemas sociales y esto Carlos lo aborda en toda su legitimidad. Alicia Alonso es la bailarina por excelencia fiel a la Revolución Cubana. Y un abordaje que no le correspondía a él: mientras las entradas al Castell van desde los 120 hasta los 45 euros, en el Gran Teatro de La Habana no pasan de los 20 pesos cubanos, unos 70 céntimos de euro. Podría decirse que los salarios en Cuba son muy bajos comparados con los españoles, pero si se observan las grandes gratuidades que a todo el pueblo el Estado Cubano otorga en la sanidad, la educación, el deporte y la cultura, podemos comprender mejor la magnitud de la presentación artística en Peralada. El coste para acceder al principal teatro cubano puede pagarla hasta el más pobre de los cubanos, mientras que en España no es accesible ni por poder adquisitivo ni por inquietudes culturales promocionadas por las instituciones públicas para la inmensa mayoría de los españoles. Ahí está la más rotunda irrupción de la revolución cubana en Peralada. Es esa verdad la que hoy late en toda su fuerza con la compañía Acosta Danza y su gran artista en el exclusivo Festival del Castell de Peralada.


miércoles, 2 de agosto de 2017

El eje Aznar-González echa a andar su maquinaria belicista

Con España dirigiendo la ofensiva contra Venezuela, quizás como un encargo de Washington ante la convulsa presidencia de Trump, los expresidentes del Reino claman que “hay que impedir que se consolide otra Cuba” y “hay que darse prisa, pues está muriendo mucha gente”.

¿Por qué temen la consolidación de ese país y se preocupan tanto por sus muertos? Al fin y al cabo Colombia, que está al lado y donde la historia de sus muertos es incalculable, no está del todo consolidada con el gobierno preferido por los antiguos líderes españoles. Igual podríamos decir de México y de tantos otros países latinoamericanos donde la preocupación por sus muertos no los alarma.

Estos ejemplares de dirigentes, felizmente ya idos, saben más a sus puertas giratorias con el petróleo venezolano. Y lo más inhumano: nunca abogan por alguna solución dialogada en el conflicto, pues si bien la oposición al chavismo con el poder en la Asamblea Nacional es legítima, también lo es, y mucho más, la Asamblea Nacional Constituyente que el país ha elegido con la más profunda legalidad constitucional venezolana.

¿Quién tiene la verdad y la razón en la mano? Los pobres no la tienen por ser pobres, la tienen por la guerra económica endurecida por la oposición desde la Asamblea Nacional y la consiguiente violencia que ha desatado.

¿Que puede parecerse a Cuba la consolidación chavista en el poder? Hasta ahora esa no es la realidad de Venezuela constatada por la propia existencia del grupo opositor y del sistema capitalista imperante, pero, evidentemente, si una significativa parte del poder político, ante la intransigencia al diálogo de sus opositores, quiere parecerse a Cuba, ¿por qué condenarla? Cuba es un país consolidado, con su economía en franca recuperación, sin violencia, reconocido por sus esfuerzos sociales, su solidaridad internacional y sin esos muertos que preocupan a estos señores de la guerra en la turbulenta España. No, no me pasen gato por liebre y aprendan algo más de sus experiencias políticas.


lunes, 31 de julio de 2017

Venezuela: La llama imprevisible

Estamos divididos, nadie lo duda, profundamente divididos, y no solo en una ciudad, una región o en un país, la rueda de la polarización está desplazada al mundo entero: entre los que viven con las mayores cuotas de distribución de la riqueza y los que mueren padeciendo las mayores angustias por no poder acceder a lo que es de toda la humanidad. Está en plena vigencia la frase de Warren Buffett: “Por supuesto que existe lucha de clases y mi clase la está ganando”.

La clase de los ricos está ganando la lucha a los pobres: tienen todos los recursos y medios para ganarla. Si las celebradas elecciones a la Constituyente Venezolana que le dieron el triunfo al Chavismo se hubieran efectuado en Argentina, México, Brasil o en cualquier otro país de los que giran en la órbita de las clases altas, la aceptación nacional y mundial sería total: han ganado el derecho a seguir viviendo su orgía de perfumes bajo un sol extremadamente luminoso. Pero si el derecho a no morir apestando bajo la niebla estalla en algún sitio, hasta en el más pequeño, que no gira en esa órbita, este derecho debe ser vilipendiado y finalmente derrotado.

Existen miles de matices como existen millones de personas en nuestro doloroso mundo, pero la frase de Buffett es la que fortalece al Chavismo: La victoria de la Asamblea Constituyente en Venezuela se va a defender hasta con los dientes.

Por supuesto que a partir de ahora todo es imprevisible. Pero los que mueren por un Orden Mundial asesino, lo mismo en el ardiente país suramericano que en una patera en el Mediterráneo, en un trabajo precario en España o en una lucha de clases en cualquier lugar del planeta, van despertando de su aburrida peste bajo tanta niebla incontrolable.


Cuando los Bancos y las Transnacionales ganan tanto, aunque logren sostener a una clase media contenta con su diferencia, son todos ellos, conscientes o no, los que incendian el mundo con sus inmundas ganancias. Así, la llama imprevisible nos alcanza a todos donde quiera que estemos.

sábado, 29 de julio de 2017

Venezuela: El triunfo sobre el horror

Permitido por el legítimo gobierno de Venezuela, la oposición celebró hace unos días un referéndum diciendo que habían votado más de 7 millones de personas. ¿Por qué esa oposición no acepta la votación que ahora quiere hacer el gobierno? ¿Por qué tampoco la aceptan otros países, como España, que apoyaron el referéndum opositor? ¿De qué democracia, pluralidad, derechos humanos, libertad, tolerancia, reconciliación social y otras pertinencias hablan? ¿Vamos a la jungla? ¿Esa es la idea?

La violencia que la derecha fascista busca entronizar en Venezuela no tiene límites ni con la ingenuidad ni con la brutalidad. Esas fuerzas harán lo que sea para desestabilizar a un gobierno popular y los medios se encargarán del resto para la apropiada acción interventora del Comando Sur norteamericano.

Sencillamente, para la derecha mundial el aliento popular debe ser aniquilado de la historia y contra él crearán y desarrollarán los más denigrantes espectáculos de la infamia. Todo es aceptable. No se privarán de nada. Porque el objetivo fundacional de la derecha, aún cuando ahora tratemos la urgencia de Venezuela, somos todos los que luchamos por un mundo distinto a la jungla donde ella concibe al ser humano.

Ningún proceso político, con intenciones de mejorar las relaciones humanas hacia la izquierda, está libre de ser degenerado por la derecha con la más cruda manipulación de la realidad. Esa es la esencia donde crecen las raíces de la derecha, aunque algunos sigan diciéndonos que se acabaron las ideologías. Indudablemente existen matices en ambas corrientes, pero un día habremos de encontrarnos todos y el vencedor tendrá que ser la vida. ¿Será posible si la izquierda entra en la pesadilla de la jungla que tiene la derecha como concepción humana? Está visto que salir de ella ha sido la historia de la humanidad para triunfar sobre el horror. Y ante los matices, bastante claros al vernos, la izquierda no puede descuidarlos ni tampoco sentarse a mirar cómo la confunden, la dividen y la aplastan.


miércoles, 26 de julio de 2017

Venezuela: 3-La victoria de la doncella

“Chávez sigue registrando 60% de aprobación, por lo que es muy difícil pensar en el fin del chavismo por muy aguda que sea la crisis”. Así escribió en “Cinco mitos sobre la crisis en Venezuela (y lo que pasa en realidad)” Daniel Pardo, corresponsal de la BBC en ese país el año pasado. Y no se trata de alguien consciente de la realidad latinoamericana, pero, entre líneas, revela el inmenso cambio que representó Chávez para los más pobres de su país.

El atlético recién liberado y agasajado por sus saludables simpatizantes, junto a su glamurosa esposa, no son reflejos de los carteles de “HAMBRE”, “DICTADURA”, CUBANIZACIÓN”, “ODIO A MADURO” y “NO SE PUEDE SALIR A LA CALLE” que alzan las manifestaciones anti-chavistas. Estos “cinco mitos” que el periodista echa abajo están absolutamente vigentes. Si vemos el Telediario de TVE, con su flamante corresponsal en chaleco antibalas, diciendo que la oposición llama a “comprar alimentos para tener provisiones en los próximos dos días en que hará huelga general”, mucho más actual es el artículo de la BBC que se acerca a una verdad que, aún enredándola, emerge como el rico petróleo.

“Los cinco mitos” de la oposición se tambalean junto a los más ágiles gestos de unos manifestantes que insisten en que son potentes. Claro, su país debe ser así para que vuelva el otro que Chávez desterró y para ello intentan llevar la realidad al abismo.

El gigantesco apoyo mediático, pues en Venezuela la mayoría de los medios está en manos opositoras y existen oficinas de los más grandes medios internacionales, sirve para redondear la mentira. Pero volvamos al corresponsal de la BBC: “Pese a esto, los centros de las ciudades y pueblos son durante el día tan o más bulliciosos, folklóricos y divertidos que en cualquier otro lugar de América Latina”. También leo en otro artículo dentro del mismo que cito, las palabras de una joven de la clase alta que parece disculparse con su doncella:

“Nosotros, mi generación, no entendíamos el sufrimiento de los pobres”


Venezuela: 2-El esperpento de la doncella

Desde hace un buen tiempo la oposición venezolana, EEUU, la OEA y hasta la Unión Europea pedían elecciones en Venezuela y denostaban la Constitución Chavista. Todo con cierta calma hasta que esa misma constitución llevó a sus opositores a una mayoría en el Parlamento. El gobierno chavista reconoció su derrota parlamentaria, pero esperó que los nuevos diputados cumplieran con la constitución que les entregó esos escaños. Grave descuido de los chavistas en la organización popular para esos comicios y aún más grave error esperar de sus opositores que cumplieran con su mandato de desarrollar la constitución chavista. Y comenzó a verse el rostro del triunfo parlamentario. La oposición, reinante en el hemiciclo legislativo, no solo se planteó abolir la Carta Magna que les dio cierto poder, sino también derrocar al ejecutivo mediante la promoción de una cruenta guerra económica al país sin que a ellos les afectara. No aceptó ningún diálogo y radicalizó sus objetivos apostando por la violencia cotidiana. Entonces comenzó la crisis actual entre chavistas y opositores. Pero si el chavismo tuvo un descuido, la oposición también pasa por él con el más flagrante desprecio al pueblo: olvida su fuerza cuando se organiza y se moviliza.

Ahora, ante la decisión del presidente legítimo del país, amparado en el artículo 348 de la propia Constitución vigente que le otorga el poder de convocar una Asamblea Nacional Constituyente, la oposición no quiere esas elecciones y defienden la Constitución Chavista. ¿Están defendiendo a Chávez? Magnífica noticia. Lo más natural es que apoyen a su auténtico sucesor. “¿Apoyarlo? ¡Maldito verbo!” ¿En qué quedamos señores? ¿Por qué temen? Participen y voten No. Pero el No opositor al chavismo solo acepta que el chavismo desaparezca sin contar con el pueblo que ya le descubrió la cara. Su retroceso humano es muy visible y la doncella se rebela: aquella virgen y criada que usaron para manipular la realidad les ha convertido su parlamento en un esperpento.


Venezuela: 1-La realidad es una doncella

¡Cuántas cosas hemos de tratar! ¡Cuántas luchas pueden fundirse en una sola! A veces el tiempo se vuelve egoísta y pareciera que no nos permite el más mínimo desliz. Quizás sea el espacio en que más debemos cuidar de la serenidad -por decir algo-, y no descuidar a los niños, ni a los viejos, y ni siquiera perdernos un paseo bajo la luna que siempre nos recuerda nuestra humanidad. Nos lo dicta el horroroso tiempo que vivimos y habremos de vivir con la mente limpia y el corazón abierto. Es que bastaría un Telediario para tirarnos por la ventana y no. Hay mucho por hacer y rehacer.

¡Es Venezuela hoy la línea continua! Todos pasamos por allí. Allí nos jugamos todos los esfuerzos y todas las ilusiones con que vivimos para desterrar el horror. Allí se refuerzan o se agrietan las líneas de la esperanza en cualquiera de nuestras luchas. Allí la derecha venezolana y mundial nos ha creado otra realidad como en un videojuego para que matemos nuestro propio aliento. Han llegado a la perversión más absoluta con las comunicaciones. Pasan por el tamiz de la conveniencia los hechos más ingenuos y los más brutales: “Miles de venezolanos hambrientos buscan comida en los contenedores de Caracas”. ¿Es que en Madrid, Barcelona y en tantos otros sitios nadie busca en los contenedores de basura y es preciso enviar a una corresponsal a la ciudad asediada por una guerra económica? La manipulación informativa es obscena: “Un grupo de enmascarados chavistas asalta el parlamento venezolano y causa numerosos heridos”. ¿Es que los enmascarados que saquean supermercados populares, queman chavistas vivos en plena calle, incendian hospitales infantiles, centros educativos, y se dejan ver como los llamados “guerreros de Dios” que lanzaron granadas sobre instituciones oficiales venezolanas resultan actos de generoso terrorismo? La realidad es una doncella.


Si no miramos la vida con los ojos desnudos difícilmente podremos saber qué le pasa a la vida. Y hay que saberlo para vivir con algún amor todavía.

martes, 18 de julio de 2017

El TÚ y el YO en una Revolución

La cercanía del 26 de julio -otro aniversario de principios revolucionarios- llena de sano orgullo a todos los que lo celebramos. El tiempo puso brasas sobre aquellos jóvenes que, fieles a la autoría intelectual de las ansias cubanas, no podían hacer otra cosa que cumplir con su época tal y como lo hicieron. Justamente tal festejo nos recuerda la identidad en que se afirman nuestros pasos por el mundo: Habrá Cuba para todos los que la aman o la isla se descompondrá en cátedras y tribunas aisladas con los que no tienen capacidad para culminar en cooperación la rebeldía que impulsan.

Los que llevaron sus principios al cuartel Moncada en 1953 iban ardiendo en rebeldía para generar cooperación. Sabían que sin esa unidad de pasiones la intransigencia se vacía. Ahora cualquier cosa puede pasarle a los caminos que se encienden, pero el misterio mayor se revelará en aquellos que aman esos principios ante las turbulencias que los amenazan. Porque no hablamos de obtener el poder revolucionario, sino de sostenerlo con coraje y sabiduría para que sirva a todos los amantes.

Cuando los principios se atascan en el corazón y en la mente de una vida humana, cualquier camino puede incendiarse. Entonces solo cabe que ningún caminante haga fuego en la soledad de sus comprensiones ni ahonde las heridas con los escombros de sus hermanos. Cuando la palabra no ayuda, hay que ir al gesto, y cuando este también falla, hay que encontrarse, explicarse y que se diriman sin furia todos los asuntos. Quienes no den esos pasos serán barridos por la historia.


Siempre somos, aunque nos animen nuestros antepasados gloriosos al camino que entendemos, una bandera desnuda, libre de las vestiduras, las nostalgias y las predicciones de lo que no pudieron hacer otros. Y de eso trata el homenaje a los héroes. Hay que hacer ahora lo nuestro e intentarlo sin creer que lo podremos hacer todo. Siempre quedan muchas tareas para que otros realicen su entendimiento. Es en ese andar continuo dondequiera que nos coja la noche o el alba el que nos avisa qué hacemos con la bandera: cuánto tiempo, realmente, le dedicamos a expandirla, por cuánto tiempo arrinconamos los laberintos por los que pasa y en qué tiempo vivimos para que se entienda cómo la alzamos. Sin esa determinación es imposible saber si vivimos una época que nos aniquila o nos aglutina con los pasos que nos identifican. Saberlo permitió a los moncadistas reunir a la mayoría de los cubanos. Saberlo hoy significa todo el poder de los principios sin una competencia de iguales para el esfuerzo que demanda la Revolución. El momento no es para el show que haga más visible la rebeldía y sí para la firmeza en la cooperación. La historia cubana posee episodios elocuentes de esa postura y por si fuera poca, la Venezuela Chavista nos enseña ahora mismo los peligros de un TÚ y un YO en el horizonte. Grandísima faena para todos, pero con absoluta evidencia de que si el NOSOTROS no prevalece habremos despojado de su inmenso significado a la mayoría de los cubanos y se impondrán el TÚ y el YO que -valga la necesaria redundancia-, si se enarbolan como lo único que somos en una Revolución verdadera, serán derrotados.